"Tarde gris" del artista venezolano Braulio Salazar. Las obras de este pintor tienen bastante de poéticas y están cargadas -personajes, lugares- de apreciables nostalgias, La buena composición y la sensible luminosidad, son reflejos de aquello que le conmueve y muestra.
SONRIÓ…
Sonrió
más, y aún más, alocado, precipitado,
constreñido,
trémulo, envuelto en manías y miedos.
Dónde
estás tú –se preguntó-. Entre estas sombras
grises
que la tarde poco a poco calcina, ¿dónde te hallas?
Todo
prodigio de pensarte –continuó-, me aísla
inevitablemente,
me devuelve a la perdurable quimera.
En
esta otra banda unida a la retina de tus ojos,
retenido,
intranscendente y reverencioso,
fugazmente
sensible como la tarde huidiza, te amo.
La
salud se derrumba poco a poco, cae vencida
atrapada en el desacorde macilento y cárdeno
del tañer de la vida.
del tañer de la vida.
Cae
y recae por los peñascales del denso aislamiento
entre
sombras, zozobras y silencios.
La
tarde, sembrada de riscos, peñascales, desiertos,
escollos, arañazos y destempladas lunas,
también se desploma.
escollos, arañazos y destempladas lunas,
también se desploma.
¿Dónde
estás tú, sí –insistió-, que mi ángel no te encuentra
entre
este enajenado dolor que la encrucijada de la vejez,
el
abandono y la frágil realidad hoy provocan?
Triste, macilenta tarde de enero…
Vago
murmullo, lamento, extensa cadencia de las horas,
conformidad
doliente, momento cuasi eterno, poder
sombrío de un tiempo que se acorta y deshace…
“SOLEDADES” (Provisional)
Cuaderno
XVIII ( 2013 al 2014)
©Teo Revilla Bravo.
