Obra, "Mujer quebrada" Lita Cabellut
Lita Cabellut lo expresa así: "La técnica que he desarrollado en el transcurso de los años con mucha precaución y ayuda de varios laboratorios químicos, ha sido mi obsesión por querer dar pie a mis personajes. Los sentimientos forman cicatrices. La condición humana se puede leer en el color y la estructura de la piel. Las emociones salen por el poro. La actividad muscular en un grito o una sonrisa es tan rápida, que nuestros ojos no pueden retener esas miles de líneas que forman un grito o un beso."
NO FUE
QUIMERA…
A
Celeste.
No fue quimera
la mirada clavada
en la
desdicha del te me mueres
que
recibí, puñalada al cuello entre
cansancios,
sueños, tristísima
desazón,
en infausta noche de marzo.
Fue una
invención blanquísima
de luz triste,
estertoroso instante
en
dejación de todo más allá
de las
horas, más allá del instante.
Parecían,
la vida, la muerte,
hermanadas;
acopladas al aire
de lo
etéreo en doliente momento;
como dilatadas
bolas de algodón
coordinadas,
agrandándose sin fin;
un
clamor de soles o de volátiles
gorriones
en huída permanente hacia
lo perpetuo,
parecían quizás;
o chispas
del desespero naufragando
en el abyecto
mar de lo imposible.
Acongojaron
aún más los reflejos
-afligida
flor de luz y sombra,
rota barca
sin achique posible-
provenientes
de tu pálido cuerpo
y de la
calma expresión de tu rostro.
Y en
segundos, como si me hallara
agazapado
en otra parte -guarida
o
trinchera irredenta-, te perdí
irreversiblemente,
lográndote,
ay, azaroso
secreto, en lo eterno.
“SOLEDADES” (Provisional)
Cuaderno
XVIII ( 2013 al 2014)
©Teo Revilla Bravo.
