ENTRE PALABRAS Y SILENCIOS

sábado, 10 de junio de 2023

DILIGENTE

 


"Muerte y vida" obra de Gustav Klimt. Una reinterpretación suya de la "danza de la muerte". 






DILIGENTE


Diligente, secreto templando el día

que me asiste, en quien me miro ligero,

a quien debo la vida, el que respiro en sentido

amor; la compañía, la soledad, lo hierático

de escribir, aquello que emerge deshojando

impresiones, recuerdos, ideas, minutos.

Lo noto pasar, modesto templado pasajero,

como la acción del mar lo hace a ritmos

tranquilos a veces, acelerados y convulsos

otros alterando la placidez, cuerpo y mente

flotando entre naufragios, corajes y ardimientos.

Soy un suspiro frágil, un rumbo fascinado

ceñido a una bella nube pasajera.

Un pálpito hueco, una esperanza varada

en la vorágine de un secreto en movimiento

Constante, un aire agitado por un atardecer

que como el alma va huyendo venturoso

dejando atrás la incertidumbre, dulzura

blanca en larga travesía hacia ningún destino.

Se observa cómo la luz del día se debilita

momento a momento por el entramado urbano

de L’Hospitalet, sombra y luz, metáfora de vida,

manjar del cielo, delirio, sueño, sangre, insomnio,

muerte hundiéndose en el silencio más profundo,

halo convergiendo en infinita eternal quietud.


 BROTAN LAS PALABRAS

© Teo Revilla Bravo






 


sábado, 3 de junio de 2023

EL SÍMBOLO EN LA OBRA ARTÍSTICA

 
"Hércules y la Hidras de Lerna" 1876 de Gustave Moreau, pintor francés precursor del simbolismo





EL SÍMBOLO EN LA OBRA ARTÍSTICA


    En la obra artística, el símbolo viene a ser lo básico, la génesis. Nos conversa para que manejemos los bocetos que realizamos tras los planteamientos previos, algo que se desarrolla en nuestro cerebro con ganas irreprimibles de salir con fuerza para hacerse realidad. Es la idea, y es la imagen que relampaguea con fuerza de eclosión.

El símbolo es también la efigie inicial. Aparece cuando todavía no se comprende el significado real ni la fuerza que pueda llegar a tener la obra. Lo hace para provocarnos e impulsarnos a desarrollarla, sea sobre papel a color, a lápiz, con las manos sobre las teclas de un piano, manejando un buril, el barro, lo que sea. Esto permite que el esfuerzo que hagamos navegue hacia el exterior, materializándose en un punto indefinido y neutro habilitado como alegoría que se abrirá a una cosmovisión que influirá, en un sentido u otro, en el artista primero y en el espectador después.

Se trabaja la obra con temor a fracasar, pero también con esperanza e ilusión en verla emerger libre y avasalladora. Se trabaja hasta escuchar el “Déjalo, no lo toques más, no lo vayas a perder” oportuno, momento en que caemos en la cuenta de que la obra no puede terminarse nunca, pues el arte carece de final. A partir de ese momento sabemos que ha de retroalimentarse magnetizando de una forma u otra a quien con sensibilidad se acerque a ella, pues se ha conseguido una integridad expresiva y una exploración infinita que generará en el artista y en el espectador una desazón, una indeterminación creativa, un desahogo emotivo, un providencial desconcierto.

El arte (intermediario entre el hombre y el universo) tiene que buscar una representación que conjugue la unidad de uno y la infinita complejidad del otro. Para que eso sea posible, es necesario valerse del símbolo como parte de su estructura, tanto desde el punto de vista formal como desde el mensaje que se pretende divulgar, al ser un puente entre los conceptos (abstracciones) y los cuerpos físicos (materializaciones). En una pintura, por ejemplo, serían los tonos y colores, la estructura o composición, los personajes si los hay, los elementos representados (una flor, un mar, un libro), todo lo que conlleva un mensaje cifrado.

De algún modo impreciso recibimos sensaciones —u objetos— y emitimos conceptos, que intentamos plasmar como mejor sabemos. A eso, y solo a eso, le llamamos expresión artística. El símbolo sería la apertura y arranque de todo el proceso.



     Barcellona, marzo del 2015.
       Teo Revilla Bravo.






jueves, 25 de mayo de 2023

SENSACIONES

 



"El doctor paul Gachet" obra del pintor Vincent van Gogh 





SENSACIONES



San Agustín afirma que la razón lleva a la verdad suprema que es Dios, y nos dice que quien posee a Dios es feliz. Yo no he logrado sentir esa posesión tan substancialmente señalada por el santo. Pienso más en la relación que pueda tener con la naturaleza, en la gratitud y reconocimiento asentados en un allegado, en sentimientos puros, hermosos y desinteresados hacia los otros seres. Me viene a la mente según voy escribiendo, ese verso tan conocido de la cantautora chilena Violeta Parra, que dice: “Gracias a la vida que me ha dado tanto”, pues así, paso a paso en el camino que nos ofrece, he ido aprendiendo a sentirla, a verme gratificado, a veces participando abiertamente con los otros, otras, amante de la soledad y el trabajo para reservarme no sé bien de qué o quién.

