ENTRE PALABRAS Y SILENCIOS

lunes, 6 de octubre de 2025

POZO CEGADO

 


Obra  picassiana"El ciego", realizada a tinta y lápiz de color en una tarjeta postal, trabajo realizado como preparatorio de una de las obras destacadas de su periodo azul: "La comida de los ciegos" 1903.





POZO CEGADO

 

Pozo cegado. Férreas tapias. Falsos quicios
de aparentes bisagras. Las auroras no convocan 
a otros faros, a otras luces o fanales fulgentes 
con los que poder dialogar al otro lado del mundo. 
Gozo prohibido. Lar inhabitable. Vacuo recinto.
Sombra inmóvil. Descreimiento. Grito de angustia
trazando en las paredes el vaho de lo imposible.

Torvo combate. Desquicie mental. Amnesia. Ruina.
La vida no responde. La sordera de este tiempo
gris sombrea inmóvil la vista, aparta la ternura,
vilipendia los estremecidos cuerpos del embozo,
alarga el amor hacia la vertiente oscura del olvido.

El instinto me cerca y acerca a tu boca huida;
funde voz y magia, para cruzar límites y acariciar
ilusorio, la transparencia absurda dibujada en la luna
temblorosa del atrevido sueño retenido en tu rostro.

Las fantasías aferran el alma al gozo de intentar
desplegar las alas y volar contigo en búsqueda
de esa luz interminable; ocultan versos escritos
en los entresijos del inevitable descuido
con el que se impregna la voluntad, oh, escalofrío, 
día a día, de este historial de absurdo descreído.


BROTAN LAS PALABRAS

© Teo Revilla Bravo      




sábado, 27 de septiembre de 2025

CUENTO, FÁBULA, POESÍA, RELATO…

 


Fotografía, Émile Verhaeren, poeta en lengua francesa de origen flamenco, uno de los principales fundadores del modernismo. Pintura de Van Rysselberghe



CUENTO, FÁBULA, POESÍA, RELATO…

 

Se escribe por algún motivo. Se escribe para que se nos entienda, para apagar un poco la quemazón que a veces arde en la cabeza de uno y que ha de salir al exterior por puro desahogo y salud mental. Ya Jesús nos dijo en una frase hermosa y sincera de los evangelios que: “Los que quieran oír, que oigan; los que quieran entender, que entiendan”, o algo parecido, palabras que, salvando distancias y contextos, suscribo poniéndome en la piel de quien desea transmitir algo. Las sociedades, la ética y normas de conducta de las mismas, todo el progreso del hombre, se ha formado a través de grandes relatos, de fundamentales libros de distracción y enseñanza. Como lo son la Biblia, el Corán, la Ilíada, La divina comedia, u otras obras de escritores como Homero, Séneca, Platón, Descartes, Pascal, Rousseau, Cervantes... No hace falta enumerarlos, sería interminable.

El escritor siente el cosquilleo o las ganas. Intuye que tiene que contar necesariamente algo, y se pone a ello con afán de principiante. Este hormigueo que se siente, es inexplicable; es el comienzo de algo importante para él. Una vez puesto a ello, como en una galería de mágicos espejos, las letras van actuando solas para que el lector se mire en ellas, goce, sufra, sonría, ame, se reconozca en ellas, o aprenda a comprender aspectos sustanciosos de su propio latir en el mundo.

Jorge Luis Borges nos decía que todo encuentro casual con la vida es una cita previa, que los cuentos los hallaba fortuitamente en apariencia, viviendo, observando, cumpliendo con esa cita... El cuento está ahí, espera, nos espera. En alguna parte sobrevive a la expectativa de que alguien, diestro prosista, dé con él y lo recoja, lo abra, lo desentrañe y comience a narrarlo, apareciendo al cabo sobre esas páginas un escrito, una fábula, una parábola, un cuento, un relato, modos literarios que funcionan por separado, pero a menudo se mezclan formando una suerte de simbiosis; todo dependerá de las motivaciones, expectativas, pericias, destrezas y experiencias del escritor. 

          La literatura nos permite recrear la realidad de distintas maneras, e incluso inventar otra realidad paralela. Un cuento, un relato, una fábula son una exploración entre los límites de la realidad y la ficción. Es como una pequeña cisura que hacemos en el tiempo, permitiéndonos profundizar y sintetizar, enfatizando las sensaciones, en las ideas, en el ensueño o en el pensamiento, a la vez que fomentamos la imaginación. El lector va olvidándose de sí y de cuanto le rodea para entrar, alejado de lo accesorio, en las entrañas de la emoción y del sentimiento, completando los detalles (superfluos o no) de la historia que quiere narrar como más le plazca. La idea del relato es impactar al posible lector con la menor cantidad de palabras posible. La labor del relator, del cuentista, del escritor, es lograr sustraernos por un rato, llevándonos a otros campos mientras nos va hablando de algo o de alguien interesante e imaginario, de animales, de paisajes o de costumbres,  emocionando, pues sabe que la vida se mueve y vibra constantemente a su alrededor, que su labor es recrear situaciones, mundos y personajes, entresacando de ello lo más interesante. Para ello ha de lograr hallar un tiempo sagrado para escribir, un espacio mágico que se abra al tiempo y al horizonte amplio de los hombres.

