ENTRE PALABRAS Y SILENCIOS

viernes, 20 de enero de 2023

MÁRGENES

 


"Muerte y vida" 1916 Obra de Gustav Klimt. Gracias a esta obra el pintor fue galardonado con el premio de la Exposición Universal de Roma de 1911





 MÁRGENES

 

Márgenes de esperanza.

Solo  tener ese don suplico a quien pueda 

contrarrestar este afilado eco —escorzo

de la memoria —de vida o muerte 

que en la levedad del instante me asfixia.


No sé cómo hallarme con un ángel bueno 

que contrarreste y apacigüe este sentimiento

patológico y fiero que oscurece los ojos 

de los sentimientos dormidos.


No sé si quiero ni si tengo tiempo de quererlo. 

Es preciso agilizar las suaves brisas que circulan 

secas, huérfanas entre lágrimas por el alma

atormentada


Necesito, en esta cristalina palidez 

de serenidad fugitiva que cubre la tarde 

fría y cruda del riguroso invierno, 

márgenes de esperanza convertidos en deseos 

que ahuyenten las decepciones que invaden 

como zarpas hirientes, sin defensa posible, 

las auroras febriles de los nacientes anhelos.

 

Ante la muerte, ante la última realidad 

transitoria donde se desangra el sol, 

todo llanto de duelo está definitivamente perdido.



BROTAN LAS PALABRAS

© Teo Revilla Bravo






lunes, 16 de enero de 2023

SINTETIZAR

 


Guo Xi, pintor paisajista chino

«Si el pintor está en armonía con el Tao, sabrá que el pincel y la tinta no son simples medios técnicos, sino poderes de significado cósmico»






SINTETIZAR

 

En la poesía sintetizamos los pensamientos. A veces de manera concisa. Pensamientos que florecen en los subterráneos del alma, haciendo nacer la luz que luego en el exterior iluminará las letras que escribamos y los sentimientos que pongamos en ellas. Sin la oscuridad primaria, sin la caverna platónica revelándose poco a poco como luz en nuestro interior, nada puede trascender fuera. El poema es parte de esa luz que se abre paso para ahondar en lo sentido, verdadero momento en el que el velo se despeja, cerniendo sobre lo escrito su luminario secreto.

De la poesía surgen emociones que unen lo universal y lo individual en igualdad  en cuanto a la unificación de lo exterior con lo interior. La luz es la apertura hacia la libertad. De la oscuridad surge la verdad que oculta, nos agita y empuja, el lugar del desvelamiento de la voz estremecida del que siente latir la vida. Desde ese vacío sublimar, verso a verso el poeta va descubriendo el alma.

Sintetizar un pensamiento de forma breve es complicado. Si el poema lo alargamos con contenido metapoético, el lector podría perderse o no entenderlo de manera clara, y en poesía no es difícil que suceda, incluso siendo el poema breve y percibiéndose de forma satisfactoria su valor literario. Los tiempos de la prisa que vivimos exigen brevedad, corriendo el peligro de ver aparecer frases y poemas de escaso valor literario invadiendo sin complejos las redes sociales, convirtiéndose en muchos casos en cotizados productos para algunas editoriales sin arrobo mayor por los valores literarios ni sonrojo por arropar tanta banalidad con la palabra cultura. La poesía en libertad artística está muy por encima de individualismos, editoriales y escuelas: brota del alma sensible y merece respeto y consideración.

Somos aquello que nos conforma. Nos vamos haciendo en cada intento por hallar la luz del conocimiento. El peligro de la época que nos ha tocado vivir es que la esencia beneficiosa más humana se ha alejado de nuestro interior al estar dominados por pantallas, palabras y ruidos. Vivimos en un mundo que avanza tan rápido que no nos deja pensar. Somos como los pasos dejados en la arena de una playa que, al crecer la marea, una impetuosa ola borra. Seres que se desvanecen en la nulidad de una tremenda comparsa, zombis al fin, perdiendo impulso, valor y compromiso.

