Retrato de una dama romana procedente de El Fayum (Egipto)
ESTANDO...
Estando
–casi sin saberlo-
amorosamente
aturdidos
rotando
abrazados de sol
a
noche, levemente ebrios
conmocionados
de luces,
sonidos
y bocas afines,
la
misteriosa diosa de los asombros,
con
sus manos cargadas de rojos
punzantes
agracejos,
aparece
de súbito ajustando
nuestras
miradas al tiempo
que
la aurora, agitando
e
impulsando el viento gris
de
la noche, desanuda lazos,
descorre
cortinas, abre ventanas
y
puertas, procura brillos
y
colores al campo.
La
mar, preñada de incandescentes
peces
,ofrece el mágico
secreto
del momento:
ahí tus
ojos
deshabitados,
ocultos, enigmáticos,
transparencia
pura.
DESDE EL FONDO
Cuaderno V. 1978 - 1980
©Teo Revilla Bravo.
