"Sobre la ciudad", obra de Marc Chagall 1924.
Una pequeña ciudad rusa de pequeños cobertizos y unifamiliares casas, y una pareja que la sobrevuela enamorada flotando en el cielo, forman esta poética y cálida pintura donde la mano del hombre se posa suavemente sobre el pecho de la mujer como evitando que ésta caiga. Quizás se trate de un rapto apasionado, del reflejo de un sueño mágico donde el pintor nos invita a refugiarnos para flotar en la levedad y no sentirnos desamparados...
PALABRAS, MEMORIAS…
Con fraternal abrazo te contengo,
me contengo:
expresando
palabras
íntimas que absortos nos unen
en un mismo aliento.
Me descubro –murmullos de sol
y canto, súbito destello-
compañero, en tus brazos alojado.
Apreté el paso. Marché decidido
por angostos y extensos caminos
intentando salir a las verdes
veredas
donde olvidar el llanto y
convertirlo,
a tu lado, dueños de la luz y de la tierra,
en un blues de
animado entusiasmo.
Nada es lo mismo:
trashumantes
por el vasto mundo,
huída la noche de la soledad,
vamos ganando espacio al día
en el que el sol comienza -fulgentes
clarines- a brillar de verdad
rebelándonos, con ojos encandilados
– melodioso, saxo- en libre adhesión,
nítidos y claros.
OCÉANOS DE LUNA
(Cuaderno VIII. De 1984 a 1987)
©Teo Revilla Bravo.