Lo vivimos todo con sobrada ansia, sin caer en la cuenta de que en realidad no tenemos nada sólido. Buen punto, por otro lado, para pararnos, abrir los ojos y comenzar a buscar direcciones convenientes más humanas, donde aprender de verdad a sentirnos seres reales y vivos.


 

Barcelona, enero del 2023.

© Teo Revilla Bravo





miércoles, 11 de enero de 2023

ENTRE NUBES

 


"Nubes de verano" del pintor Emil Nolde, pionero del expresionismo alemán. 






ENTRE NUBES

 

Como sombras en una pared cualquiera 

movidas en ella por al vaivén del viento, 

te sueño. Dentro, fuera, al lado del ámbito 

que sea, as de oro en todo vértigo que deje 

liberar el vacío inerte de una lágrima 

asomada a la sombra de un gris espejo. 

Y, sin embargo, al alzar la mano en honda 

pasión elevado en mi sueño, izas las alas 

del entusiasmo prestas a alto vuelo.

Siento que en ellas, en suave plumaje 

brillante como el nácar, dichosamente 

en geográfica profundidad de la tarde templada 

y amorosa, ida toda vacilación me recoges. 


Permíteme, insumiso, soñar este amor

 que se va  envolviendo —libre como 

un pájaro— suavemente entre nubes...



BROTAN LAS PALABRAS

© Teo Revilla Bravo






viernes, 30 de diciembre de 2022

SOROLLA, PROLONGADA NOSTALGIA DEL MAR…

 

"Mar de Valencia" 1889, Obra significativa de Joaquín Sorolla.





SOROLLA, PROLONGADA NOSTALGIA DEL MAR…


     Aunque afincado en Madrid donde pasó la mayor parte de su vida, Sorolla nació influido por el mar en la ciudad de Valencia donde vivió su infancia. Por ese motivo conservó durante toda su vida recuerdos y añoranzas por las playas levantinas, algo que se refleja en su obra al trasmitirnos con sus pinceles el recuerdo brillante de los juegos infantiles, del frescor de las aguas y las brisas, de la libertad de caminar, correr y jugar por la suave arena, del calor del sol y sus reflejos. Su vida estuvo vinculada de manera estrecha a los paisajes costeros de la comunidad valenciana, pero también a los de algunos lugares de las Islas Baleares y de otros situados en el norte cántabro como el asturiano, lugares costaneros que supo captar con maestría extraordinaria. A estas obras pintadas en playas y litorales,  las denominó como “Lo natural”, fluyendo en ellas el mar como tema fundamental reiterativo, el que más apasionó al pintor al gustarle escaparse donde estuviera para ir a pintar al borde del mar.

    Sorolla, a través de estos ejercicios, hizo un esfuerzo enorme por despojarse de los prejuicios que tenemos al observar el mar, entrenando y educando la mirada a su observación en profundidad, asimilándolo avivadamente pintando deprisa para poder captar los momentos fugaces —ya que en el mar todo sucede muy rápido— de tal manera que los ojos pudieran descubrir en la obra, mientras pintaba, lo que sus ojos estaban viendo al natural: "Me sería imposible pintar despacio al aire libre aunque quisiera (...) Hay que pintar deprisa porque, "¡cuánto por fugaz pierde que no vuelve a encontrarse! "Este interés por el mar no deja de crecer a lo largo de su vida, y en cuadros como los veranos de Valencia (1899), baja la mirada hacia el agua y desde la cercanía analiza sin prejuicios lo que sus ojos ven.

    Las claves de esta pintura marina, eran la estética luminosa unida al optimismo, algo que sabía vender bien en sus cuadros de mares y vidas —hombres, mujeres, botes, pescadores, niños felices—, en torno a las playas. Sorolla era un pintor afortunado que creaba obras llenas de color. Y nos llenó la vista de mar, de arenas, de jardines, y de momentos familiares al aire libre, sin corsés y llenos de vida, pero sobre todo de esa impresionante luz mediterránea que llevaba retenida como pocos en la memoria y en el alma, reflejo de un peculiar impresionismo  artístico logrado gracias a la luz y al color tan personales. Un detalle importante, porque esa distancia física (que no de remembranza y sentimiento), es la clave para analizar el punto de obsesión que tuvo Sorolla al repetir una y otra vez la misma pasión de reflejar el mar y la luz.

