LA IGNORANCIA
La vida de principio a fin es un
aprendizaje, y el "Solo sé que no sé nada" de Sócrates nos lo confirma,
abreviado. A medida que voy haciéndome mayor, la sensación de ignorancia se multiplica por cien en el ánimo y en el ánima.
Hay una ignorancia que circula
atrevida y sin miramientos entre nosotros, y es la que muestra toda persona pedante
cuando nos quiere insuflar una idea hablándonos de algo que su intelecto no
controla pero le da igual: si cuela, cuela, que para eso está él y su categoría
lo atestigua, pues lo importante es dejar ver lo ignorantes que somos los demás
y lo sumamente enterado de todo que está él.
Bienvenida sea esa ignorancia que plantea vacilaciones y
dudas, pues sin tener que recurrir a la filosofía de nadie importante, sabemos
que es la base y comienzo de todo tipo de enseñanza, ya que la vida es una asignatura inabarcable que se ha de ir asimilando en lo posible a través del
esfuerzo, la voluntad, y la experiencia.
Barcelona, abril del 2024.
©Teo
Revilla Bravo
