ENTRE PALABRAS Y SILENCIOS

jueves, 31 de enero de 2019

SANDECES


Autorretrato de Ceesepe, pintor, cartelista e ilustrador de revistas y discos canalla, de la "Movida madrileña"










SANDECES

 

 

Es extraño:

                miro hacia dentro 

todas las mañanas y el alma

me devuelve punzadas

perpleja ante los pavores

que refleja el día a medida

que pasan los segundos.

 

El día nace cansado

como si no pudiera salir

de la oscura jaula 

a la que está sometido.

 

Como a todos 

el tiempo me va aniquilando 

poco a poco para eso no hay 

remedio no hay prosa ni poesía.

 

Dios se marchó a hacer de las suyas

quizás a vomitar en vano

al otro lado del universo sermones

de redención y condena en latín 

hebreo o arameo.

 

A veces escribodisculpen molestias

sandeces a modo de poesía. 





“SOLEDADES” (Provisional)
 Cuaderno  XVIII ( 2013 al 2014)
©Teo Revilla Bravo.









miércoles, 30 de enero de 2019

RESTOS DE LUZ


Obra pictórica, "Nocturno" de Rubén de Luis.

La sencillez y honestidad en sus cuadros es lo que caracteriza la obra de este pintor madrileño, que va retratando paisajes y marinas captando la luz precisa en cada momento. Predomina en ella el estilo impresionista.








RESTOS DE LUZ

Ante una mirada nacida de un semblante 
provocativo, me detengo atraído por la fuerza 
magnética, exuberantes ademanes, cuerpo 
seductor  instigadoramente atrevido
que injerta en el ánimo fragancias sexuales,
ríos de sangre en las venas, arriesgados deseos,
abismos de ámbar, carencias...  

Vuelo, vuelo, y vuelo, y al cabo me detengo 
resignado exagerando imágenes de lo no tenido, 
suspirado con pujanza lo que se va estrangulado 
en el pensamiento, lo nunca superado por no poseído, 
lo  yerto, todo eso a lo que se va dando entierro 
para revivirlo en vago recuerdo, algo de lo que pudo 
haber sido ─cuerpo de luz y belleza─ y no fue.

Preguntas. Destellos atrevidos con los que configurar
una cosmogonía de formas bailando en torno,
cuerpos arrogantes alzados al aire de lo imposible,
amores y desamores, fatuos trofeos de desdichas,
fracasos, sádicos pesares, vibrantes pero torpes 
remedos de una felicidad posible.

Me esfuerzo. Doy a las sensaciones honda realidad,
obligado reposo, todo ello en un intento por descifrar
mensajes burlando pasiones, señuelos falaces,
tentativas por relegar a la nada lo visceral sentido
y encontrarme, torvo campesino, definitivamente
retratado en lo bello natural, muriendo y naciendo 
a cada instante, hablando de amor junto al estanque
de lo posible, renovándolo, yendo hacia el eco 
inexplicable de los sonidos que agigantan ─talismán 
seguro─ la sonoridad del alma.


Restos de luz al anochecer.
Difuso placer de tristezas…


DESDE EL FONDO
Cuaderno V. 1978 - 1980
©Teo Revilla Bravo.

viernes, 25 de enero de 2019

INCANDESCENCIA


"Estudio de un desnudo" 
Serena Pintura del pintor rumano de estilo académico,  George Demetrescu Mirea (1852-1934. Se especializó en el retrato y realizó también pinturas sobre obras mitológicas e históricas.











INCANDESCENCIA


Resplandor. Aire, brillo. No perder de vista

aspectos que nos invitan a la bondad 

del instante, de la música, a la fiesta sencilla 

donde los amantes vuelcan sus labios 

en el centro mismo de la polifonía

canciones con aromas de flores colmando 

el aire con notas que son reveladoras verdades.

No mirar atrás. Recibir las asombrosas

noticias como si la mañana tuviera campos

inmensos sembrados de sabrosas fresas;

como si estuviéramos brillando absolutamente 

despiertos en la acuarela refulgente de la vida, 

tu voz al viento con suave pincelada justo

ahí donde se conquista la verdad última 

y se logra gratamente la dicha del amor.

