¿De dónde llega esa pena
negra que recorre tu cuerpo
abstraído, toda esa nebulosa
belleza coartada por la lágrima
que a veces, amor, exquisita,
incómoda, indiferente,
en trizados afectos resbala?
¿De dónde llega esa profunda
tristeza, presa en lacerante
mirada, que a mis ojos desbordados
indiferente alcanza y empaña?
Tienes la ternura esta tarde
lastimada y el corazón dolido,
y yo, posiblemente, en el freno
de la expectación,
turbio apogeo de la indolencia
que a veces me arrastra,
abriendo grietas en la emoción
do se rotulan los espacios
tiernos y privativos del amor
ni siquiera te haga falta…
