ENTRE PALABRAS Y SILENCIOS

domingo, 26 de noviembre de 2023

EXPRESAR LO INEFABLE

 


"Bosque otoñal"  2007, Montaña Palentina. Obra de mi autoría.

El otoño y la poesía, van especialmente unidas. Es una estación que suele estar asociada a la quietud, a la melancolía, pero también a la madurez, admiración y querencia por poetas y escritores en general.  






EXPRESAR LO INEFABLE


La poesía sirve para adentrarnos en nuestro interior y saber atrapar la esencia más rica y viva, aquello que subyace en el centro de todo, removiendo los sentidos y provocando la necesidad de expresarlo. Ahí se adhiere, se desgarra, se sangra, se clava en cada verso, mostrando rebeldía contra lo inconforme que duele e inquieta, contra lo mediocre e inhumano instalado como lacra en nuestras complicadas sociedades.

Los versos nos hacen reflexionar, cuestionar, armonizar, equilibrar, emocionar y sentir; pero también pensar, penar, reflexionar, buscar, gozar y experimentar sobre las posibilidades que ofrece el lenguaje para poder expresar bellamente lo inefable.

El poeta nos habla de vida y muerte, de carnalidad y deseo, de amor y desamor, de alegría o pena en mil maneras de emplear los versos, haciendo gala de las fuentes diferentes que conoce, consciente de que la poesía no se gasta ni se extingue de generación en generación, que siempre es un texto esencial sobre el que se puede (y se debe) volver cuando se necesite o desee desahogar sentimientos profundos.

Sabemos que todo poema viene de otro poema y este de otro y otro como una cadena, en un fluir constante de renovación, autoconocimiento y vida. Que siga por siempre reinventándose; que el poeta amplíe su mirada sobre el amplio horizonte de lo sensible necesario, y sigamos —poesía de la experiencia— disfrutando del goce de leer, sentir y vivir, pues el poema no se busca: simplemente aparece para bien.


Barcelona, junio de 2023
© Teo Revilla Bravo





viernes, 17 de noviembre de 2023

ENTRA EL DÍA

 




Acrílico sobre lienzo 2012, obra de Lukasiewicz.





ENTRE EL DÍA


Entra el día en la extendida agenda
del alma. Entra sin llamar por puertas,
ventanas, balcones y azoteas,
entra y por tu mirada se derrama.

Telegramas que rozan y quedan,
son tus palabras; sedeños relumbres
de ternura recogida y estimada.

Yo contigo —intimidad de fe y amor
en abundancia—feliz de sentir
el mundo en el máximo embeleso.

El poema se escribe mirándote a los ojos,
descubriendo en ti, a cada instante,
la vida, callados o dialogantes, pródigos
de luz y estima.

La vida, mi vida, tu vida, un poema,
una flor, una nube, un árbol, un pájaro
despistado, una sonrisa, una delicadísima
penumbra de besos y abrazos absorbiendo
los espacios, poema es si no faltas
en ella, paso a paso, en cómplice marea
de afectos, cargada la cesta del amor
de aromas a jazmines y violetas;
ambos a pleno latido, timoneando
el barco que envolviéndonos en sueños
de libertad, idéntico, perfecto, a ritmo
prodigioso a buen puerto nos arrima.




BROTAN LAS PALABRAS
© Teo Revilla Bravo








sábado, 4 de noviembre de 2023

CIERRAS LOS OJOS

 


Obra de Line .C, artista contemporáneo francés






CIERRAS LOS OJOS

 

Cierras los ojos. La luz llega directa 

a tu rostro. Ilumina la misma 

penumbra —atrayente libélula—. 

Descubre  tu deslumbrante sueño.

 

Imágenes gratas al murmullo 

del aire. Cuerpo que se extiende 

sin renuncia, feliz junto al mío. 


Sabiéndonos verde calmo de río,

detener las tristezas, 

soñar llegar al anhelado mar  

para navegarlo hasta sobrepasar 

el corazón  de su hermoso nimbo.


