JUNTO A TI
Junto a ti para rehacerte caprichosamente en mí.
Tu silencio se parece al mutismo de ese cielo
declinante por el crepúsculo, que cuando se le mira
se descubren misteriosas reservas. Tus ojos palpitan
enigmáticos y serenos. Se abren ante el día como
el descorrer rápido de un tupido magnético dosel.
Y apareces imprevisible y ceremoniosa tras el sueño,
entera. Ahora como sol de amanecer encrestada
en las huellas que de ti, afortunado de mí, dejan
al amanecer las nubes altas que ornamentan
los cielos. Algo, no sé bien qué, por oscuras razones,
da a entender que la húmeda mano que me tiendes
no es gesto caritativo, sino hileras de finas fibras
con las que me vas entretejiendo caprichosamente
al albur de un mismo destino que nos guarda
de males en la historia floreciente del amor.
Retornando al giro brioso de dos en uno,
primordial invitación este día que se abre
complaciente, momento -en el alcanfor de los anhelos-
sublime, vertiginosamente a través de ti sentido.
OCÉANOS DE LUNA
(Cuaderno VIII. (1984-1987)
©Teo Revilla Bravo.









