"María en la playa de Biarritz (1906), obra de Joaquín Sorolla.
El mar le permitió a Sorolla investigar sobre la luz y el color como con ningún otro tema
SUMA
ARMONÍA
Ese
cielo atardecido y vagabundo
donde
la fuerza natural del viento
y del
mar –suma melodía- se reflejan
claramente
en tu rostro, tiene mucho
que ver
contigo y conmigo al crear
un solo
cuerpo de belleza y luz.
Vuela alta
y bella, sobre la playa,
la
cometa del niño. Tú estás ahí
reposada
en la arena, algo alejada
leyendo
un libro, acumulando olas
y
caracolas, devorando mares,
recogiendo
soles, respirando brisas.
La
dicha –frágil suspiro-
se
adueña del momento luminoso
fugaz y
preciso que va engalanando
con
matices cambiantes el poniente.
Complacencia.
Largo poema
de mar y viento. Secreto sencillo.
Símbolo de estremecimiento,
amor y levedad, talismán
donde todo
–pálpito, conformidad,
sentido-
es lo que parece.
Reflejos
indeterminados, suma
de
armonías, ecos inexplicables,
claros obsequios
del atardecer.
“SOLEDADES” (Provisional)
Cuaderno
XVIII ( 2013 al 2014)
©Teo Revilla Bravo.
