ENTRE PALABRAS Y SILENCIOS

martes, 18 de octubre de 2022

NO SOY MÁS..


"Viejo en pena" Obra de Vincent Van Gogh 1890




NO SOY MÁS...
“Cuanto me cuesta por vivir está
contenido en este asalto, en este temblor"
René Char.

No soy más que ámbito desnudo,
ruina crepuscular que se deteriora en un cuerpo
cansado, aún resistiendo templado el pulso
gravitatorio de los días que flotan a la deriva.

Colmo e impotencia al fin,
la sangre, efigie de promesas,
se seca ante la inutilidad de las cosas;
la mirada se repite vacía y se enturbia
en el cendal delicado del alma;
la garganta y la voz —cólera del otoño
sombrío, pausas, silencios—
en extraño juego se acallan.

Inflexible voluntad el golpear del agua
sobre las piedras; la embriaguez
de la palabra, cuando es poesía,
se transforma en tierra Madre,
en bien común, en soporte y herramienta,
en claro interés de verdad y dicha.

Y esta voluntad de vivir afiebrado
—avalancha de oro y sangre—
que pese a todo, entre flamas infinitas
agarrado al amor a seguir me invita.


BROTAN LAS PALABRAS
© Teo Revilla Bravo




viernes, 14 de octubre de 2022

LLEGA


"Amantes" Obra de la pintora madrileña  Nicolleta Tomás






LLEGA

 

Llega el deseo amante, inclinándose,

desviando la bruma azulada escondida

en el bosque profundo  de la media tarde.

Robles, avellaneras, endrinos, moras,

por donde pasa la suave luz acariciando

las vitrinas abiertas de tu extenso cuerpo.

 

Los dedos lo recorren en invariable límite

de amor. La tempestad cesó y dejó de golpear

las ventanas del cielo rompiendo miedos,

despejando azulados flecos  donde felices

recorrernos —múltiples manos—,  reconocernos

colmados, plenos,  seres  casi eternos.


BROTAN LAS PALABRAS

© Teo Revilla Bravo






sábado, 8 de octubre de 2022

LA PALABRA POESÍA



Safo de Mitilene, conocida como Safo de lesbos, fue una poetisa griega de la época llamada arcaica. Más tarde los comentaristas griegos la incluyeron en la lista de "nuevas poetas líricas". Platón la catalogó como "la décima Musa" 


.




LA PALABRA POESÍA

 

    La palabra poesía en la antigua Grecia abarcaba el concepto actual de literatura, pero el término significaba también “Hacer” en un sentido de creación o producción. Etimológicamente quería decir engendrar, dar a luz.

    El poeta era el hacedor, el que creaba una cosa que no existía anteriormente, y la expresión hacía referencia a todo acto creativo  fuese artesanal o artístico.

    La poesía era una forma lúdica de sentir la vida, una pulsión biológica como cultura, recordando que el cerebro hace cultura  y la cultura hace cerebro, por decirlo de una manera llana y sencilla. El juego es una condición necesaria para la misma existencia de la cultura. Sin el desenvolvimiento de una actitud lúdica, la cultura no es posible como no lo es tampoco ningún acto creativo.

    El poeta, para ser realmente libre, como cualquier otro creador en arte ha de tener sus propias reglas y restricciones creativas, ha de ser él mismo.

 

Barcelona, octubre del 2022. 

©Teo Revilla Bravo  






sábado, 1 de octubre de 2022

EL VIAJE

"Lluvia, vapor y velocidad"

 Obra de Turner, precursor tanto del impresionismo como de la abstracción pictórica. 






EL VIAJE

                            Dedicado a Alfonso Blanco, gran viajero.


    La vida es un viaje desde que se nace, un descubrimiento continuo paso a paso dado, a veces pleno de maravillas, otras de vicisitudes, pero siempre valioso para sumar sensaciones y formarnos a través del encuentro con un crisol de actitudes y ambientes humanos sorprendentes con sus culturas, idiomas, aspectos vitales y actitudes. Lo hallado en el camino sirve para formarnos como seres comunicativos, abiertos y solidarios.  

