Obra del pintor ruso Eugeni Balaskshin
DEJAR…
Dejar crecer el optimismo.
Sentir cómo el jardín se cubre de bellas
flores y la vida, pese a todo, sigue abriéndose
paso. Pensar, soñando despiertos,
en un prometedor
futuro que nos lleve
al otro lado del muro.
Sin tabúes ni prohibiciones,
abriendo las puertas edénicas
—mirlos buscando alturas de álamos,
diría el poeta— volátiles, libres, fuertes,
revolucionarios.
Abordando los prodigiosos detalles
—sorprendentes
himnos de amor,
fábulas, soles y fuentes —
de lo que, sin saberlo, entre auroras
y mágicas noches, luminosos van brotando.
Ingenuidad sin duda, entresueños
idealistas, humos que se pierden entre
desgarros sufridos en noche asolada.
Solo el amor nos salva;
evita los oscuros desórdenes del miedo
y nos calma.
El resto, tan solo en un olvido cabe.
BROTAN LAS PALABRAS
© Teo
Revilla Bravo




