«La atmósfera norteña, los colores del campo, los bosques y la sierra, la naturaleza siempre esplendorosa de los contornos cántabros y palentinos, unido al ambiente especial generado en la cuenca minera barruelana con sus vidas marcadas por la cercanía de la muerte, la angustia y la esperanza, hicieron brotar en mí el sentimiento y la sensibilidad que muy temprano me llevaron a la poesía y a la pintura, así como a toda forma de arte, pábulos de expresión y vida»
ENTRE PALABRAS Y SILENCIOS
domingo, 13 de enero de 2019
LA VOZ DE LA NATURALEZA
viernes, 11 de enero de 2019
de aire que la vivaz mañana al desperezarse
e insensato estoy llevando –volutas
al aire, lobos contra la luna-
Lo inmediato cobra realidad,
se agranda –azul, rosa, suspiro
o rumor tierno, en el centro mismo
del corazón ante la mirada a la realidad,
ante lo sencillo, ante la evidencia
de los pequeños secretos que recorren
la mente -feliz ahora- dueña o enamorada
de este horizonte matutino, soplo de brisa,
mar, viento,aliento, que sin cesar reverbera.
su aroma y esplendor, siente tu ausencia
el corazón, la siente el cuerpo del desvelo…
miércoles, 19 de diciembre de 2018
TE CONOZCO
Te conozco, avanzo hacia ti con abiertos
con transparentes tonos la vida,
habilitada en los dormidos bosques
del ensueño ahí donde los golpes
Te conozco y avanzo, habitando
“SOLEDADES” (Provisional)
Cuaderno XVIII. 2013- 2014)
©Teo Revilla Bravo
martes, 18 de diciembre de 2018
LA GUERRA
piafa alocado en la desértica pradera
de la desilusión, llevándose luego
luces y afanes; espada de Damocles
extendiéndose amenazante por el aire
del desconcierto a punto de incidir,
donde un llanto llamado Espanto
arrasa sin piedad indefensos pueblos.
capto el ritmo de la brisa.
viernes, 14 de diciembre de 2018
Danza–Ballet
La cosmovisión creada por la danza y la música, a través de los cuales el mundo se contempla como un escenario tan irreal como posible, se ha naturalizado en Claudia mediante el embrujo de la danza. Los largos aplausos al finalizar cada acto en que ella es presencia, así lo confirman, obteniendo su magnificencia máxima al finalizar la obra
jueves, 13 de diciembre de 2018
GRANDES TEMPERAMENTOS ARTÍSTICOS
GRANDES TEMPERAMENTOS ARTÍSTICOS
lunes, 10 de diciembre de 2018
POESÍA Y REALIDAD
domingo, 9 de diciembre de 2018
EL OTOÑO
EL OTOÑO
El otoño cierra ventanas y puertas
a la obertura de la luz. Se esconde
así el dorado aro que proyecta la ineludible
irradiación que sostiene de la vida
adormecida entre sombras y penumbras.
Traspasamos la barrera de los sueños.
Lo que sucede, no vuelve.
el relámpago se apaga de súbito,
se desvanece, nos arrastra por el terraplén
de la inercia -jirones de humo y hielo-
camino de lo efímero. La mano
del dolor golpea los vidrios con desespero,
todo ante nuestro ser flaquea.
La noche, negra, espesa, se lleva
los aromas de la tarde, se alarga
en la consumida interioridad.
Fuera, nada. Ya no se abrigan
los desnudos árboles de la perdida
floresta por donde vamos desapareciendo
día a día sin remedio. Se nos va
la vida en ello. Quizás en efímero factor,
hacia vuelos de alturas y luces impasibles
nunca imaginados.
lunes, 3 de diciembre de 2018
TARDE EN LA FAGEDA D’EN JORDÀ
TARDE EN LA FAGEDA D’EN JORDÀ
A Cinta Baiges, en agradecimiento.
Irrumpir en el destiempo. Abrigar la idea de que se está un eterno natural, cóncavo, profundo, fotográfico, bello, excepcional sin duda, donde nos olvidamos de la vida y sus perjurios protegidos por ocultos emblemáticos cráteres, susurros de montes y verdes que envuelven y enaltecen el alma.
Echo el mal talante por la ventana del viejo auto. Cinta nos sitúa donde cívicamente corresponde, justo cuando un pájaro tiembla con descaro en la rama más cercana de la ingente haya que a los senderos del bosque da paso. Izan, se maravilla; Karyn y Cinta abren los ojos, yo también.
Príamo y Arisbe se besarían en la nube de la inocencia. Gozarían amorosos cerca del ganado vacuno que al sonido de una música clásica pastan en el establo cercano; luego de ordeñarlas elaborarían, en naves solidarias, sabrosos yogures y exquisitos quesos.
Hojas del otoño. Gama sin igual, tonos ocres, rojizos, marrones, verdes, haz de penumbra, inflexiones relampagueantes, ramificaciones que casi impiden ver el azulado cielo de la tarde.
Cuando llegue el invierno, en la Garrotxa el hayedo, al despoblarse de hojas en latido de trémulos pájaros, irá alfombrando místicamente los suelos en frescura sutileza.
Higueras, prados, olorosa humedad. Espejismos, bosques admirables, solitarias praderías, frescos arroyos, sobre la colada hermosa del volcán de Croscat. Adormecidos pueblos, fértil campiña, Olot entre suaves y onduladas colinas. Alguna solitaria masía donde reposar, y cerca siempre esplendorosa la impresionante Fageda d’en Jordà, inspiración armoniosa de paseantes, poetas y pintores.
La estrella loca de estas noches, ante tanta maravilla por la crepuscular tarde se desboca.







