TÚ, AMOR
Hay que dejar reposar las señales,
buscar el silencio reconciliador
y que hable la poesía sublime
nacida de sensitivas complejidades.
Tú, amor, compones la historia
de esos versos —pasaderas de silencio—,
de hoy, reclamos cercanos
y unívocos de fortaleza y templanza;
tú, amor, formas el poema preciso
y precioso que van escribiendo
los días instante a instante
iluminando —ecos de soles
y estelas— nuestras
vidas,
largo poema que
llega latente,
en primicia de versos como cuerpos
y almas, respiro ardiente
de nuestras
vidas en equidad de locuras,
poema que va penetrando en lo más
recóndito —casa, lecho, ardor, cuero
alma— de nuestros gestos y milagros.
Esas aves que duermen acopladas
a la suave albura de su cuidadoso
vuelo, parecen, amor, verlo y sentirlo.
BROTAN LAS PALABRAS
© Teo
Revilla Bravo