Conquistan mis desvelos, amor,

ambos en abierto destino, 

las fábulas irisadas de tus anhelos.




BROTAN LAS PALABRAS

© Teo Revilla Bravo






jueves, 19 de octubre de 2023

LOS GRIEGOS Y LA MEDIDA EN EL ARTE

 


Una muestra del arte clásico griego.






LOS GRIEGOS Y LA MEDIDA EN EL ARTE

 

Los griegos son los magnos maestros de la medida –certero camino hacia la verdad- y del ideal de la belleza. Ellos revelan al mundo antes que nadie que la magnificencia puede muy bien no consistir en el tamaño, así como que la hermosura de la forma casi nunca se encuentra en la disformidad.

Las ciencias adelantan y progresan al compás del arte de medir, cada vez con más exactitud. La obsesión de la escultura griega por los cánones de belleza y realidad, por el equilibrio y la proporcionalidad a la medida del hombre, es una de las más hermosas páginas que se han escrito en la historia del arte.

Un arte que se defendió maravillosamente bien en el gótico y en el mismo vórtice del barroco después, para llegar indeleble hasta nuestros días dando un giro asombroso, enamorado como está el artista en romper cánones para centrarse en lo aparentemente “monstruoso, confuso y deforme”, como podríamos definir muchas de las formas artísticas actuales. El fin o la pretensión, es hacer arte lo más libre posible, idea gratificante que adquiere cada vez más visos de realidad y avance.

 

Barcelona, junio del 2023.

©Teo Revilla Bravo  






viernes, 6 de octubre de 2023

LA POESÍA, CLARIDAD DE LO IMPERCEPTIBLE

 


"Mi siglo" obra de René Magritte



A POESÍA, esa humilde violeta en la que pocos reparan.


CLARIDAD DE LO IMPERCEPTIBLE

La poesía sobrevive en la necesidad de afirmar lo hermoso y noble que posee el ser humano. Un “arma cargada de futuro”, decía el poeta Gabriel Celaya que es, en plena lucha contra el franquismo. La poesía está ahí, se hace grande y ofrece momentos estelares. Tiene el don de no caducar, de pervivir resistiendo cualquier avatar. “Tristes armas si no son las palabras”, nos decía otro poeta, en esta ocasión el gran Miguel Hernández. Por todo esto y porque así lo siento, mi compromiso con ella es inquebrantable desde que tengo uso de razón: la llevo en el ADN del alma latiendo en todo mi ser, e intento sentirla y escribirla simplemente por la necesidad de “pasar por la conciencia de lo incomprensible”, que decía otro poeta, no recuerdo ahora quién.

Hay que sentir y escribir, aunque intenten ahogarnos los agoreros que presumen de ser elegidos de no se sabe a cuento de qué o para qué, con intención de intentar malograr las ilusiones de otros. Siempre hubo depredadores de lo sincero. Escribir, pese a quien pese, de ese modo, es poder hallar acceso a otras almas desde la propia alma. La obra realizada, si vale la pena estimarla, siempre simboliza un hecho positivo.

La poesía trabaja la realidad, que es lo más tangible que tenemos. Busca hallar la parte invisible, la que va más allá del ruido, de la norma, de modas, negocios y cenáculos de amigos. La poesía es la luz que nos permite ver y llegar a lo esencial; es la radiografía de lo invisible, la casita de los sueños y de los milagros en la que quisiera uno pasar la vida, pues si funciona, puede dar estabilidad y equilibrio. Recordemos que el poeta suele ser de naturaleza inquieta y la poesía un contrapunto fundamental para resolver conflictos: cuando escribimos o leemos versos, se nos borra el tiempo, no existe nada ni nadie alrededor, notamos que es un acto orgánico extraordinario.



            Barcelona, mayo del 2023.