    El buen viajero necesita ver, con sus propios ojos, los espíritus de los lugares que visita; hacerse una idea clara de lo que se le ofrece; aprender, conquistar, y entrañar, entablando un diálogo afable con lo que le ofrece su andadura.

    Un viaje que hay que inventar y a menudo que reinventar con la sorpresa recibida a cada paso, con la emoción que brota de cada respiro. Narrarlo, dibujarlo, recrearlo, pues la sal y el gozo de todo viaje es la aventura y meterse en ella, es arriesgar estando dispuestos a cambiar el rumbo cuando es necesario.

    Un viaje en soledad. No puede ser de otro modo aunque mientras lo recorramos encontremos seres afines con los que compartir momentos. La introspección nos acompaña como seres únicos desde que nacemos. Es a través de ella que elegimos la manera de estar en el mundo, de agrandar la capacidad para reconocernos, cosmopolitas de vocación, eligiendo rutas y senderos que nos permitan vivir los lugares a los que llegamos, héroes capaces de lograr ser aquello que queremos ser.

    El viaje comienza antes de la partida, en la imaginación y apertura hacia el misterio. Saber que se va en pos de fronteras abiertas lejos de nacionalismos exacerbados que restan en lugar de sumar, achican la mirada, merman lo atrayente e impiden captar lo interesante que ofrece la vida y aprender.

    El viaje nos ayuda a formarnos, a vivir y a compartir, a ver cosas que el nativo no ve o no se percata de ellas por la fuerza de la  costumbre o porque simplemente no hay una sola verdad en la forma de mirar y afrontar la vida: la mezcla de conocimientos, nos beneficia en todos los sentidos.

    El viajero, cuando narra o cuenta lo andado vivido, nos hace imaginar situaciones abriéndose a caminos, desiertos, playas, bosques, aldeas, a mundos cálidos o helados, a pequeñas o grandes experiencias. Nos transporta al vuelo de la imaginación, agrandándolo en favor del arte y de libertad, reflejo de lo que significa la vida como  metáfora de lo posible.  


Barcelona, septiembre del 2022

©Teo Revilla Bravo  






martes, 27 de septiembre de 2022

LA NOCHE


"Silver moonlight (1880) obra de Nicholas Grimshaw.

El pintor y arquitecto británico, tenía una manera talentosa y romántica de recrear la luz nocturna llenándola de encanto y magia. Se le llamó el pintor de la luz de la luna...




LA NOCHE

 

La noche cercena el rostro.

Imposible creer en mañana si dejo

de recibir el aliento pretendido

que tu mirada alienta.

Lloro ante la verdad burda

del destino, oscura sensación

que se deslíe rota como agua

de un torrente desbocado.

Imposible parapetarse ante

el incierto ocaso; imposible

soñar con tenderse plácidamente

al lado de las florecidas riberas

verdes de los prados santullanos.

Todo parece gastado,marcado

por la fatiga del desaliento

tras la Indecisión de la súplica

que acompaña hoy tu mirada;

hasta la palabra  acompasada

y libre cuando pronunciabas

empastados amores glosados

en sueños, rosa y vino lo parece.

 

Hoy sufro, abstraído, el lento

deshoje otoñal de los sentidos;

Mañana, tras  la ausencia sin rastro

de olores ni colores envolventes

volados los cuerpos sin destino,

entraremos en la borboteante

tiniebla de la desmemoria donde

quizás  se esconda perfecto el mundo.

 

¡Qué extraña resulta la vida,

amor, si no advertimos el clamor

luminoso de los lirios!



BROTAN LAS PALABRAS

© Teo Revilla Bravo






jueves, 22 de septiembre de 2022

BERTHE MORISOT



Autorretrato de la artista.




 BERTHE MORISOT

        

        Berthe Morisot es una artista insuficientemente valorada, imagino que por falta de conocimiento de su obra. Sin embargo se la suele considerar como uno de los grandes exponentes del impresionismo francés. Su arte, exigente y vigoroso a la vez que delicado y resuelto con dotes de pintora sensible, resulta imprescindible.

