ENTRE PALABRAS Y SILENCIOS

jueves, 22 de septiembre de 2022

BERTHE MORISOT



Autorretrato de la artista.




 BERTHE MORISOT

        

        Berthe Morisot es una artista insuficientemente valorada, imagino que por falta de conocimiento de su obra. Sin embargo se la suele considerar como uno de los grandes exponentes del impresionismo francés. Su arte, exigente y vigoroso a la vez que delicado y resuelto con dotes de pintora sensible, resulta imprescindible.

        El desconocimiento de esta artista, viene dado también por el hecho de ser mujer en un mundo reservado tradicionalmente a los hombres, al limitarse mucho el papel creativo de la mujer y no darle la relevancia que pudiera tener. Fue un tiempo —aún lo es en muchos casos— cruel para la mujer en aspectos sociales y culturales de su vida. En el de la pintura y  escultura, se las excluía de las academias de Bellas Artes, hasta ahí llegaba el machismo imperante. Lo cierto es que Monet, Pisarro, Renoir y otros artistas contemporáneos, fueron conscientes de su valía, quedando admirados del extraordinario talento que poseía; Pisarro honró al grupo impresionista, aportando a él su presencia; Manet, admirador, amigo y colaborador suyo, sintió verdadera devoción por su libertad de experimentación.




        “Tengo la impresión de que tu vida ha de ser estupenda en este momento: hablar con Degas mientras miras cómo dibuja, reír con Manet, filosofar con Pubis, me parecen cosas dignas de envidia”, escribe Edma Pontillon a su hermana Berthe Morisot, en 1869. 

        Pues, eso: un pequeño reconocimiento personal a la labor de esta gran artista francesa, valiente y singular, de la que se comienza a hablar elogiosamente por fortuna tras haberla tenido acallada para el arte más de un siglo..

 



        Berthe Morisot nació el 14 de enero de 1841 en Bourges (Francia) en el seno de una familia de la alta burguesía. Siguió, junto a su hermana Edma, los cursos de Eugene Benot Buichard, discípulo de Ingres y de Delacroix. Su Abuelo paterno parece que  fue un arquitecto famoso, y su padre Tiburcio Morisot estudió en la Escuela de Bellas Artes. Berthe Visitó Italia y Grecia, y tuvo influencias de Édouard Manet  al que conoció en el Louvre donde realizaba su tarea como copista, e incluso fue modelo de algunos de sus cuadros como el de "En el Balcón". Cosas del destino, se emparentó con él al contraer matrimonio con su hermano menor Eugène. 

    Esta mujer, con gran tesón, fue forjando un estilo impresionista poco a poco, caracterizado por la delicadeza y sutileza de su pincelada, trabajando tanto al óleo como a la acuarela, sobre todo paisajes y escenas de mujeres con niños. Entre su obra destaca, “Madame Pontillon sentada en la hierba” obra de 1873, ahora en el Museo de Arte de Cleveland, y El espejo de vestir” de 1876, en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid. 

        Berthe Morisot falleció el 2 de marzo de 1896 en París, y fue enterrada en el sepulcro de los Manet en Passy.

 

Barcelona.-Noviembre.-2014.

©Teo Revilla Bravo.






miércoles, 14 de septiembre de 2022

HABILITAR

 

Obra, "Cerezo en flor" 2007. Obra de mi autoría. 





HABILITAR

 

                        A Norma Aristeguy

 

Habilitar el entusiasmo. Cerrar paso

a las miasmas que sorpresivamente

aceran  el espíritu y la existencia.

Salvarnos con la belleza  floral

que ofrece la natura  eliminando la actitud

adánica sufrida tras la herida y  el fruto perverso

de la angustia.

Dictaminar soles y alegrías

—magia ablandando cielos y conciencias—,  

erradicando las costras y heridas de herrumbre

que dejaron como estigmas hondas

pisadas sobre negras tinieblas.

 

Que nos acaricie el aire templado

—gránulos y fragancias—de la media

tarde, así como la discreta presencia

de las lilas en el ambiente difundiendo

su aroma en el familiar huerto del amor.

Que ilumine el valle el santullano sol

de oro, y se derrita la estival locura

que es estar, amor, otro día más sin ti.

 

Que nada quiebre tu sonrisa.



BROTAN LAS PALABRAS

© Teo Revilla Bravo






martes, 12 de julio de 2022

COMPRAR ARTE (Reflexión)

 


Algunas obras  de arte consideradas de las más caras. 





