DE PRISA
De prisa, despacio, galopantes
y breves, del cielo a la Meca calmos
o volatilizados entre encrucijadas
candentes, brumosos, silenciosos,
paso a paso acechantes avanzamos.
Del fondo del sueño sutil casi eterno,
llegados adonde se cruzan los caminos,
recogiendo recuerdos —a veces
en direcciones encontradas—
descabezados y sin aliento continuamos.
Así la vida:
Conciencia
caminando enmascarada buscando
vibrantes sugerencias alrededor
entre aciertos, equívocos y extravíos,
con buenos días y adioses
grotescamente recibidos y dados.
Trasunto de finitos tiempos
—origen y final—,
falaz carátula de cartón piedra
somos, jaloneando la existencia
de ilusorios pensamientos.
BROTAN LAS PALABRAS
© Teo Revilla Bravo