AFORISMO Y POESÍA
Hablemos de esta preciosa palabra y sus acepciones. Un aforismo es una figuración, una ideación o fantasía, un concepto o pensamiento plasmado de forma concisa y cerrada. Lo que viene a ser decir mucho con poco, de manera que más que alargar lo que queremos manifestar se sugiera. Esa fórmula en el poema, rompe los rígidos encuadramientos con frecuencia habituales, hallando ubicación en lo que podríamos considerar lazo de conexión que genera riqueza de sentido haciendo innecesario lo superfluo.
El aforismo se mueve entre la intuición, la racionalidad e intencionalidad, lo pasional, lo analítico, lo ético y estético, echando mano de recursos literarios tan preciados como la sorpresa, la agudeza, la chispa e inventiva, la sensibilidad. El poeta ha de ser ante todo un ágil prestidigitador que sepa sacar sus ases de la manga para formar con ellos un todo (poema) coherente que reduciendo el lenguaje a su elocución mínima, genere inquietud y seduzca.
¿Qué debemos evitar que va en contra de su sentido revelador? La simpleza. Pero sobre todo, el rebuscamiento y la grandilocuencia que acentúan, enfatizan y ahogan.
Barcelona, mayo del 2021
©Teo Revilla Bravo
