Está claro que cada uno lo vive a su manera, cree a su manera, lo intenta conformar a su manera.
Lo importante es llegar a una conclusión que nos satisfaga. Para ello bueno es bucear en la ciencia, las religiones y otros tipos de doctrinas, a ver si en sus supuestas profundidades, habilidades y discernimientos, logramos hallar algún resultado que nos aclare algo, de manera matemática, lógica o empírica.
La ciencia estudia, especula y llega a conclusiones no siempre concluyentes; la idea de Dios, lógicamente, es creada por el hombre para intentar entender qué somos y por qué andamos por aquí rellenando el tiempo como podemos, tan confundidos como temerosos, sin evidencias serias sobre nada y con la vida y la muerte a cuestas.
“El universo está ahí y eso es todo”, decía Bertrand Russell.
Barcelona, abril del 2024