SANTULLÁN
En confines de verdes campos,
montes y valles
extendidos lanzados
al olvido, cuántos
recuerdos,
cuántos ensueños dormidos
en la amnesia de los años,
al recuerdo en ilusión se avivan.
Y ese silencio
tutor entre perfiles
—sutil trasunto de
versos—
protegiendo e iluminando
el valle.
Qué hermoso el
cielo blanco
en la invernal tarde
de Cantabria
cargado de nieves, de
lluviosos
grises, de neblinosos
oscuros azules
entre blancuras de altas
cumbres.
Qué hermoso e
intenso el estío
adormido entre
vientos de lluvia,
tranquilidad de resplandores
solares
y ostentosidad de bellezas florales.
Hoy en mi arrugada frente
recogida como alivio,
una alargada primaveral luz
de años se arrebola e ilumina.
BROTAN LAS PALABRAS
© Teo Revilla Bravo