 

Gesto vulnerable. Señales. Reclamo.

Ensueño. Racimo de nubes y grandes boscajes, 

fauna, mares, rocas, ríos, halcones al vuelo

raso de la media tarde tendiendo, 

en el desvanecimiento del presente, 

puentes, sembrando en el frágil firmamento 

resonancias, pinceladas conjurando tramas

de colores, clavicordios, concertinas

vibrantes violines, algodones de luz y dicha, 

risas, sentimientos, algún llanto sensible,

y ese benefactor silencio descifrado en luz.


“SOLEDADES” (Provisional)
 Cuaderno  XVIII ( 2013 al 2014)
©Teo Revilla Bravo.





miércoles, 23 de enero de 2019

ALFONSO BLANCO, ESCRITOR Y ARTISTA SINGULAR










 ALFONSO BLANCO, ESCRITOR Y ARTISTA SINGULAR


Los escritos de Alfonso Blanco -más conocido con el seudónimo Trasindependiente- que comparte habitualmente con sus amigos en Internet, recogen y relacionan fórmulas epifánicas y deslumbrantes, que no son otra cosa que términos artísticos de diversos campos expresivos que le llaman poderosamente la atención. Y lo hace a través de temáticas escenográficas y visuales de afanoso impacto emocional y beatitud expansiva, inspiradas en experiencias recogidas en viajes –tema omnipresente-, peregrinaje primordial donde se nutre de vida y arte  haciéndose eco de todo lo bello, curioso, deslumbrante o inaudito, que ha ido realizando el hombre a través de los siglos. Todo penetra sensiblemente en su interior. Lo va recogiendo con su cámara fotográfica en flujo torrencial de singulares fotos, o plasmándolo como observación en papel oportuno para contárnoslo más despacio luego. Sus fotografías, pero también sus relatos, incluyen una gran variedad de admirables imágenes y metáforas, donde se mezclan culturas, objetos, piedras y otros materiales que no son otra cosa que erosiones producidas por milenarias torturas, con reflexiones e inspiraciones que nos ayudan a pensar o a caer en la cuenta sobre algo que posiblemente nunca -de no verlo a su través- hubiéramos podido considerar.

El arte es un largo y ancho camino, con muchas derivaciones, del que todos somos transeúntes. En esa pericia de continuo vagar y observar la vida, anida el deseo exploratorio de nuestro amigo en un loable intento por descubrir tesoros, a veces no tan evidentes, que casi podríamos decir que son de los que permanecen ocultos, envueltos entre luces y sombras esperando que alguien se fije en ellos. Saber contar como él lo hace lo que descubren sus ojos por ubicuos  campos, cielos y ciudades, es su gran valor, su acierto, su  aporte al universo cultural con el que día a día nos alienta y sorprende.

 Se diría que Alfonso Blanco está adscrito a diversas tendencias artísticas -que a su vez pueden llegar a ser metafísicas-, donde la geometría, lo espacial y la arquitectura en general, tienen un valor destacado e importante, sin olvidarse del paisaje y del paisanaje. En ese mundo de construcciones, diseños, pinturas, panoramas, formas, signos, luces, sombras y tonalidades, se explica la vida, algo que  hace con exquisita sensibilidad de poeta visual atento y delicado.

Alfonso Blanco hace uso de un rico don de la palabra, voces que arma con  personalidad y talento creando primorosas ensambladuras, basadas en su innata capacidad para observar, recoger y  guardar –antojadiza paleta de buen pintor- aspectos sobresalientes y emocionales de la cultura de los pueblos y lugares que visita. En ese mundo del que como ufano espectador hace acopio, creo yo que hay dos aspectos esenciales: el íntimo, que refleja en sus escritos como algo personal, emocional y poético, y el que saca a la luz múltiple y fragmentado en fotografías para acercárnoslo de forma traslúcida  y aforística a sus lectores. Se trata de elementos de un presente andariego lleno de interrogantes, que con su grato perfil de escritor iluminado plantea desde  atalayas lúcidas consiguiendo, al transmitírnoslo, que ambos aspectos funcionen, asegurándose a la vez la unidad intelectual  que hace que el lector quede gratamente agradecido.

