ENTRE PALABRAS Y SILENCIOS

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viernes, 11 de junio de 2021

ALGUNAS IDEAS Y CRITERIOS SOBRE EL HECHO ARTÍSTICO

 


"L`atelier du peintre", Obra del pintor francés Gustave Courbet







ALGUNAS IDEAS Y CRITERIOS SOBRE  EL HECHO ARTÍSTICO

 

    Las ideas y criterios sobre arte se van adquiriendo a medida que construimos, mediante el poder de la captación y de la sensibilidad, sólidas bases a través de la experiencia que la contemplación y el estudio nos van proporcionando. Arte es la aplicación de la habilidad, de la comprensión y del deseo personal, en la obtención de una obra determinada conscientes de que cuantas más aptitudes y conocimientos tengamos sobre técnicas artísticas, más cerca estaremos de poder desarrollarlo. La idea de Arte como concepto, se va transformando con el tiempo dependiendo de la relación más o menos cercana y personal que mantengamos con él, así como de las distintas manifestaciones plásticas y de sentido estético que vayamos adquiriendo a lo largo del desarrollo instructivo: cuanto más sepamos y apreciemos de la perspicacia artística, de su manejo y comprensión, nuestra experiencia irá creciendo.

        A través del arte, el hombre expresa, desahoga, imita, crea o recrea, copiando, fantaseando o ingeniando, aquello material o inmaterial que le preocupa. Para ello se vale del uso de los distintos componentes materiales de que disponga. Con estas actividades, el artista revela un enfoque personal sobre lo existente.

       El término arte procede del latín “ars”. En la antigüedad su práctica se consideró maña o destreza en la obtención de algo hermoso o necesario. Es en el Renacimiento que se da por primera vez la distinción entre artesano (productor de obras múltiples) y artista (productor de obras únicas), creándose un lenguaje articulado. Es también en esta época que aparecen los primeros museos, las colecciones privadas, los galeristas, mecenas y coleccionistas, siendo a partir de 1920 que se hace distinción entre “bellas artes” y “artes nobles”, dando un paso importante para su aclaración y estudio.

        El arte tiene el poder de expresar percepciones y sensaciones generalmente no explicables con palabras, siendo mediante la actividad artística que podemos dar con la clave para poder revelarlas de modo oportuno. Los filósofos a lo largo de la historia se han encargado de reflexionar profusamente sobre ello, tal la importancia que adquirió desde que el humano se notó ser pensante.

  Las obras de arte no dejan de ser, entre otros factores, provocaciones con las que polemizar o llamar la atención sobre algo que ni siquiera el artista a veces sabe explicar, haciéndolo a través de finalidades y aspiraciones personales que no son otra cosa que intentos por darle sentido a través de hábitos mentales inscritos en su manera de  captar la vida. Hegel, desde la percepción y modo de entender la estética, intentó definir la trascendencia de esta relación diciendo que la belleza artística es más elevada que la de la naturaleza, ya que cambia las formas ilusorias de este mundo imperfecto donde la verdad se esconde tras falsas apariencias para hacerla más eminente creándola desde el espíritu. Según esto se buscaría la verdad del arte, en un ejercicio mental donde no se trata de imitar o reproducir algo concreto, sino de traducir las sensaciones recibidas mediante la sorpresa y el encantamiento.

      Obrar y trabajar es la forma mágica de descubrir la poesía y poder instalarla en el terreno de la maravilla y del asombro, nigromancia que nos impulsa a crear al sentirnos ante una realidad metasensible donde situar lo anímico en la experiencia cotidiana, satisfaciendo las necesidades de ritmo, cadencia, fascinación, oído, embeleso, simetría, proporción, que definen todo hecho artístico. 

 


Barcelona.-junio.-2014.                                                                                 

 ©Teo Revilla Bravo.