© Teo Revilla Bravo  






sábado, 23 de septiembre de 2023

LÁGRIMAS

 


"Las lágrimas de San Pedro" del Greco (extracto) 






LÁGRIMAS
 
Emocionarse, verter lágrimas
sin palabras; captar la sensación
de momentos vivos; pasear la mano
por la suave superficie del rostro,
mapa de alegrías, de llantos y asombros,
hábitat del desconsuelo, del impulso,
avispado lugar por sensibles satélites
en torno regido, cristales de finos hilos,
hielos fugazmente derretidos.
Aguijones en acción, dispuestos como labios,
prueba sensorial del latido oculto
del corazón cuando se rebosan
sobremanera los sentidos y se enciende,
destello sobre destello,
de sacra voluptuosidad el alma.

Singularidad del ser, sofisticado esmero
de la pena, del dolor, del aliento,
del júbilo, en el evolutivo asombro
de encontrarte, momento a momento,
en la armonía del desconcierto
que es estar, sobreviviente de los sentidos,
un día más contigo, amor, sin ti.



BROTAN LAS PALABRAS
© Teo Revilla Bravo





martes, 12 de septiembre de 2023

SERENO REFUGIO

 



El abrazo de Pablo Picasso (1881-1973





SERENO REFUGIO 


Sereno refugio. Haz de luz

donde convergen todas las sendas 

que conforman la vida, tu vida, mi vida, 

huyendo de orfandades,  

a veces entre idas, venidas, vueltas 

y revueltas, en posiciones anímicas

 impasiblemente dormidas.


Tu abrazo ente sueños, amor,

revelador.


Me adecuo a ti , voy abriendo destino

 —retentiva de amor y olvidos—,  

como si nos visitara la misma luna 

y entre oros y brillantes, en hermosa 

ceguera de luz nos retuviera; 

me ajusto a tu cuerpo, noches, días, 

vida, sueños, con o sin presagios 

en amorosa disposición en la que envuelto 

entre templadas brisas y diáfanas 

láminas en ti pueda extenderme y ser.   



"Brotan las pabrabras"

Teo Revilla Bravo 





miércoles, 5 de julio de 2023

CUERPOS

 


"Los amates" Obra de Paul Gauguin




CUERPOS

 

Cuerpos celestes, estrellas, brumas

huidas en  aparentes terciopelos,

pájaros errantes descendiendo

peldaño a peldaño, a vuelo rápido,

confundidos al fin en la profunda

agonía. 

Cuerpos ávidos, fondos

sin fin, deslices de vida directos

hacia la locura o la muerte ajando

—armazón frío— las superfluas 

mejillas de la apática situación. 

Como una inmensa maldición

la vida su dolor impotente 

grita, mientras  las superfluas  

ideologías yacen ignoradas bajo piedras.

La poesía intenta ser, 

en reclamos de belleza escrita, 

diálogo amortiguador que nos salve, 

viveza de la palabra y del latido,

 reparación, 

alma huida en pos de libertad.

 

La tarde hoy apareció deshilvanada

entre lluvias y fríos destellos de luz.

El silencio se recogió en tus ojos

animosamente, ¡oh, bello conjuro!

mientras -hallazgo prodigioso

del momento- en exacta armonía,

coincidentes me observabas.

 

Del resto, nada que reclamar, amor: 

es memoria, ausencia, pasado,

simple puntal literario.





BROTAN LAS PALABRAS

© Teo Revilla Bravo

 

domingo, 25 de junio de 2023

MUERTE Y POESÍA

 


"Muerte y vida" de la pintora Cristina Zanchetta.





MUERTE Y POESÍA



Tanto la muerte como la vida han sido presencia en la poesía desde siempre; penetran en la conciencia de quien escribe, instalándose en su ánimo para no salir más. Escribir para morir, morir para escribir, hacer posible muerte y vida a través de la escritura, pues su magnificencia equivale a establecer memoria, huella y similitud, en la tarea de humanizar el pensamiento con libertad.
La muerte conforma la figura del verso y la encarnadura moral de cada poema, esté en él real o latente. Es cada verso tenue luz de luciérnaga que ilumina esa noche oscura del alma que cantaba San Juan de la Cruz. A través de esa luz se produce la unión de la labor de morir con la de escribir, haciendo posible la metamorfosis de la negatividad extrema hacia la extrema positividad.
Orquestada con precisión y rigor, la muerte contiene todo asomo de existencia, sombra y luz que aguardan pacientes entre lo carnal y excitante, tejiendo la urdimbre del final de cada ser. La vida, en el contexto de lo poético, sería el sol que ilumina, el aire que se respira, el sueño de lo imposible, el constante reproche que nos hacemos, la insatisfacción y a la vez la esperanza necesaria para seguir respirando. El poeta, en ese contexto, es la voz luminosa que va muriendo y renaciendo, lenta pero constante, en cada obra.