COMPRAR  ARTE  (Reflexión)

 

    El mercadeo del arte es la causa principal  de su alejamiento del trabajo creativo, de la ocultación de la belleza y de sus formas a la gente común que se supone son sus destinatarios.

    Se discute mucho en arte qué es belleza y qué no lo es, si da o no da igual. No solo hay que remitirse a la especulación artística para hablar de este alejamiento, sino también  a la filosófica y científica que definen el concepto ético de belleza. Hemos de preguntarnos, como artistas o amantes del arte, de qué manera lo sentimos, cómo y por qué creamos, exponemos, o admiramos obras. 

    La pregunta que planteo: ¿Para qué y por qué se compra arte? Hay quienes se gastan dinero en ello, pensando que la compra puede serles útil sobre todo como negocio. Como decía alguien sensible:¿Para qué queremos aviones sin violines?" ¿Para qué calles si solo nos llevan a nuestra diaria esclavitud? ¿Trabajamos para comer, para servir, para realizarnos o para todo ello a la vez? ¿Cuál es el sentido máximo que le hemos de dar a la vida? Para mí es imprescindible, cuando contemplo una obra de arte colgada en una pared, meditar sobre lo que estoy viendo mientras tomo un buen vino y escucho música de Borodin, Dvorak, o Falla por ejemplo. Escuchar música es indispensable para sentir que vivo y vibro, algo que deberíamos tener solucionado -tras las necesidades básicas de la existencia humana- todo el mundo por imperativo legal. Nada de lo que hablamos tiene una utilidad y un sentido si no es a través de la emoción, del estremecimiento, de la sensibilidad. Entonces, ¿qué significación tiene comerciar con arte? ¿Se prostituye una obra al obtenerla con dinero? ¿Nos prostituimos al comprarla con ese fin? ¿Se prostituye el artista que la crea consciente de adónde va a ir a parar su obra?

    Toda persona inteligente tras admirar una obra  tiende a reflexionar, pues el artista nos ha dejado ante esa opción abriéndonos ventanas novedosas, proporcionándonos espejos que nos invitan al diálogo, bien sea en compañía o en íntima soledad. El arte, cuando se ha liberado del vacío y de la superficialidad yendo hacia valores nobles, es cuando de verdad se hace necesario pues se convierte en parte fundamental de la subsistencia de cualquier persona que haya trascendido la frivolidad. El arte siempre ofrece algo novedoso. Nos invita a opinar, a divergir, a pensar. Acompaña y se expande de unas mentes a otras, propagándose en libertad. ¿Por qué negociar con el arte, entonces? ¿Para el disfrute afectivo, quizás intelectual y espiritual que pueda producir? ¿No hay una notable contradicción entre el sentimiento que provoca y el hecho de hacer de él un negocio intercambiable? Por otro lado ¿cómo reconocer que una pieza es arte? ¿Quién lo dictamina y pone precio? ¿No darán muchas veces a través del márquetin gato por liebre? Para que esto no suceda conviene leer mucho –apreciación e historia- sobre arte, y ver obras originales si nos es posible, educando los sentidos sabiendo que incide en ello el propio gusto y criterio a la hora de buscar, encontrar y admirar esa obra que va a hacernos felices. Por desgracia, el llamado mercado del arte, es prácticamente el único canal que nos puede proporcionar la obtención de la obra que amamos.       

    El precio de una obra de arte es relativo y discutible. Las consideradas buenas, se encarecen día a día debido al valor especulativo. Todo objeto de invención, acaba teniendo un valor práctico. Este es el profundo drama que vive el arte y por consiguiente el artista cabal y honesto que ve en ello un camino inapropiado a su labor, aún siendo consciente que para crear y vivir hay que tener medios económicos estables. El arte nace de la  emoción. El dinero, las transacciones, ventas, bonos del tesoro, lo que sea, no deberían intervenir para nada, sería la única  forma de conservar su honestidad. No sucede así por desgracia: el artista si quiere sobrevivir, ha de pasar por el aro y vender al mejor postor su obra, le guste o no.

 

Barcelona.-Noviembre.-2014

©Teo Revilla Bravo.






miércoles, 6 de julio de 2022

BUFA EL VIENTO

 



"El beso" Obra de Toulouse-Lautrec







BUFA EL VIENTO

 

Bufa el viento. Toca

húmedo tu boca.

 

Tiemblas levemente

en alas de goce y dulzura.

