Si te pienso, brillan los ojos de las estrellas
más distantes; el universo más profundo
y fugaz, se inunda de luz; todo se repliega
en el resplandor alborozado de tu sonrisa.
Si te pienso me viene poco a poco
la calma anhelada y en el paisaje absoluto
del alma se expande, hermoso, brillante,
un luminoso arcoíris que viste y reviste
de suaves tonalidades el atardecer.
Si te pienso, pondero el paraíso del goce
y la pasión con la portentosa fuerza
de un huracán, sintiendo que la tristeza,
barrida por templados vientos,
cae abatida; que los hilos de mi historia
personal se entrecruzan con los de la tuya,
bordándose ambas en súbita desbandada
de alegres sisellas a vuelo de brisas.
Ritmo, polifonía de luz que enmudece
llantos, singular beneficio de gozar
prodigiosos designios de amor y vida..
