QUÉ COLOR
¿Con qué color soñaba Van Gogh,
cuando tenía un mal dormir?
El sonido del lenguaje, la alteración
ruidosa de la palabra, la forma
en que llega a los otros y esa curva
rítmica variablemente dudosa donde
sueñan poetas, músicos, pintores...
Pensar que algo bueno animan
pródigas lecciones de pinceles,
notas, barros o escritos, ayudando
a amar con intensidad la vida.
Mi padre se llamaba Alejandro
y era minero. Murió por clínicos
descuidos, nunca aclarados ni reclamados.
Mi madre, que aún vive cuando
esto escribo, no se resigna a no poder
coser, planchar, o leer como hizo toda
su vida mientras cuidaba de sus hijos,
no se resigna en su infecunda vejez
de alma temblorosa y floja voz,
a tener cercenadas sus alas.
Pero el corazón sigue estudiando la vida
por ver de comprender algo,
latiendo ilusionado, dando frutos,
volteando sangre, mostrando día a día
con el alma de los hijos, de los nietos
y el amor que feliz me acompaña,
que el sol pese a todo, para llenarnos
la vida de esparcidos colores,
sale puntual y radiante cada mañana.
