"Amapolas en el Valle de Santullán" 2002. Obra de mi autoría.
CANTABRIA
Estribaciones centrales de la
cordillera,
techumbres blancas, nidal genuino donde
brotó imponente Cantabria formando –rincón
de embelesos- espacios, voluntad,
destino.
Mirando alturas estelares aprendí a
respirar,
a sentir el frío, estremecerme,
tiritar;
a buscar el arrebato libre del alma
por caminos
y senderos del santullano valle de
la infancia,
belleza montaraz, pueblos, aldeas, gentes;
villa minera de Barruelo hoy dolido,
casi perdido y exhausto, donde el
invierno
templa las músicas maravillosas llegadas
-entre ventiscas y glaciares- vivificadas
y armonizadas de la serranía blanca.
Riscos, cascadas que se rompen entre
piedras,
pastoreo, briznas de yerbas, huésped
de bosques
de robles y avellanos avanzo, animales
paciendo,
aromas a tomillo y a espliego, a
flores y vientos,
niñez, sorpresas, esperanzas, lealtades,
cantos.
Hoy la luna fulgurará en el cielo,
perezosa y pálida, hasta muy tarde…
perezosa y pálida, hasta muy tarde…
OCÉANOS DE LUNA
(Cuaderno VIII. De 1984 a 1987)
©Teo Revilla Bravo.
