ENTRE PALABRAS Y SILENCIOS

jueves, 19 de octubre de 2023

LOS GRIEGOS Y LA MEDIDA EN EL ARTE

 


Una muestra del arte clásico griego.






LOS GRIEGOS Y LA MEDIDA EN EL ARTE

 

Los griegos son los magnos maestros de la medida –certero camino hacia la verdad- y del ideal de la belleza. Ellos revelan al mundo antes que nadie que la magnificencia puede muy bien no consistir en el tamaño, así como que la hermosura de la forma casi nunca se encuentra en la disformidad.

Las ciencias adelantan y progresan al compás del arte de medir, cada vez con más exactitud. La obsesión de la escultura griega por los cánones de belleza y realidad, por el equilibrio y la proporcionalidad a la medida del hombre, es una de las más hermosas páginas que se han escrito en la historia del arte.

Un arte que se defendió maravillosamente bien en el gótico y en el mismo vórtice del barroco después, para llegar indeleble hasta nuestros días dando un giro asombroso, enamorado como está el artista en romper cánones para centrarse en lo aparentemente “monstruoso, confuso y deforme”, como podríamos definir muchas de las formas artísticas actuales. El fin o la pretensión, es hacer arte lo más libre posible, idea gratificante que adquiere cada vez más visos de realidad y avance.

 

Barcelona, junio del 2023.

©Teo Revilla Bravo  






viernes, 6 de octubre de 2023

LA POESÍA, CLARIDAD DE LO IMPERCEPTIBLE

 


"Mi siglo" obra de René Magritte





LA POESÍA, CLARIDAD DE LO IMPERCEPTIBLE


La poesía sobrevive en la necesidad de afirmar lo hermoso y noble que posee el ser humano. Un “arma cargada de futuro” decía el poeta Gabriel Celaya que es, en plena lucha contra el franquismo. La poesía está ahí, se hace grande y ofrece momentos estelares. Tiene el don de no caducar, de pervivir resistiendo cualquier avatar. “Tristes armas si no son las palabras”, nos decía otro poeta, en esta ocasión el gran Miguel Hernández. Por todo esto y porque así lo siento, mi compromiso con ella es inquebrantable desde que tengo uso de razón: la llevo en el ADN del alma latiendo en todo mí ser, e intento sentirla y escribirla simplemente por la necesidad de “Pasar por la conciencia de lo incomprensible”, que decía otro poeta, no recuerdo ahora quién.

Hay que sentir y escribir, aunque intenten ahogarnos los agoreros que presumen de ser elegidos de no se sabe a cuento de qué o para qué con intención de intentar malograr las ilusiones de otros. Siempre hubo depredadores de lo sincero. Escribir. pese a quien pese, de ese modo, es poder hallar acceso a otras almas desde la propia alma. La obra realizada, si vale la pena estimarla, siempre simboliza algo positivo.

La poesía trabaja la realidad, que es lo más tangible que tenemos. Busca hallar la parte invisible, la que va más allá del ruido, de la norma, de modas, negocios y cenáculos de amigos. La poesía es la luz que nos permite ver y llegar a lo esencial; es la radiografía de lo invisible, la casita de los sueños y de los milagros en la que quisiera uno pasar la vida, pues si funciona puede dar estabilidad y equilibrio, recordemos que el poeta suele ser de naturaleza inquieta y la poesía un contrapunto fundamental para resolver  conflictos: cuando escribimos o leemos versos, se nos borra el tiempo, no existe nada ni nadie al rededor, notamos que es un acto orgánico extraordinario.


Barcelona, mayo del 2023.

©Teo Revilla Bravo