 

Barcelona, mediados de septiembre del 2016.

©Teo Revilla Bravo. 




lunes, 15 de septiembre de 2025

NOS VAMOS

 


"La judía" una de las pinturas emblemáticas de Amadeo Modigliani





NOS VAMOS

 

Nos vamos poco a poco hacia la sombra.

La luz, signo de vida, se va apagando.

Todo queda encogido; todo lenta

e inevitablemente se va de mí conmigo.

Llegaré con las manos vacías al lugar

—repechos del olvido, palimpsesto

polvoriento— de la absoluta nada con los ojos 

sellados como sellados quedarán los labios 

que con afán besaron. 

 

El mundo se va necesariamente conmigo,

al infinito silencioso de los versos perdidos.

 

Mas, de momento, noto  que el sol 

sigue templando fuegos día a día 

en mi afectado cuerpo, y en esta envejecida 

alma que sigue inquebrantable e imprevisible 

buscando poemas y auroras con los que poblar

traspasándolo del todo olvidado de mí mismo, 

el centro latiente —circunferencia perfecta—, 

del corazón que  persistente estimo. 



BROTAN LAS PALABRAS

© Teo Revilla Bravo      





viernes, 4 de julio de 2025

LA VOZ DEL TIEMPO

 


El valor del "Tiempo" obra de la artista ucraniana Tania Vasilenko






        LA VOZ DEL TIEMPO

                                   

La voz del tiempo va rozando

mi espalda. A momentos 

parece poseerme, acariciarme, 

pellizcarme delicadamente el ánimo;

sin dejar aparente dolor, desazón 

ni amargura, dislocada atraviesa el alma.

                     

No sé si certera, errada o furtiva,                  

pero con una ofrenda floral y un cantar

de alargadas y profundas huellas,

que invitan a vivir confundidas 

arrítmicamente con los posos

meritorios de los sentimientos de hoy.

 

El olvido barrió la bruma de tus ojos,

justamente ahí donde se pierde la materia

y la memoria nos va haciendo eternos.

                                                                                                      

Pronto en tu rostro, amor,

deslumbrante y vigorosa 

un año más estallará la primavera.      

 

 




BROTAN LAS PALABRAS

© Teo Revilla Bravo      





ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE POESÍA

 


Colores como palabras que forman poemas en la obra de Joan Miró





ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE POESÍA:

Siendo adolescente, entre trece y catorce años, intenté escribir poemas que hablaran de la soledad y del amor, poemas que no llegaron a satisfacerme pero que fueron germen de una vocación que me ha acompañado toda la vida. Aquel comienzo respondió a una necesidad vital, a la búsqueda genuina de mi identidad más sensible. El sol, la lluvia, los prados, la naturaleza, las montañas de la Cantabria palentina, hicieron posible la sensibilidad y el impulso de plasmarla bien en versos, bien en dibujos y pinturas. La lluvia, la nieve y el verde de primavera tan frecuentes en la zona, fueron en parte catalizadores de esas emociones. Musas inspiradoras, fueron incorporadas como inspiración, y en muchos poemas como algo sustancial. El agua y sus atributos vehiculizando contenidos atemporales, trasformaron mi escritura.
Huir de la estridencia. Solucionar las contrariedades. Equilibrar el fondo en pulsión constante, en atenta mirada a la vida con su dulce tremolar de luces, voluntad y alas.
Un poeta atento y a la vez distraído, es un oxímoron originando nuevos sentidos y voces a sus letras. Lo que llamamos inspiración, foco de luz, primigenia imagen, es la punta del ovillo por donde se ha de tirar para desmadejar la idea entrando en el laberinto de las emociones. El motor sería la cuerda tensa, la atención flotante sobre las cosas del mundo que ha de perseguir desbordándose, sea de forma abstraída o no.
La escritura del poema tiene tiempos o tempos. Un tiempo inicial que comienza cuando la cuerda adquiere tensión y la inspiración nos acerca a la primera idea con que modelar el resto de la obra; otro momento sería el cuidado del material, la revisión y corrección, el ejercer con ternura lo que llamamos oficio hasta dar en el blanco o acercarse a él, concretizando en lo posible la matizada flexibilidad del poema.


Barcelona, febrero del 2025
© Teo Revilla Bravo

 




jueves, 26 de junio de 2025

ESCRIBIENDO

 


"Personaje masculino escribiendo" Cunego doménico, grabador. Autor de la obra original, el italiano Antonio Rafael. Colección Museo Nacional del Prado, Madrid. 