Estoy con Buñuel cuando dice que el nombre de mi enfermedad principal en estos momentos es la inevitable vejez. Que acecha. Que va tomando posesión de nuestros cuerpos poco a poco y de nuestras mentes también. Envejecer es más complejo que desafiar a la misma muerte, que soportar la propia decadencia, que ver cómo vamos empequeñeciendo con progresiva caducidad. El ardor juvenil se ha difuminado en los ojos del horizonte, terminando por caer en un nebuloso declive físico, ojalá que siguiendo alentando conocimientos y sin dolor.

Aún no habiendo hallado felicidad junto al Dios agustiniano, he tenido y amado (y sigo teniendo y amando) tardes bellas entre candilejas y músicas pasionales, he sentido (y siento) el albor de nubes de colores que solo existen en los sensibles ojos del artista entregado al amor.

No hablar con temor ni burlarse del momento presente, es lo que me digo, pues pasa como una exhalación y hay que aceptarlo evitando la languidez homicida que a veces se apodera de uno. Como la llegada del hastío —horripilante bestia que ya acosaba al gran Baudelaire—, evitando también la mortal tristeza que intenta, hostigando, instalarse en nuestros huesos.

Un susto, un dolor, y pareciera dejarnos ante un peligro extremo. Sensación que antes no sucedía de tan aguda manera y que se traduce en nube pasajera, en jácara olvidadiza, en migraña a la que nunca logramos acostumbrarnos, en desazón permanente o en tinieblas como las de San Juan de la Cruz opacándosele el ánimo a fondo. ¿Dónde la alegría embelesada, la belleza de una puesta de sol? En la voluntad personal porque, no obstante, siempre aparece una flor en el camino que nos sonríe bondadosa, un pájaro que nos mira y canta desde una rama alta, una brizna de hierba que nos saluda al paso movida por el viento, la sonrisa clara de un niño, el temple de un anciano, y ese abrazo que cada mañana, amor, sensibles nos damos.




Barcelona, abril del 2023.

©Teo Revilla Bravo





jueves, 18 de mayo de 2023

CAIGO

 


"El molinillo de tijera" Obra de Giacomo Francesco Cipper, pintor austriaco especializado en la pintura de género,  afincado en Milán. Se le conocía como el alemán.







CAIGO

Caigo en los sueños hasta llegar a dislocar
los sentimientos más enteros.
Entro prematuramente en la vejez
onírica del espejo entrometido:
la boca,
al reflejarse, se repliega en un rictus
inestable de desconsuelo;
las tentaciones menguan ante el dolor
de incierta enfermedad aparecida;
a menudo el tedio jalona humedades
en el rostro mientras los torpes pies
se detienen de golpe en angustioso suelo.

Ya no reconozco el propio corazón,
al dejar de latir sin entender la letal
noticia en el último tebeo aparecida:
un adiós
alucinado, transcrito entre sueños
en íntimo perturbado espejismo,
nos redime de la razón objetiva.

La tijera corta y rasga, rasga y corta:
de nada nos valen anexos ni cosidos.



OCÉANOS DE LUNA
(Cuaderno VIII. (1984-1987)
© Teo Revilla Bravo





sábado, 13 de mayo de 2023

ME DUELE

 


Expresiva y poderosa obra del ecuatoriano Guayasamín 




ME DUELE

                                          

Me hundo en un pozo tenebroso

donde el vino amargo fermenta

la trampa que cubre espacios

y  separa calles, aldeas y urbes.

Lo hago en la esquina desolada

donde llora desconsolado un niño

sin reservas de guiños y risas .

 

Me duele el desprecio a lo bello

y la desesperanza de no hallar paz. 

Me duele el peligro de seguir viviendo, 

y me duele ese Dios sin cordura 

manifiesta de la existencia que creó 

aburrido en su cielo gris donde todo 

dice ver pero nada arregla.


Me duele el aullido, el olor amargo

a muerte, el temblor seco de la noche,

el eco iracundo de apartados vacíos,

la carne trémula agrietada,

la memoria de los actos fallidos.


Y me duelen, acosado por la nostalgia

de la laxitud esta larga tarde,

las tristes líneas de agudos aullidos 

que mal escribo, no sé si como 

intento de alivio al tratar de prescindir 

de efectos sentimentales

versos  que me recuerdan, ay amor,

tu abandonado, desolado y abatido

rostro resbalando calcinando sobre 

el papel en mis yertas doloridas manos.