Irrumpe por doquier la melancolía en los versos, generando en el poeta la sensación de haber poseído paraísos, puntos emocionales de salvación donde se sueldan, a la manera quevedesca, muerte con vida, vida con muerte, inevitables presencias que en poesía, al unirse, configuran un todo. En esa travesía de poesía y vida, de poesía y muerte, la reflexión meditativa se convierte en una forma de forjar versos de alto calado emocional encargados de estimular la propia existencia para intentar ganar, oscilando entre la duda y la certeza, una batalla que nos parece perdida de antemano. En esta labor aparece la luminaria que invoca al amor, al encuentro, a la posibilidad de afianzamiento entre el yo y el otro, la otredad para perpetuarnos y con ella el amor, el gozo, pero también el dolor, la decepción, las palabras dulces y las más mordaces, aquello que nos liga como seres vulnerables a la finitud. La angustia ante este hecho incuestionable a menudo se convierte en un sinsentido que puede llegar a destruirnos.

Saber que hemos de morir nos puede poner en alerta y estar a la desesperada si no sabemos resolver de alguna manera el enigma que se nos plantea. El cúmulo de tanta inquietud se puede volver un sinsentido inevitable. La poesía es el arduo camino que emprende el ser desde que nace hasta que muere. Sirve de revulsivo; nos va salvando y sustentando el momento; es vitamina oportuna y fortaleza de espíritu.

El tema recurrente de la muerte en la poesía sirve para ponernos al acecho, para requerir savia vital, volcándonos en la fe y en la esperanza, pues sin ellas estaríamos obligados a una cita con la peor muerte.
Percibiendo todo esto bien, podemos llegar a recoger mejor la obra extraordinaria de todo buen poeta, esa estética arropada de silencios que hablan desde donde cultiva con arresto lo que calla pero está latente, lo manifiesto oculto, el ángel que lleva dentro como metafórico mensajero de luz. El poeta escribe y escribe, y siente que se salva cada vez un poco más con cada verso de las torpezas de la vida y del dolor que provoca pensar en lo inevitable.



Barcelona. Marzo. 2015

 


viernes, 16 de junio de 2023

LA CIUDAD


Barcelona, obra pictórica de  Francesc Labarta, Museo Nacional de Arte de Catalunya. 




LA CIUDAD


La ciudad se convierte en algo inhumano cuando no se piensa en las personas, cuando la especulación es la sucia marea que lo arrastra todo. Si no ponemos cuidado para que el espacio público sea habitable, matamos el sentido bienhechor que pueda tener la actividad humana que en ella se origine. Se dice que el hombre la construye y que la ciudad forma al hombre que la habita. No permitamos que brutalice, asfixie y determine la exclusión social de quienes la pueblan, al primar la lógica del mercado y los flujos financieros que solo benefician a unos pocos. Hemos de evitar que nadie trafique con nuestro futuro y el de nuestros hijos, que no lo conviertan  en algo ineludible.

Exijamos ciudades menos dañinas, más justas, mejor pensadas y diseñadas, que se acabe con el urbanismo tecnocrático; reivindiquemos que vecinos y residentes puedan hacerse cargo de poder solucionar sus necesidades, determinar qué hacer con los perjuicios como ruidos, suciedad y aglomeraciones, así como gozar  de los beneficios y poder interferir en su inevitable complejidad y desarrollo.

 

Barcelona, marzo del 2023

©Teo Revilla Bravo