 

Mensaje lúcido:

toda tú —fondo hermoso

de tus ojos—  exultante,

reclama Intimidad

en hermosa convivencia,

mientras vas desplegando

la mano por mi piel,

cántico en un solo ser,

oda brillante al querer,

dicha, encuentro, ternura.


Todo se refugia hoy, amor,

en torno a tu  sonrisa.




FLOTAN LAS PALABRAS

© Teo Revilla Bravo






sábado, 2 de julio de 2022

LABOR DE POETA

 


Retrato de Antonio Machado, sanguina realizada por leandro Oroz Lacalle







 LABOR DE POETA

 

    Hace más de cincuenta años que escribo poesía, con mayor o menor acierto, voluntarioso y sin interrupción, tan vital y sustancial la he sentido desde siempre. Poemas guardados en una treintena de cuadernos cuadriculados escritos a un solo espacio. Mi primer libro, debidamente publicado por una editorial madrileña hace unos cuantos años, me acercó a lo que la ilusión nos reclama: ser de algún modo conocido y valorado como poeta fuera del ámbito personal e íntimo. Fue el momento de las presentaciones públicas, de ganarle momentos a la timidez, de ser mejor o peor valorado, de llegar —¡con poesía, qué valiente!— a la feria del libro de Madrid henchido como un chiquillo de emoción. Si dejamos a un lado la mención hecha por el autoparlante de que firmaba a unas horas determinadas el libro, pocos resultados complacientes más hubo en ventas, fuera de personas amigas y conocidas, la poesía no vende. Aún así, perduró el impacto y el asombro con cada firma, pese a saber que en el stand de al lado hacían cola por obtener a empujones la de una autora de novelas de éxito. No se vende poesía, como no sea la que se compra a otra persona que también lee y escribe poesía. Fuera de ese estrecho círculo poco más, aún sabiendo que la poesía mueve el planeta, lo mejora, lo calma y equilibra, lo protege de las atrocidades que el hombre comete, es necesaria.

    Hay que huir de quienes se miran el ombligo, que los hay, intentando convencernos de que son una y mil veces más guapos e inteligentes que nosotros. Es absurdo verles presumir que respiran mejor, que tienen más recursos estilísticos y literarios, que están por encima de quienes también tienen sentimientos y los escriben. Ese ego tan nublado y alborotado, seguramente nunca llegará a lo alto del Parnaso, no lo merece.

    Los poemas de esos cuadernos, aguardan revisiones futuras que posiblemente nunca llegarán. Algunos quedaron directamente en el fondo de la papelera en su momento por considerarlos irrelevantes y vacíos, otros, aguardan un fin similar imagino, y los menos siguen esperando su momento propicio. La poesía no sirve para engordar ridículos currículos ni para generar riquezas, hay que olvidarse de caer en esa trampa, es mejor irse a freír churros.  La vida, como lo hace en la propia alma, es el factor más importante, y ha de palpitar en cada poema escribiendo sin la idea de tener que publicar a toda costa, como hacen algunos en cuanto tienen setenta u ochenta poemas reunidos, pues aunque broten de un instante de inspiración, necesitan tiempo para desligarse del autor, como éste necesita a su vez alejarse y olvidarse que un día los escribió consciente de que son fruto de un instante que pasó. Es por eso, creo, que no merece la pena ser autocríticos ni reflexionar sobre si merece o no la pena guardar, tirar o quemar lo escrito. La única consecuencia valorable, es que el texto poético cobre entidad propia, ya veremos cómo lo trabajamos luego limpiándolo de impurezas, de abusos de adjetivos, de quitarle ripios y rimas innecesarias, de ajustar las palabras a lo que se quiera expresar eliminando estereotipos y temas manidos por exceso de sentimentalismo, que pasa.

    Las palabras del poema han de ir más allá de lo común, han de encontrar una luz diferente, siempre desde la personalidad de cada cual, teniendo en cuenta que la duda eterna que nos deja toda labor creativa, nadie podrá quitárnosla.  

    Leamos poesía, sigamos fieles a esta forma literaria tan rica como exquisita que nos acerca más que ninguna otra al interior del alma, y no olvidemos que nunca se deja de aprender.

 

Barcelona Junio 2022



ARTE Y POESÍA III

©Teo Revilla Bravo 




sábado, 25 de junio de 2022

COMO CLARO DÍA...


"Muerte y máscaras" Obra del pintor belga Hames Ensor 






COMO CLARO DÍA...

 

Camino por la vida 

tal y como el claro día lo hace

en pos de la oscura noche.

