Presencia callada.
Ley genuina que se mueve
entre la suavidad y el fuego,
rostro que tiembla.
Verdad descubriéndose
apasionada a la luz de otra luz,
mirada que provoca
estremecimiento y belleza.
¿Qué importa todo lo demás
si en común vínculo está ante mí
desvaneciendo fronteras,
moviéndome el corazón,
perforándome sol a sol el alma
en deslumbrante vertical transito,
bella acrobática fijeza,
mágica pirueta canalizada
hacia los ojos absortos del amor?
Reclamos.
Hilos de luz.
Magnificencia.
Plenitud.