BROTAN LAS PALABRAS

© Teo Revilla Bravo





sábado, 6 de mayo de 2023

ESCUELA DE VIOLENCIA



Estudio para la violencia. Obra del pintor colombo-español Alejandro Obregón 1962





ESCUELA DE VIOLENCIA

 

A todo nos acostumbramos. Hasta a la carencia de crítica, obnubilados por los aconteceres diarios y las propagandas explícitas e implícitas que sufrimos tolerándolas frecuentemente abobados.

        Hablando de televisión, no existe mayor aberración ni perversión más grande que la imagen de un ser humano asesinando, golpeando o abusando violentamente de otro. Esas imágenes aparecen a diario sin sonrojo, no precisamente para denunciarlas por nefastas sino para distraernos con ellas.

        Ninguna persona cabal, menos si es artista o intelectual, debería tener la violencia por inspiración y que me perdonen los admiradores de directores de cine americanos y no americanos especialistas en el género que explotan la temática (no creo que con propósito de denuncia (más bien de cruel diversión) y se benefician económicamente de ella.

        La violencia no debe tener exaltación alguna. De ninguna manera puede ser cultural, ni de entretenimiento y menos nacionalista en la búsqueda abanderados de valores. La televisión y con frecuencia el cine con programas de trasfondo cruel, se han convertido en un medio de difusión ideal para ensalzar lo más primitivo de la naturaleza humana, creando pautas, conductas, modas y divertimentos, donde triunfa el salvajismo más cruel siendo desafortunadamente imitados, en la realidad para sufrimiento y con frecuencia muerte de otros seres. Luego vienen hipócritamente los avisos, las alarmas, y el no hacer nada como sucede con las armas de fuego en Estados Unidos y en otros lugares.

   Intelectuales, artistas, ciudadanos, cabales y responsables, deberíamos oponernos (ardua labor, es cierto) a que los medios de difusión sigan siendo escuelas permanentes de violencia.



Barcelona, marzo del 2023

©Teo Revilla Bravo







lunes, 1 de mayo de 2023

SE HACE DURO

 


León  Tolstoi . Escritor ruso en su escritorio, pintura del 1870 de autor desconocido.







SE HACE DURO


Se hace duro tener que escribir,

mas el apuro mental obliga.

quisiera inutilizar la mente, borrar

las fatuas palabras,olvidarme de flores

y guirnaldas, dejar la memoria inadvertida

en el laboratorio de la desmemoria.

No escribir por muchos suspiros

y cadencias ilusionantes que lleguen

a turbarme, pues es un despropósito,

una sequedad, un ensordecedor desatino,

una inutilidad de la insistencia.

He de dejarme, carente como estoy

de inspiración, de agriosos lamentos,

de cantar flor a flor al viento y a la luna,

y quedarme callado envuelto en la propia

desnudez del mudo oscuro dialecto.

E ir a manipular hilos de marioneta

al viento gris de la abrupta playa barcelonesa,

donde entre alburas y mareas escribiendo

algo en la arena, palabras efímeras

que el agua se lleva, sin duda mejor estaré.

Hay en mí —como diría Aleixandre—

un ruiseñor que agoniza.

(No obstante, ¡hay que ver!, no hay quien

me entienda, escribo y escribo con una obsesión

más grande que la propia existencia)



BROTAN LAS PALABRAS

© Teo Revilla Bravo






sábado, 22 de abril de 2023

A VUELTAS CON LA POESÍA

 


El poeta tumbado, obra de Marc Chagall (1915)





A VUELTAS CON LA POESÍA


(con  gratitud y admiración a Mario Luengo, poeta y escritor chileno)

 

La poesía es intimidad, sentimiento, esencialmente vida. Todas las manifestaciones que dan luz a la existencia, anidan en la poesía: inteligencia, lucidez, armonía, colores, emociones, paz y hondos afectos. Es mimo, magia, alquimia, es también dolor y desazón, es belleza, melancolía y añoranza también. Es símbolo y es visualización, señales que se reflejan a través de un estado de ánimo concreto. La poesía es el yo y el tú, enfrentados a la angustia de existir y a la de dejar de existir, es el ser frente al a veces duro devenir.

Cuando escribimos sobre poesía ha de intervenir el deseo de trascender razón y pensamientos, sea en desvelos, en remansos de paz, o con la tempestiva que nos llevan a desahogos con los que poder hallar la armonía métrico-visual que colme los sentidos, ahí donde el valor sensorial supera el conceptual y los trasciende, donde cada parte es establecida y concluyente.

