"Muerte, tristeza". Pintura de David Alfaro Siqueiros, uno de los tres grandes muralistas mexicanos del siglo XX., considerado un teórico del arte en búsqueda de nuevas técnicas que lo renovaran y universalizaran; el arte debería ser monumental, público, social, ilustrativo, humano. Quizás por todo ello se consideraba antes político que artista.
a desgana, como espejo roto en la estrechez
de la conciencia; como alargada lluvia
desmoronada, infausta conjura,
en la peregrina ciudad de la amnesia.
Trajo la tarde ausencias de risas,
de flores, de frutas, de mesas con bellos
manteles, agua, pan y vino.
Tiembla voluble la noche por el calado
paisaje de tu mirada a falta de aire,
como llegada hipnótica de otro mundo.
Cae la tristeza, y el recuerdo se posa
—ribera de cielos desmayados—,
sobre el temblor de la mano de un asustado
niño. El universo indiviso, entre remotos
ecos de resonantes lunas y saturnales
anillos, se acuesta, en levedad imposible,
exhausto en el claroscuro de tu manto.
Tus ojos, de mirada violentada e inquieta,
intentan, a través del efímero fondo callado
del amor, traducir el dolor del mundo y silenciarlo.
Se desploma la quimera diluviando piedras
sobre eso impreciso que llaman destino,
y es que esta noche es tan solo un duro espasmo.