DILIGENTE
Diligente, secreto templando el día
que me asiste, en quien me miro ligero,
a quien debo la vida, el que respiro en sentido
amor; la compañía, la soledad, lo hierático
de escribir, aquello que emerge deshojando
impresiones, recuerdos, ideas, minutos.
Lo noto pasar, modesto templado pasajero,
como la acción del mar lo hace a ritmos
tranquilos a veces, acelerados y convulsos
otros alterando la placidez, cuerpo y mente
flotando entre naufragios, corajes y ardimientos.
Soy un suspiro frágil, un rumbo fascinado
ceñido a una bella nube pasajera.
Un pálpito hueco, una esperanza varada
en la vorágine de un secreto en movimiento
Constante, un aire agitado por un atardecer
que como el alma va huyendo venturoso
dejando atrás la incertidumbre, dulzura
blanca en larga travesía hacia ningún destino.
Se observa cómo la luz del día se debilita
momento a momento por el entramado urbano
de L’Hospitalet, sombra y luz, metáfora de vida,
manjar del cielo, delirio, sueño, sangre, insomnio,
muerte hundiéndose en el silencio más profundo,
halo convergiendo en infinita eternal quietud.
© Teo
Revilla Bravo