Alfonso Blanco -o en su caso Trasindependiente-  es un infatigable buscador de grandes corolarios e iconos culturales: Observa con minucia, investiga, se hace preguntas ante lo que tiene delante, e intenta hallar respuestas enriquecedoras  que posteriormente colorea con delicada personalidad de gran narrador.

Y hablando de narrativa, no olvidemos ese hermoso libro aparecido hace unos años  titulado “Los dioses en París”, de recomendable lectura.


Barcelona. Enero de 2019. 
©Teo Revilla Bravo.



domingo, 20 de enero de 2019

TEMBLOROSAMENTE




Obra: "Máquina temblorosa" (1922) Acuarela del pintor suizo-alemán Paul Klee.

Localización: MOMA, Nueva York.







TEMBLOROSAMENTE


Temblorosamente, como si alguien te delatara;
como si sintieras la fantasmal sombra del cuchillo
homicida proyectando en la pared el punto sensible
donde caer e incidir hiriendo tu cuerpo.
Imagen que sentías te hostigaba,
sensación de ser espiado, delatado,
encontrado en falta en cualquier impreciso
momento y por nada.
Tristemente, observando con desconfianza
el abismo abierto a tus pies mientras
te fustigaba -viento, tiempo, nudo de metales-
la vara chasqueadora alargada desde el fuiste
al serás llenándote de temores.

Pálida figura, que espera valiente que el mar
del invierno se convierta en rumbosa primavera,
y el vuelo animoso de los pájaros se pose
sobre la verde resplandeciente pradera.
Amargamente, insomne, fatigado,
desvelado, preguntando con apretados
dientes e indeciso andar sobre la utilidad
de todas estas cosas abreviadas por los otros
en un rotundo: ¡así es la vida!,
productos castradores y mortíferos que rehuiste,
pues sabías que lo que gira en la vida
es el impulso trascendental que evita
males y estrangula entuertos.
Temblorosamente, si bien algo triste
y desconfiado, sigues avanzando creyendo
–violines salpicando con sus sones los cielos-
en la sublimación práctica de los sanos
y honestos estímulos que desde bien niño
tus mayores te inyectaron.


DESDE EL FONDO
Cuaderno V. 1978 - 1980
©Teo Revilla Bravo.




martes, 15 de enero de 2019

LA LUZ


El fotógrafo leonés, José Ramón Vega, retrató así al poeta Juan Gelman durante una visita que éste hizo a la ciudad de  León, España, en el año 2012.









                       LA LUZ
                        A Juan Gelman


La luz descose esta tarde la franela dormida

de las malas intenciones donde se desajustan

y enfurecen —sesgadas, crispadasmiradas

de desdén y odio, que asesinas sirven para

destrozar abrazos, consuelos y vidas,

descobijando sábanas en insolente infierno.

 

Pertinaces, sombrías, silenciosas,

dilatadas, ciegas, crueles dictaduras .

 

Mundo con mundo, horror con horror

enfurecido; déspotas de la de la impiedad,

de la uniformada incomprensión y odio;

seres que desbaratan, con ácido de azufre

y desvergüenza, libertades,

quemando el jardín preciso de la vida.

 

Hay quienes dibujan un lúcido sol y dicen

que es cierto que aviva y calienta almas;

y quienes dibujan un alegre fraternal corazón

lleno de colores tornasolados plenos de brillos

y afectos; pero hay quienes airados inquisidores,

dibujan virulentos aviones de hostilidad

y muerte, que van sembrando de cadáveres

mares, cielos y tierras.

 

La belleza imperturbable de una rosa,

se marchita deslumbrante y silenciosa.

 

El dolor, a golpes y golpes de fuego lento,

nos parte el alma; la docta luz poética, 

amigo Juan Gelman, nos la reconforta.

 



“SOLEDADES” (Provisional)
Cuaderno  XVIII ( 2013 al 2014)
©Teo Revilla Bravo.





domingo, 13 de enero de 2019

LA VOZ DE LA NATURALEZA





 "BOSQUE OTOÑAL"  2007 Obra de mi autoría.