Camino por la vida traslúcido

y tendido hacia la muerte, 

como se tienden las estaciones

alentando y cerrando ciclos

naturales formando tiempo

y espacios, verdes páramos,

radiantes frutos, espigas,

cosechas, hojas y flores.

 

Paso a paso a paso –valles,

sierras, cielo, ríos, mares-,

todo cobra, punto y aparte,

sentido de éxodo  y a la vez

de persistencia.

 

Bajo la tutela del latido 

siento -gran nómada del camino 

de los sueños- la existencia

bombear ajena a controversias,

desmanes y desvaríos.

 

Un árbol es un árbol,

y crece despacio como el mismo

paisaje que lo alimenta. 

Como crece el ternero que pasta 

hierba feliz en los prados

de la bonanza y de la dicha.

Como crece y se desarrolla,

¡oh, milagro! el resto de  la fauna

y de la  flora.

 

Sólo eso:

              clara visión

y presencia sin pertinaces 

preguntas.


Un día –frágil, vulnerable,

e inerme- dejaré de ser fecundo

panorama, para pasar a ser

vaga vicisitud de la nada.



Teo Revilla Bravo. 1985.






lunes, 20 de junio de 2022

LA EMBOSCADA

 



Poema visual nº 4 sobre fotografía de Karyn Huberman





LA EMBOSCADA

 

La emboscada de la noche, la lluvia caída

con fuerza y viento, los campos regados

por el río, el huerto a pie de casa donde crecen

hortalizas y frutales. Fantasías de las aves,

los colores,  las flores, de los insectos

poblando incansables el campo y el sin fin

de colinas circundantes que conforman

y singularizan el  paisaje Barruelano.  

Fantasía de la rama temblando al aire

al ser abandonada súbitamente por el pájaro

que la ocupaba, lugar y tiempo, islita perdida

en el macizo cántabro, alma y orientación,

templo imaginado entre campos dorados

por el sol bajo el viento rudo del norte.

El batir alto  y firme de las alas del águila

poblando los cielos de la braña, promiscua

Arcadia de alegría vivida y sentida donde

siguen dándose, doradas significativamente

por el sol de mayo, lecturas luminosas

del amplio ideario sentimental de la vida...

 

Y tú, amor.

Y todo eso que rompe de raíz mi tristeza....



FLOTAN LAS PALABRAS

© Teo Revilla Bravo






miércoles, 15 de junio de 2022

EL SONIDO DEL SILENCIO


 "Niños jugando a pídola" Cuadro al óleo del pintor impresionista contemporáneo Rubén de Luis







EL SONIDO DEL SILENCIO

 

    No me encuentro cómodo en espacios donde hay grandes reuniones, donde se aglomeran las personas y se produce mucho ruido. Me siento ajeno, perdido, como en medio de un atasco en una urbe de tráfico insostenible y agresivo. Pertenezco por naturaleza a lugares serenos, donde todo se desarrolla con voluntad de servir al hombre, a los animales y a las plantas.

    Por eso al habitar la ciudad por circunstancia que no merece la pena detallar, busco pequeños reductos ( placetas, parques, jardines, orillas del mar,  atrios de conventos e interiores de iglesias) en los que poder disfrutar momentos de paz liberándome de agobios y obligaciones.

    Me gusta disfrutar el sonido del silencio. Me gusta respirar libertad. Como cuando era un chaval en la pequeña villa donde nací correteando a los cuatro vientos. Todo era sencillo entonces, había pocas cosas por las que pelear. Salvo la  tecnología necesaria relacionada con el funcionamiento de las minas, el resto era natural, simple y auténtico como el verde paisaje que nos rodeaba. Una plazoleta, una pelota, unos juegos imaginados, eran elementos suficientes para hacer feliz a cualquier chiquillo. Pasábamos el santo día fuera de casa al aire libre respirando felices, campando a nuestras anchas mientras los padres permanecían confiados dedicados a sus cosas. El mayor problema que teníamos (a parte del de las malas notas si las había) era volver a casa  al grito de la madre a la hora de la cena, con un rasguño en la cara, con una pedrada en la cabeza, con el golpe en el pecho recibido por algún bruto o una herida en las rodillas debida a una fortuita caída, pues había que enfrentarse con ello y dar explicaciones ante la severa mirada generalmente del padre.