   El cainismo nacional, pese al pronto éxito de su obra en Estados Unidos, no cesó de criticarle por ir a contracorriente de los estilos en boga en el comienzo del siglo pasado cuando las grandes revoluciones artísticas aparecían sin descanso. En los últimos años el artista utiliza la pintura al natural, pero liberando el cuadro del motivo: la luz y el color crean una realidad autónoma. De esta época es su famoso “En la playa”, Biarritz (1906) y también las obras creadas en Cala Sant Vicenç en Pollença donde Sorolla pasó unos días de descanso. Es el momento en que pinta: "Unas impresiones de color, pero muy ligeras". Será su último verano, ya que el 17 de junio de 1920 sufriría un ataque cerebral que le dejó incapacitado para volver a manejar pinceles. 

Impresionante y sorprendente la labor de Sorolla, reconocida como la del maestro de la luz y del color.

 

Barcelona. Enero. 2015.

©Teo Revilla Bravo.





lunes, 26 de diciembre de 2022

OLVIDAMOS

Collage de la artista Karyn  Huberman. Sobre unos versos de Ángel González




“De nada sirve explicar, hay que morir en el momento exacto,

dejar para siempre el poema después de haber nacido en él.”

-René Char.

 

 

 

OLVIDAMOS

 

Olvidamos. Conviene favorecer la pérdida

de desastres que pretenden perpetuarse

en mezcla de clamores confusos sin destino

cierto. Favorecer el esparcimiento noble,

el equilibrio de las miradas que ayudan a vivir

sobre un beso irisado en los amorosos labios

sintiéndonos invulnerables transeúntes 

de un destino único, prófugos seres 

recorriendo felices los senderos existenciales 

del amor.

 

Si no es así, mejor olvidar —luna sin panorama

clavada en el vacío estelar, luz en la oscuridad

hincada—, la misma vida dando vuelta 

a las penas, lamentando torpezas caídos 

en lo profundo de la sombra huera 

donde vacilan los corazones narcotizados 

de naderías y anidan los cuerpos en abismos 

sin visión ni libertad de poder despejar

—oh sinsentido de la vida—  todo cainita lastre.



BROTAN LAS PALABRAS

© Teo Revilla Bravo




martes, 20 de diciembre de 2022

LA FOTOGRAFÍA

 


"Insomnio" 2012.  Fotografía premiada  de Karyn Huberman





LA FOTOGRAFÍA

 

