«La atmósfera norteña, los colores del campo, los bosques y la sierra, la naturaleza siempre esplendorosa de los contornos cántabros y palentinos, unido al ambiente especial generado en la cuenca minera barruelana con sus vidas marcadas por la cercanía de la muerte, la angustia y la esperanza, hicieron brotar en mí el sentimiento y la sensibilidad que muy temprano me llevaron a la poesía y a la pintura, así como a toda forma de arte, pábulos de expresión y vida»
ENTRE PALABRAS Y SILENCIOS
viernes, 25 de septiembre de 2026
OTOÑO
jueves, 17 de septiembre de 2026
PÉRDIDA
PÉRDIDA
Ella habitó su cuerpo junto al mío
en mutua irradiación de sueños,
lucidez y entendimiento.
La tormenta se apoderó del cielo.
Todo ahora permanece en blanco
limbo plano, respetuoso silencio,
de un cielo nublo e indiferente caído
sobre el muelle de la aniquilación.
El poema, dédalo de huellas
esparcidas, tersuras de largas
y sensibles páginas, escrito donde
dejamos tiernas emociones desnudos
amantes gozosos e inspirados,
en medio de un desolador extravío
de inicua esperanza quedó.
Temblor de las sienes;
locuras melancólicas;
lágrimas de desolación.
La casa y cuanto la rodea hoy
sin aromas a rosales, a nardos
y jazmines, campo baldío es.
Ese ámbito antes íntimo, vivo y libre,
lo deshabitan hoy dos entrañas
de dolor disueltas en estelas ignaras
recogidas sin ruido ni acento
por la absoluta nada, en una pausa
de irrepetible cósmico temblor.
BROTAN LAS PALABRAS
© Teo Revilla Bravo
lunes, 7 de septiembre de 2026
LAS GANAS DE ESCRIBIR
"Luces y sombras", obra de mi autoría realizada a óleo en 2006
LAS GANAS DE ESCRIBIR
A veces llega el cansancio, el último y definitivo cansancio del que hablaba Emil Cioran en una de sus agudezas literarias. No es fácil hallar la idea brillante, el relámpago glorioso como despunte de una genialidad que nos pueda llevar a escribir la novela de nuestra vida, algo que merezca la pena contar creyendo que se podrá dejar bordado y listo para que lo asuma y devore un buen lector. Las ganas, mientras se piensa qué idear para continuar lo ya relatado, pueden flaquear. No siempre el poder de imaginar mundos estelares y fascinantes está al alcance de uno; qué más quisiéramos. Hace falta tesón y esfuerzo mental, saber mover el tablero, hacerse preguntas oportunas, intentar situarse ante otros formatos especulativos que nos alejen de los cómodos hábitos que nos colapsan, y explorar y confirmar todos los mimbres posibles a nuestro alcance de modo que hagan del escrito algo serio, sin desestimar las volutas de lo fácil y efectivo que nos da personalidad; hay que huir, en todo caso, de la desintegración total que como sensación fatalista a menudo nos invade, caótica circunstancia que puede invalidar y anular lo logrado, desvaneciéndose ante nuestros ojos la ilusión y la magia.
Reconciliarnos con la vida. Ensalzar con encantamiento y júbilo la existencia, saber sobreponernos a lo que pareciera con frecuencia y melancolía un fracaso tras acumular estupores, brumas e inútiles desconsideraciones. Hay que obviar las ganas de llegar a la fama, esa pérfida trampa que a veces nos colapsa, el querer lograr la fortuna literaria sobresaliendo por encima de todos y, ante todo, el querer alcanzar ese amor a la inmortalidad fatua, pues nada de esas fantasías nos lleva a lo esencial, que es a ser concienzudos escritores. Conformémonos con la familiaridad del reconocimiento de nuestro círculo social cercano, con la distinción y ánimo entre colegas, con ser honestos con nosotros mismos y seguir escribiendo honestamente, algo altamente saludable para alimentar nuestro espíritu literario.
Barcelona, octubre del 2025.
© Teo Revilla Bravo
Gracias por hacerse eco, Pier Carlo Lava, en "Aleisandria Post"
“Las ganas de escribir” di Teo Revilla Bravo: quando scrivere significa resistere al silenzio