"Dibujo de unas manos" de Albert Durero el más famoso artista alemán del Renacimiento. Una obra ideal, sin duda, para practicar el dibujo a lápiz, algo tan necesario para quienes se creen pintores hoy en día pretendiendo llegar a ello sin técnica alguna.
EN
TUS MANOS
(A Celeste)
En
tus manos menudas donde
posan
ríos, posan nubes, posan
céfiros,
desde donde sale el sol
e
ilumina asombrosamente
el
mundo, recolecto delicias,
frutos
y espigas que como besos
o
delicadas flores al abrirse
como
pródigos ríos se desbordan.
En
tu boca donde posa la laboriosa
polinizadora
abeja y deja mieles,
deja
ceras, deja polen y reales jaleas,
supe
del amor -ecos y exhalaciones-
en
el sellar de unos labios gozosos,
polifónicos,
cálidos, sensuales.
Los
cabellos impregnados de rocío
que
acariciaron la frescura
matinal de las ondas marinas
por
ambos felizmente recorridas
–jarchas de ilusión,
acordes
fluidos,
inspiradas lunas-,
son
olas apacibles, latidos de pájaros,
rumores
de flores, horas tibias,
certeros
momentos donde hallarme
-arboladura
al viento-
apaciblemente
en ti recogido.
En
tu cuerpo, haz de armonía y amor,
llega
el tiempo, se posa y se detiene;
en
tu cuerpo, afluencia de fuego,
germen
de luces y ensueños,
se
perpetúa estremecido mi cuerpo...
Cuaderno V. 1978 - 1980
©Teo Revilla Bravo.