Antes de comenzar a decir algo sobre la fotografía, precisemos lo que es arte tomando referencias de lo que escribió Tolstói al respecto: “El arte es un proceso más de comunicación entre hombre y hombre, proceso donde se establece una relación y transmisión de sentimientos entre creador y observador, de manera que este logre sentir lo que sintió el primero y pretendió decirle”. La obra puede provocar efectos diferentes según quién la reciba. Nunca, como pretenden algunos, lo provocado y lo captado ha de significar lo mismo, ya que dependemos de diferentes sensibilidades, de estados de ánimo, de soltura cultural y educación recibida o adquirida. En la capacidad de transmitir sentimientos se basa el arte. Tolstói habla de infección. Con ello quiere decir que hablamos de arte cuando el artista logra contagiarte a través de los propios sentimientos. Si la infección no se produce, la obra será fallida. El arte no tiene por qué ser expresamente placentero; no tiene que ser, explícitamente, la creación de objetos que produzcan placer, ya que la mera expresión de algo ha de ir más allá, ha de conmovernos e infectarnos. La fotografía nos llegará de esa manera, si el mensaje que lanza —universal o individual— ofrece claridad y sinceridad. La sinceridad es la herramienta más importante y preciada en el arte; sin ella, todo artilugio se desvanece rápidamente como nube de humo que se lleva el viento.
La fotografía hace tiempo que adquirió categoría de arte mayor. Ha crecido y despertado interés, evolucionando y reinventando hasta salir del marco primigenio del invento para expandirse e hibridarse con formatos novedosos, como pueden ser la instalación, el fotolibro, el vídeo, la proyección, la performance. En los trabajos bien hechos cobra especial relevancia la investigación previa a la formalización del proyecto, la manipulación artística de las imágenes captadas, el uso de procedimientos técnicos adecuados para cada obra.
La fotografía hoy en día está considerada como una forma artística relevante, pero no siempre fue así; como decíamos, hubo de pasar mucho tiempo desde su invención para que este hecho se reconociera plenamente. La cámara fotográfica, al igual que el cincel, el pincel o el simple lápiz, se ha convertido en una herramienta imprescindible para que el artista exprese sus emociones, provocando interés y curiosidad. Si no se consigue, lo que miremos será simplemente una imagen relegada al olvido con prontitud. La obra fotográfica puede ser o no ser brillante, pero si posee el poder de expresar impacto y sorpresa a través de un concepto pujante que englobe fuerza, magnitud e idea, conseguirá eclipsar las carencias estéticas que pueda tener, transformándose en algo loable aparte de lo que la simple belleza ofrezca. Una fotografía que consideremos artística habrá de cumplir ambos requisitos, tanto por su realización como por el concepto que quiera transmitirnos.
La fotografía artística, para concluir, sería el logro de la imagen que revela sentimientos y estados de ánimo valiéndose de lo que se capta, bien sean retratos, paisajes u objetos. Una buena fotografía ha de ofrecernos una visión más amplia de lo que representa a priori el objeto buscado. El lenguaje visual que logremos a través de la iluminación y de la composición, aun fragmentaria, ha de añadir complejidad a lo captado, de tal modo que nos brinde una característica única que, al penetrar en nuestra percepción, nos enamore.

Barcelona. Diciembre. 2014.
© Teo Revilla Bravo.

     






jueves, 15 de diciembre de 2022

NOMINAR

 

 

"Antigua máquina de escribir" Obra de Manuel Domínguez  Velázquez de Castro




NOMINAR


    Lo primero que se me viene a la mente al dar comienzo a un escrito es la palabra  “nominar”, pues equivale a insuflarle vida a la voz que surge ante el papel. Nominar es alumbrar, dar nombre, encender, hacer que poemas y escritos comiencen a ser versos, frases, escritos, ojalá que de saludables hallazgos.

    La escritura es parte importante de la vida; a veces, según en quién, sustancial. Y lo es desde que se inició el primer impulso de dejar constancia, vía símbolos, de aquello que aquejaba, inquietaba, emocionaba o beneficiaba al hombre en la  más honda antigüedad. Había que darle palabra, nominarla o denominarla. Apareció de este modo la figura del intérprete y con él la del contador y la del escuchante, voces y voluntades que al entrecruzarse iban  dejando constancia del hecho a reseñar y recordar. De este modo llega la afición a escribir, y nominar se convierte en algo fundamental al ser el primer paso para entender lo que nos rodea y darle explicación. Escribimos para saber comunicarnos, pero sobre todo para aprender a vivir, a comprender y metamorfosear el propio pensamiento, a tener voz propia, la de cada uno, esa voz que luego se pierde en la percepción del que lee o escucha diluyéndose favorablemente y aparentemente en el canal de las emociones.

    Para saber comunicar, contar o nominar, tenemos que lograr conformar una voz que se asemeje lo más posible a la concepción que se tiene de la literatura. La poesía es el primer signo de personalidad reconocible, una forma de hacer que le pertenece a quién la escribe  siendo sin lugar a dudas símbolo de libertad si está por encima de individualismos, de escuelas, de editoriales y de intereses económicos. Hay que escribir y manifestarse sin complejos. No teniendo miedo —como todo en arte— a ser rupturistas aprendiendo a olvidarnos de cánones y modas consideradas tradicionales, en boga o de tremenda actualidad, a menudo humo que se lleva el viento. La poesía nace del alma atemporal. Solo hay que traducirla —nominarla— en palabras buscando la belleza que conlleva la nobleza del escritor que sabe alejarla de lugares comunes y zonas de confort.