    Hoy vivimos en una sociedad altamente competitiva en la que nada parece ser suficiente, donde no se sacian las ansias de ser más se pise a quien se pise ante el temor de ser barridos por las continuas exigencias y los adelantos. Y se lo exigimos a nuestros pequeños. Vivimos tiempos de inseguridad y prisas donde se nos limita el pensamiento autóctono, la alegría y la diversión en general: todo queda controlado por el sistema si no hay conciencia clara de que aceptando lo que ofrece sin crítica previa vivimos en permanente prisión.

 

Barcelona junio del 2022


ARTE Y POESÍA III

©Teo Revilla Bravo  





 

viernes, 10 de junio de 2022

POESÍA Y AMOR




El collage de "Walt Whitman", es de Karyn Huberman.         ​
"El Poeta". Retrato de Eugene Boch, Óleo  sobre lienzo de Vincent Van Gogh.




POESÍA Y AMOR 

    “Si una mujer comparte mi amor/ mi verso rozara la décima esfera de los cielos concéntricos / Si una mujer desdeña mi amor/ haré de mi tristeza una música/ un alto río que siga resonando en el tiempo/”  Borges.

    La poesía y el amor, para Octavio Paz, brotan de una fuente común y confluyen en una misma experiencia. Son el retorno a la unidad perdida y van recomponiendo todo lo que el lenguaje rompe por medio de etiquetas defectuosas. El poeta cree en el poder de la palabra porque cree en el poder del amor. La poesía, como el amor, es un encantamiento, es el deseo realizado a través de la palabra –expresión de emociones-, salva distancias, combate la duplicidad y el fracaso, unifica y alienta vida. El amor, al precipitarnos hacia el otro con toda intensidad, nos reencuentra con nosotros mismos. La poesía proyecta el lenguaje en miles de direcciones y hace que la realidad encuentre su espacio de expresión, apertura explícita hacia logros de libertad y de profundo entendimiento. Los poetas son quienes rompen el corsé de los significados únicos al escribir poemas por donde respira la realidad y abre vías de entrada al mundo. Lo hacen convocando –alquimia del alma- a uno de sus mejores aliados: el amor. El amor necesita aire abundante y fresco para no asfixiarse, hallándolo en la estética de la palabra, en la sensibilización del lenguaje, o lo que es lo mismo, en la poesía que es sensibilidad y pasión. La poesía amorosa es encantamiento, es el poder de aprehensión y verbalización que posee el poeta, el deseo del desahogo realizado en la palabra, la emoción, el filtro necesario, la ternura, la vivencia. La poesía abarca todo lo humano.

    Los condicionantes y virtudes del lenguaje poético, abren los horizontes que marcan los parámetros de una cosmovisión por donde sacudirse de enredos y estremecerse de placer. El poeta escribe por amor, porque el amor como la poesía es la prueba concreta de la existencia del hombre, lo que le da fin y sentido. El poeta evoca, a través de la poesía, el deseo de espiritualizar el amor –percepción incondicionada- de tal forma que afecte al corazón y a la palabra. Todo poema habla a través de la erótica del lenguaje de amor; y todo amor se articula y nos introduce –proceso de seducción, instante intenso de fascinación- en la poesía ahí donde el bardo intenta eternizar el deseo gozoso de aquello que fervorosamente siente. En todo caso, pese a la necesidad de dejar constancia del sentimiento, el poema, como el amor, no puede ser descrito ni explicado, solo sentido y definido en sus propios términos. Ya lo dijo también lúcidamente Octavio Paz: “El poeta no quiere decir: dice.



Barcelona. Noviembre de 2016.
©Teo Revilla Bravo.






lunes, 6 de junio de 2022

OIGO LATIR

 



Pozo de las Calderas en la Pedrosa, Barruelo de Santullán-Brañosera, Montaña palentina. 2022
Foto de Maribel García Cortes.





OIGO LATIR


Oigo latir el corazón, héroe de la sierra 

y del valle, música viva de brillante seda, 

aire, luz, nube, estrella, musgo, prado, 

agua, flora, roble, lignito, antracita, 

hulla,  mina, minero, carbón.

 

La tarde navega solitaria por el entramado 

de sonidos que cubren de lado a lado 

el valle. Aves,  arroyos, perfumes, sonidos,

Pedrosa derramando reflejos con regalos 

de paz, sinfonía de un tiempo apacible 

que enciende, abre y engrandece  —si me asomo 

a tus ojos huésped de los bosques nostálgico

de otros días—, espacios hondos y deslumbrantes  

de armónica e inagotable ilusión.



FLOTAN LAS PALABRAS

© Teo Revilla Bravo