LA VOZ DE LA NATURALEZA

“La tierra no es como muchos piensan, una herencia de nuestros padres. Es cuando menos, un préstamo de nuestros hijos”.
José Martí

Fanales ardientes. Deslumbramientos. Leve rumor de luces y brisas. Señales que procedentes del rayo y del trueno, penetran en las nubes y se hacen arco iris alumbrando conciencias e iluminando caminos a los que sin cesar una y otra vez ingratos e ignorantes damos la espalda. ¿Está vivo el creador de la existencia? ¿Pervive el ser maligno y tentador? Por encima de fronteras y límites, el cielo extiende gritos de auxilio emitidos por una doliente naturaleza.

No obstante, la naturaleza que es base y razón de cuanto existe. Continúa cantando sus salmos y enarbolando sus engranajes, ajena a guerras y miserias ocasionadas por la ingratitud del hombre, sigue desarrollando pese a todo su misterioso, íntimo y admirable mundo mágico. Si contempláramos y sintiéramos debidamente sus efectos beneficiosos, sus aguas claras, sus ríos azulados, sus glaucos mares –pez, gaviota, sol, nube, viento, arena -, los árboles que rebrotan cada floración, las plantas que crecen alentadas de agua y luz, los valles, las rocas y montañas que escalan níveos cielos, la fauna que transita y se desarrolla con voluntad y fuerza, nos sentiríamos arrebatados por una extraña energía, estaríamos en perfecta comunión con el medio natural, celebraríamos el milagro sorprendente de estar vivos…

Observa embelesado la belleza y primor inescrutable de todo lo que se congratula y hermana, a través de los labios verdes de la exorbitante fecunda primavera, fuerza germinante en constante conmoción, que como el sol asciende y desciende purpurea por el llano y la colina, brota en el desierto y en la selva, se origina en océanos y mares, cruza y embellece rutas y senderos, imparable madrina de los aciertos del pino agreste, del viejo roble, del extraordinario abedul, del sol y de la luna, alas y cantos, alegría de lo azul celeste, del blanco invernal sobre el ramaje desnudo o las hojas caídas en la otoñal floresta aún visibles.

Belleza y sostén que alientan latidos de vida -creación sublime- lanzando su voz, llenando el planeta de clamores y alientos, de sentimientos y ternura. Y sin embargo, nadie –egoísmo, polución, ingratitud, amargura- o muy pocos parecen prestarle atención.



Barcelona. Noviembre de 2014.
©Teo Revilla Bravo





viernes, 11 de enero de 2019


"Danae" obra de Rembrandt. 

De clara estética barroca, fue pintado por Rembrandt en 1636. Muestra una escena mitológica, donde la diosa Danae recibe a Zeus que se presenta en forma de agua dorada. Museo Hermitage.







CUERPO DEL DESVELO


Aquí, allá, en mínimos instantes
aún adormecidos en cantos de luz
y sencillez, un paisaje delicado  
en dichas y asombros asoma como
rutilante espiral de vuelos al sol.

Respirando estoy cada partícula 
de aire que la vivaz mañana al desperezarse
impulsa al ánimo. Lúbrico momento
en que tras el desayuno, perezoso 
e insensato estoy llevando –volutas 
al aire, lobos contra la luna-
un endiablado pitillo rubio a los labios.

Lo inmediato cobra realidad, 
se agranda –azul, rosa, suspiro 
o rumor tierno, en el centro mismo 
del corazón ante la mirada a la realidad, 
ante lo sencillo, ante la evidencia 
de los pequeños secretos que recorren 
la mente -feliz ahora- dueña o enamorada 
de este horizonte matutino, soplo de brisa, 
mar, viento,aliento, que sin cesar reverbera.

Y, pese a todo, amor, pese a recobrar
estos días las petunias del jardín 
su aroma y esplendor, siente tu ausencia 
el corazón, la siente el cuerpo del desvelo…


  DESDE EL FONDO
Cuaderno V. 1978 - 1980
©Teo Revilla Bravo.