 

Barcelona, diciembre del 2022 

©Teo Revilla Bravo






sábado, 10 de diciembre de 2022

FOSFORESCENCIA



"Un autorretrato de pasión". Frida Kahlo, un ejemplo de supervivencia.






 FOSFORESCENCIA


Fosforescencia apagada, regueros de muerte
recorriendo los abiertos intersticios corporales,
espesa y destemplada sombra que arroja
al vertiginoso sinsentido del mental delirio
que va marcando los ocultos deseos de un suicidio..

La poesía, con renovado filo a flor de asombros,
reacciona eficazmente contra ello;
escapa a toda doma anclando lo esencial,
abre puentes de amor y confianza en el ser.
Es el contrapunto, la cascada misteriosa
del paisaje ideal que riza y dora un ensueño hilado
en el campo abierto de la emancipación.
Latido, lágrima viva, alegría, brillos, delgado
destello; poderosas ondas abiertas que nos rigen
guardando el reflejo azul de una bella alucinación.
Flameante alba hiriendo la sombra del despropósito
del frío hilo de la soledad, abre palpitante,
en gozoso destino, el amplio azul del nuevo dí
a.


Quizás la poesía tenga la luz de Dios.


BROTAN LAS PALABRAS

© Teo Revilla Bravo






martes, 6 de diciembre de 2022

LA LUZ EN LA POESÍA




Obra de William Turner, considerado como el pintor de la luz. 





 

LA LUZ EN LA POESÍA

 

     No es raro que todavía en nuestros tiempos, se tenga una idea de la poesía como fruto de una súbita intuición que solamente necesita materializarse en un papel para completar su sustancia. Es una idea que ignora el verdadero proceso de la creación artística donde a partir de la intuición o de la inspiración por utilizar un término clásico— requiere una complejidad inventiva como corresponde a otros géneros literarios, e incluso a la ciencia. La poesía nace, en efecto, de la iluminación —luz en su expansión y en su interrupción, ambas de enorme fuerza simbólica y metafórica— y necesita, para consolidar su forma, no solo de intuición, sino también a partir de un tema elegido o sobrevenido, de la reflexión.

    La devoción por la luz es de siempre en el ser humano y en la cultura de los pueblos, sustancia cósmica, no podemos olvidar que la misma luz solar es un elemento sustantivo para la vida en general. A partir de la iluminación, en continuo juego metafórico y o simbólico, nos llega la melodía y la armonía bien sea  en poemas de versos clásicos, bien en los de verso blanco o libre más usados en pautas de emoción personal.

    La luz rige el sentimiento poético. Es un hecho.

  Inasible luz, luz crepuscular, luz del amor como esencia de vida, colores de luz, luz dormida o despierta entre las manos o en el rostro, más allá o acá de la luz, luz que cautiva, que transita callada y profunda por valles y altozanos del alma, cantos de luz y vida, luz, luz, luz...

    El sentido de la luz está en todo lo que somos y ansiamos ser: sin luz, no existo.

 

Barcelona, noviembre del 2022

©Teo Revilla Bravo  





sábado, 3 de diciembre de 2022

BREVEDAD

 

"La intensa brevedad" Obra del pintor alemán  August Macke



 


BREVEDAD


     “Mi juventud, jugando, aprisionó a la vida

                                                   René Char.

 

Brevedad, aire, libertad de las ondas

en los arcos de la noche; vida ligada

a la danza de las palabras, al suave

destello de los vientos que se las llevan

y con las que antes de irse te nombro

agrandados los ojos desde el primer

golpe de amor sentido, desde el paso

de un tiempo que arde en las riberas

de la noche a cielo abierto 

desgarrando volutas, gracias y ondas 

de  viento sobre los pies descalzos 

de los grandes paisajes nuestros.

 

Y esa sombra tierna, gris y ondulante

que pasa suavemente sobre la tarde.  



BROTAN LAS PALABRAS

© Teo Revilla Bravo