ENTRE PALABRAS Y SILENCIOS

viernes, 25 de septiembre de 2026

OTOÑO

 


"Bosque otoñal en la Cantabria Palentina" obra al óleo realizada en el otoño del año 2008.




OTOÑO


    Hay cambio de estación. Llega un tiempo rico en emociones, en variedad de sentimientos, en estímulos naturales con los que celebrar su belleza, su rigurosa dureza también, la reconfortante poesía de sus mutantes paisajes, dejando que la melancolía, la sensibilidad y el florecimiento de la inspiración nos invadan el alma, retrotrayéndonos, mirándonos hacia dentro para descubrirnos en ella, en su transformación, serenándonos y amoldándonos a su mágico y constante poder evocador.  
Que la disfruten.

Un abrazo, amigos de Entre palabras y silencios.
Teo.




jueves, 17 de septiembre de 2026

PÉRDIDA

 



"Fatoumata", obra de mi autoría realizada en 2014, da título a uno de los capítulos de mi última novela.





PÉRDIDA


Ella habitó su cuerpo junto al mío 

en mutua irradiación de sueños, 

lucidez y  entendimiento.


La tormenta se apoderó del cielo.

Todo ahora permanece en blanco

limbo plano, respetuoso silencio,

de un cielo nublo e indiferente caído 

sobre el muelle de la aniquilación.

El poema, dédalo de huellas 

esparcidas, tersuras de largas 

y sensibles páginas, escrito donde

dejamos tiernas emociones desnudos 

amantes gozosos e inspirados, 

en medio de un desolador extravío 

de inicua esperanza quedó.


Temblor de las sienes; 

locuras melancólicas; 

lágrimas de desolación.

La casa y cuanto la rodea hoy 

sin aromas a rosales, a nardos 

y jazmines, campo baldío es.

Ese ámbito antes íntimo, vivo y libre,

lo deshabitan hoy dos entrañas 

de dolor disueltas en estelas ignaras

recogidas sin ruido ni acento 

por la absoluta nada, en una pausa 

de irrepetible cósmico temblor.  




BROTAN LAS PALABRAS

© Teo Revilla Bravo




 

lunes, 7 de septiembre de 2026

LAS GANAS DE ESCRIBIR


"Luces y sombras", obra de mi autoría realizada a óleo en 2006






LAS GANAS DE ESCRIBIR 


       A veces llega el cansancio, el último y definitivo cansancio del que hablaba Emil Cioran en una de sus agudezas literarias. No es fácil hallar la idea brillante, el relámpago glorioso como despunte de una genialidad que nos pueda llevar a escribir la novela de nuestra vida, algo que merezca la pena contar creyendo que se podrá dejar bordado y listo para que lo asuma y devore un buen lector. Las ganas, mientras se piensa qué idear para continuar lo ya relatado, pueden flaquear. No siempre el poder de imaginar mundos estelares y fascinantes está al alcance de uno; qué más quisiéramos. Hace falta tesón y esfuerzo mental, saber mover el tablero, hacerse preguntas oportunas, intentar situarse ante otros formatos especulativos que nos alejen de los cómodos hábitos que nos colapsan, y explorar y confirmar todos los mimbres posibles a nuestro alcance de modo que hagan del escrito algo serio, sin desestimar las volutas de lo fácil y efectivo que nos da personalidad; hay que huir, en todo caso, de la desintegración total que como sensación fatalista a menudo nos invade, caótica circunstancia que puede invalidar y anular lo logrado, desvaneciéndose ante nuestros ojos la ilusión y la magia.

       Reconciliarnos con la vida. Ensalzar con encantamiento y júbilo la existencia, saber sobreponernos a lo que pareciera con frecuencia y melancolía un fracaso tras acumular estupores, brumas e inútiles desconsideraciones. Hay que obviar las ganas de llegar a la fama, esa pérfida trampa que a veces nos colapsa, el querer lograr la fortuna literaria sobresaliendo por encima de todos y, ante todo, el querer alcanzar ese amor a la inmortalidad fatua, pues nada de esas fantasías nos lleva a lo esencial, que es a ser concienzudos escritores. Conformémonos con la familiaridad del reconocimiento de nuestro círculo social cercano, con la distinción y ánimo entre colegas, con ser honestos con nosotros mismos y seguir escribiendo honestamente, algo altamente saludable para alimentar nuestro espíritu literario.


Barcelona, octubre del 2025.

© Teo Revilla Bravo 


Gracias por hacerse eco, Pier Carlo Lava, en "Aleisandria Post" 

“Las ganas de escribir” di Teo Revilla Bravo: quando scrivere significa resistere al silenzio