ENTRE PALABRAS Y SILENCIOS

Mostrando entradas con la etiqueta BREVES CONCLUSIONES PERSONALES SOBRE EL QUIJOTE. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta BREVES CONCLUSIONES PERSONALES SOBRE EL QUIJOTE. Mostrar todas las entradas

lunes, 11 de junio de 2018

BREVES CONCLUSIONES PERSONALES SOBRE EL QUIJOTE



                                       Don Quijote y Sancho Paza. Obra de Pablo Ruiz Picasso

“Don Quijote y Sancho Panza”. Pablo Picasso, 10 de agosto de Apareció en la edición de agosto del diario semanal Les Lettres Françaises con motivo de la celebración del 350 aniversario de la primera parte del Quijote de Cervantes.


Este artículo viene a cuento ahora, a propósito de los hechos deleznables que tuvieron lugar hace unos días en el Paraninfo de la Universidad de Barcelona donde daba una charla en el aula magna el gran cervantista Jean Canavaggio. Unos energúmenos intolerantes lo boicotearon con vocerío, golpes en la puerta, silbidos, altavoces y ruido de todo tipo para que no tuviera lugar. Lo curioso, de esta falta de respeto e intolerancia a la libertad de expresión, es que a la salida de los allí reunidos fueran del signo político que fueran, en su afán descastellanizador, les lanzaran gritos de fascistas por el solo hecho de que, al parecer, Cervantes (que amó la ciudad de Barcelona a quien dedicó el famoso “Archivo de la cortesía, albergue de extranjeros” cuando la visitó) no encaja con el ideario independentista de este grupúsculo extremista. Cervantes le decía a Sancho: “La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos. Lo triste de todo esto, es el silencio de quienes tanto reclaman, democracia, libertades y respeto. Triste y decepcionante, sí.  



BREVES CONCLUSIONES PERSONALES SOBRE EL QUIJOTE


El Quijote, libro que todos –grandes y chicos- creemos antes de cogerlo que es demasiado extenso y posiblemente aburrido, adquiere, una vez animarnos a tomarlo, su pleno significado espiritual, todo un espacio de lectura inagotable para la alegría, la imaginación, e incluso para hallar la voluntad de querer desprenderse del dolor de la vida y sus sinsabores.  Cervantes intenta hacernos comprender, o así se puede entender, la necesidad de sentir que tenemos un futuro, la oportunidad de renovarnos, de dejar atrás un pasado decadente, apostando por un deseo novedoso de apostar por ideales, pelear por nuestros sueños y deseos, superar obstáculos y pretender hallar justicia (deshacer entuertos). Quizás, si pudiéramos salir de nuestros laberintos particulares de soledad que nos aíslan y encierran, podríamos recuperar esa completitud perdida. El libro, sumamente entretenido y de gran originalidad, traducido y celebrado en todo el mundo, se abre a enseñanzas, a dejarnos en cada capítulo, en cada charla de Don Quijote con Sancho, reflexiones sobre la condición humana, así como a gozar de la fidelidad y comprensión de Sancho frente a la locura y la sinceridad de Don Quijote, o en el amor que lleva nuestro hombre tan sentido y cerrado en su corazón hacia Dulcinea del Toboso.

Se puede considerar así mismo esta obra como una crítica a la literatura de la época, que compromete y nos hace reflexionar. Don quijote es un sujeto solitario encerrado en su cuarto, donde se ha instruido leyendo. Tenemos el ejemplo del cura y del barbero, cómo se dedican a clasificar cuales de las obras que leía nuestro hombre eran rescatables y buenas, y cuáles no y había que quemarlas porque denigraban las obras caballerescas, populares en aquella época.  La realidad de Don Quijote, choca así abiertamente con la de los personajes con quienes ha de convivir de algún modo,  con los que  entra en conflicto al producirse, en esa situación, una crisis entre realidad y sueño, algo que deja al lector ante la disyuntiva de descubrir si esa realidad  que vive nuestro Caballero de la triste figura es tan válida como la de los demás personajes aparentemente más sujetos a su tiempo circunstancial y la tierra que pisan. Cervantes nos invita a replantearnos este conflicto entre realidad y fantasía, donde siempre se crea un conflicto a la hora de saber cuál es la verdadera realidad o si lo son ambas. La locura aparente de don quijote, sostenida en el misterio, percepción subjetiva de un mundo imaginario, agonía en pos de un ideal de valores trascendentes, busca un proyecto de humanidad diferente y justo, un camino hacia la libertad. Y ese camino en pos de la libertad, pondrá en duda qué es realidad, qué  no, o qué ficción de realidad, todo según quién lo juzgue. Pero como decía, solo aparentemente, pues esa locura es otra manera de entender que tanto realidad como ficción no poseen límites concretos. 


Barcelona, junio de 2018.
©Teo Revilla Bravo.