Hay que superar arduos momentos, al intentar hacer arte a través de lo que vamos escribiendo, en ese necesario forcejeo que se establece entre sistema y significado, entre lo imaginado y lo real, entre lo ácrono y lo atemporal, sensaciones  que con frecuencia aparecen en el debate reflexivo antes de fluir en el poema. Más allá de toda formación intelectual que se posea, hay que ir hacia la obra fundiendo en ella inteligencia, exaltación y sentimiento.

 

Los Vilos. Chile. 17 07 2014.   

©Teo Revilla Bravo





lunes, 17 de abril de 2023

POESÍA Y LIBERTAD

 



Joan Miró, conexión entre pintura y poesía.






 

POESÍA Y LIBERTAD

 

Escribir, dar sentido a lo escrito, como toda acción humana que se precie ha de ser libre, sin límites que achiquen o secuestren el pensamiento. Todo hecho humano loable, ha de partir de la libre autonomía y del respeto al otro, único sentido que puede tener la avenencia existencial. Hay que reafirmar la libertad (desde el derecho al placer de escribir) dando testimonio del recorrido llevado, de los conocimientos y experiencias logrados, de todo lo que sirve —como diría Rilke— para “Comprenderte como te comprende la tierra” ahondando en la existencia hasta lo más recóndito del ser.

Así nace la expresión literaria, poética, artística, y el concepto de un mundo infinito. La mirada crítica que hagamos sobre lo propio, ennoblecerá  nuestra existencia y ojalá que también la de otros. El fuego de la palabra, la pasión por las formas y el fondo, cumplen (si trascienden) su función al proyectar una emoción de plenitud.

Para que eso sea posible, hay que desarrollar sentimientos de manera prodigiosa, única cualidad de captar la belleza y su fuerza expresiva, así como la contundencia de la palabra y el verso escrito. Hemos de ser capaces de mostrar (dando identidad a nuestra forma de hacer) el mundo extraordinario de las cosas sencillas que en nosotros habitan. El objetivo: hallar la voz equilibrada, serena y noble, que conjugue compromiso y lirismo ahondando en la esencia de lo humano como razón de la propia existencia.

 

Barcelona, marzo del 2023.

©Teo Revilla Bravo






miércoles, 12 de abril de 2023

LA GENERACIÓN DEL 27

 








LA GENERACIÓN DEL 27

 

Grato es escribir sobre esta generación que tantos réditos ha dado a la literatura española desde  principio del siglo XX, algo que no se ha vuelto a repetir pese a la pléyade de buenos poetas que años después conformaron las siguientes generaciones.  Hacer un análisis poético de ella, es hacerlo desde dos ángulos complementarios: el del significado y el del significante. El significado de un poema nos lleva hacia un universo indeterminado lleno de sugerencias, heterogéneo y múltiple; el análisis del significante, tiene la función de explicar la expresividad de la obra, su valor fónico, escrito y rítmico, formas singulares con las que se presentan las ideas y los símbolos. Ambos aspectos, significado y significante como expresión y contenido, son inseparables.

Una de las características del grupo de esta generación tocada por la gracia de la genialidad poética, es la rima de la poesía tradicional que reclamaron: rimas asonantes, versos cortos, y estrofas populares como el romance, la copla o el mismo villancico. En el estilo vale destacar las imágenes directas llenas de contenido dramático, y la adjetivación más bien escasa pero con un alto valor significativo. Aún así, aún reivindicando las rimas, son estos poetas, curiosamente, quienes consagran el verso libre en la poesía española como manifestación normal, fruto de una libertad conquistada bien asentada en sus conciencias de escritores. De esta manera pudieron expresar el caos, el desorden y desequilibrio de un mundo sin principios ni baremos para los valores universales. En verso libre Lorca escribe “Poeta en Nueva York y deslumbra, y Vicente Aleixandre “La destrucción o el amor” otra genialidad.  

En otro orden de cosas, la admiración que estos poetas sienten por los clásicos (¡qué gran lección!), se refleja en su compromiso con la revalorización de la obra de Góngora y el respeto por los poetas renacentistas como Garcilaso de la Vega y por la poesía del Siglo de Oro en general.

Hay unos temas que son propios de la poesía de todos los tiempos, como el amor, la muerte, la soledad, el tiempo perdido, la plenitud, la incomunicación. Les une también la búsqueda de un lenguaje propio que aspire a la perfección, dejando obras magníficas plenas de libertad creadora. 

En definitiva, lo que aporta y es significativo de esta generación admirable, es la ampliación del terreno poético que sus poetas realizan. Todo, incluso lo más intrascendente y superficial, puede sostener un gran poema. Sólo hace falta una mirada que origine el milagro de convertir al mundo -y cuanto encierra- en posible materia artística. Algunos de ellos, para bien de todos, lo lograron.

 

 

Barcelona. Febrero. 2015.

©Teo Revilla Bravo.