        El desconocimiento de esta artista, viene dado también por el hecho de ser mujer en un mundo reservado tradicionalmente a los hombres, al limitarse mucho el papel creativo de la mujer y no darle la relevancia que pudiera tener. Fue un tiempo —aún lo es en muchos casos— cruel para la mujer en aspectos sociales y culturales de su vida. En el de la pintura y  escultura, se las excluía de las academias de Bellas Artes, hasta ahí llegaba el machismo imperante. Lo cierto es que Monet, Pisarro, Renoir y otros artistas contemporáneos, fueron conscientes de su valía, quedando admirados del extraordinario talento que poseía; Pisarro honró al grupo impresionista, aportando a él su presencia; Manet, admirador, amigo y colaborador suyo, sintió verdadera devoción por su libertad de experimentación.




        “Tengo la impresión de que tu vida ha de ser estupenda en este momento: hablar con Degas mientras miras cómo dibuja, reír con Manet, filosofar con Pubis, me parecen cosas dignas de envidia”, escribe Edma Pontillon a su hermana Berthe Morisot, en 1869. 

        Pues, eso: un pequeño reconocimiento personal a la labor de esta gran artista francesa, valiente y singular, de la que se comienza a hablar elogiosamente por fortuna tras haberla tenido acallada para el arte más de un siglo..

 



        Berthe Morisot nació el 14 de enero de 1841 en Bourges (Francia) en el seno de una familia de la alta burguesía. Siguió, junto a su hermana Edma, los cursos de Eugene Benot Buichard, discípulo de Ingres y de Delacroix. Su Abuelo paterno parece que  fue un arquitecto famoso, y su padre Tiburcio Morisot estudió en la Escuela de Bellas Artes. Berthe Visitó Italia y Grecia, y tuvo influencias de Édouard Manet  al que conoció en el Louvre donde realizaba su tarea como copista, e incluso fue modelo de algunos de sus cuadros como el de "En el Balcón". Cosas del destino, se emparentó con él al contraer matrimonio con su hermano menor Eugène. 

    Esta mujer, con gran tesón, fue forjando un estilo impresionista poco a poco, caracterizado por la delicadeza y sutileza de su pincelada, trabajando tanto al óleo como a la acuarela, sobre todo paisajes y escenas de mujeres con niños. Entre su obra destaca, “Madame Pontillon sentada en la hierba” obra de 1873, ahora en el Museo de Arte de Cleveland, y ”El espejo de vestir” de 1876, en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid. 

        Berthe Morisot falleció el 2 de marzo de 1896 en París, y fue enterrada en el sepulcro de los Manet en Passy.

 

Barcelona.-Noviembre.-2014.

©Teo Revilla Bravo.






miércoles, 14 de septiembre de 2022

HABILITAR

 

Obra, "Cerezo en flor" 2007. Obra de mi autoría. 





HABILITAR

                   

Habilitar el entusiasmo. Cerrar paso
a miasmas del alma que, por un cruel
y letal motivo, aceran y torturan
el espíritu y la existencia.
Salvarnos con la belleza y fortaleza
floral que ofrece la natura,
eliminando poco a poco el daño adánico
sufrido tras la herida y el fruto
perverso que sembró la angustia.

Dictaminar soles y alegrías
ablandando cielos, temores y conciencias,
erradicando las costras y llagas
que dejaron como estigmas
hondas pisadas sobre negras tinieblas.

Que nos acaricie el aire templado
del norte —gránulos, fragancias, flores—
de la media tarde, así como el olor
de la discreta presencia de las lilas
en el familiar huerto del amor.
Que ilumine el valle el santullano
primaveral sol de oro y plata,
que se derrita la invernal locura
que es estar, amor, otro día más sin ti.

Que nada quiebre tu sonrisa.


BROTAN LAS PALABRAS
© Teo Revilla Bravo.





martes, 12 de julio de 2022

COMPRAR ARTE (Reflexión)

 


Algunas obras  de arte consideradas de las más caras. 