ESCRIBIENDO


Paso la vida escribiendo. En estos momentos cumplidos los setenta, más que pintando o leyendo, otras de mis aficiones, amén de la música. Quizás por la necesidad de seguir explorando mejor los límites de permanencias, recuerdos y experiencias acumulados durante años, una de las maneras de interactuar desde la laberíntica complejidad del ser que somos. Son intentos o pergeños  por dejar a un lado lo habitual mentalmente confortable, y conducirme hacia lugares inciertos y misteriosos donde perderme sin estridencias ni ruidos en la compleja parte de ese yo que nunca acabamos de controlar. Bajar hasta el fondo de uno mismo como espeleólogo existencial, probando experimentar y dilucidar aquello que pertenece a otro ámbito de la percepción que ni siquiera uno mismo sabe que posee, cofre de vida que habita en nosotros influyendo de manera decisiva desde que tenemos uso de razón.

Una tentativa o articulación interior, puede ser, por expresar lo inefable con letras intentando llevarlo a la superficie de manera  ciclópea reconvertido en sentido, emoción, belleza y poesía.

O sea, en el mejor arte literario en mí por mí posible.

 

Barcelona, diciembre del 2024.

© Teo Revilla Bravo






lunes, 16 de junio de 2025

MIRLO BLANCO

 

Primavera sobre la hierba fresca, obra de Antonio Sánchez Cabello, Sant Quirze del Valles, España






MIRLO BLANCO

 

Oleaje verde de los sembrados al paso

alegre del viento. Turbulencias.

Tiembla el sol impalpable dorando la mies,

cubriendo toda la circunferencia.

Por entre los contornos amarillos,

alguna amapola atrevida  se presta a ser

recogida en armonioso aprecio;

una bandada de pájaros batiendo alas,

sorprende en quimérica sensación de encanto.

 

La tierra, las huellas esparcidas

e imborrables por el  intenso verdor,

los pozos de sangre y hiel aún en el corazón 

ni del todo secos ni del todo estériles 

sobreviviendo en imaginarias alegorías,

y esos ojos tuyos quemando el aire

entre burbujas frescas cubiertas

de un púrpura dulcísimo que arrebata

la luz del cielo suspirando con alivio,

mientras el sol desciende por el valle.

 

Asoma la esperanza, conciencia universal, 

entre bosques de robles y hayas: la vida, 

impetuosa e invariable, sigue saliendo al paso 

entre verdes arbolados, cristales celestes, 

altas cimas, y siempre, siempre, precisión poética,

entre el sorprendente revoloteo del mirlo blanco.        



 BROTAN LAS PALABRAS

        © Teo Revilla Bravo




miércoles, 4 de junio de 2025

ARTE Y BELLEZA

 


"Detenida en su propio abrazo" 2023. Óleo. Obra propia, inspirada en un collage de la artista karyn Huberman. 





ARTE Y BELLEZA

 

El concepto de belleza en arte, es relativo y reflexivo, siempre con amplio margen para su definición. En tal caso, coincide con la visión que cada espectador tenga de la obra que contempla, así como la consideración general que sobre ella se tenga. La valoración podría basarse en la estructura, en la composición de la línea, en  las formas y en el color; si traspasan o no los límites tradicionales y el concepto de espacio pictórico, si difunde ideas nuevas sobre plásticas creaciones o no, si se admiten las diferentes disciplinas con libertad o se es selecto aceptando unas y rechazando otras. También depende del juicio estético que se haga captado tras la reflexión individual, partiendo del principio de independencia intelectiva, sea conducido o no, que cada cual posea. Lo sensible inmediato e intuitivo y sus secretos de temporalidad en realidad profunda e individual, es en principio lo que debiera valorar quien se acerca al fenómeno del arte donde la fantasía ha de ser su valor primordial.

¿Qué es el arte, su enfoque, la pericia de su atractivo o belleza? Todo depende de la forma representacional en que esté creado, en su plasticidad, en aquello capaz de llegar y apelar al ojo del espectador atrayéndolo. El arte ha de ser liberador y purificador;  ha de permitir  poder abandonarse uno en la onda que ofrece y toque en ella alturas de sentimiento y de imágenes radiantes, sensibles, y a la vez de vigorosos contrastes.

 La belleza (como pensaba Modrian cuando comenzaba a pintar) o se esconde dentro del cuadro, o en la estructura y composición del color en la superficie, algo menos teosófico por decirlo así. ¿Le llevó esa idea al pintor a nuevas formas de abstracción con las que después regalarnos más asombros? La pintura paradójicamente tiende a liberarse, a encontrar formas y argumentos donde todo puede caber sin ser redefinido ni académicamente bello, respirando inapresada fuera en un núcleo sentido como las siluetas ideales de un ensueño.

Pintor y espectador deberían constituir una simbiosis indestructible, un aliento personal intransferible, pues uno en arte no sabe donde empieza el paisaje racional y donde acaba el imprescindible del alma.



Barcelona, febrero del 2025

© Teo Revilla Bravo