COMPRAR  ARTE  (Reflexión)

 

    El mercadeo del arte es la causa principal  de su alejamiento del trabajo creativo, de la ocultación de la belleza y de sus formas a la gente común que se supone son sus destinatarios.

    Se discute mucho en arte qué es belleza y qué no lo es, si da o no da igual. No solo hay que remitirse a la especulación artística para hablar de este alejamiento, sino también  a la filosófica y científica que definen el concepto ético de belleza. Hemos de preguntarnos, como artistas o amantes del arte, de qué manera lo sentimos, cómo y por qué creamos, exponemos, o admiramos obras. 

    La pregunta que planteo: ¿Para qué y por qué se compra arte? Hay quienes se gastan dinero en ello, pensando que la compra puede serles útil sobre todo como negocio. Como decía alguien sensible:”¿Para qué queremos aviones sin violines?" ¿Para qué calles si solo nos llevan a nuestra diaria esclavitud? ¿Trabajamos para comer, para servir, para realizarnos o para todo ello a la vez? ¿Cuál es el sentido máximo que le hemos de dar a la vida? Para mí es imprescindible, cuando contemplo una obra de arte colgada en una pared, meditar sobre lo que estoy viendo mientras tomo un buen vino y escucho música de Borodin, Dvorak, o Falla por ejemplo. Escuchar música es indispensable para sentir que vivo y vibro, algo que deberíamos tener solucionado -tras las necesidades básicas de la existencia humana- todo el mundo por imperativo legal. Nada de lo que hablamos tiene una utilidad y un sentido si no es a través de la emoción, del estremecimiento, de la sensibilidad. Entonces, ¿qué significación tiene comerciar con arte? ¿Se prostituye una obra al obtenerla con dinero? ¿Nos prostituimos al comprarla con ese fin? ¿Se prostituye el artista que la crea consciente de adónde va a ir a parar su obra?

    Toda persona inteligente tras admirar una obra  tiende a reflexionar, pues el artista nos ha dejado ante esa opción abriéndonos ventanas novedosas, proporcionándonos espejos que nos invitan al diálogo, bien sea en compañía o en íntima soledad. El arte, cuando se ha liberado del vacío y de la superficialidad yendo hacia valores nobles, es cuando de verdad se hace necesario pues se convierte en parte fundamental de la subsistencia de cualquier persona que haya trascendido la frivolidad. El arte siempre ofrece algo novedoso. Nos invita a opinar, a divergir, a pensar. Acompaña y se expande de unas mentes a otras, propagándose en libertad. ¿Por qué negociar con el arte, entonces? ¿Para el disfrute afectivo, quizás intelectual y espiritual que pueda producir? ¿No hay una notable contradicción entre el sentimiento que provoca y el hecho de hacer de él un negocio intercambiable? Por otro lado ¿cómo reconocer que una pieza es arte? ¿Quién lo dictamina y pone precio? ¿No darán muchas veces a través del márquetin gato por liebre? Para que esto no suceda conviene leer mucho –apreciación e historia- sobre arte, y ver obras originales si nos es posible, educando los sentidos sabiendo que incide en ello el propio gusto y criterio a la hora de buscar, encontrar y admirar esa obra que va a hacernos felices. Por desgracia, el llamado mercado del arte, es prácticamente el único canal que nos puede proporcionar la obtención de la obra que amamos.       

    El precio de una obra de arte es relativo y discutible. Las consideradas buenas, se encarecen día a día debido al valor especulativo. Todo objeto de invención, acaba teniendo un valor práctico. Este es el profundo drama que vive el arte y por consiguiente el artista cabal y honesto que ve en ello un camino inapropiado a su labor, aún siendo consciente que para crear y vivir hay que tener medios económicos estables. El arte nace de la  emoción. El dinero, las transacciones, ventas, bonos del tesoro, lo que sea, no deberían intervenir para nada, sería la única  forma de conservar su honestidad. No sucede así por desgracia: el artista si quiere sobrevivir, ha de pasar por el aro y vender al mejor postor su obra, le guste o no.

 

Barcelona.-Noviembre.-2014

©Teo Revilla Bravo.






miércoles, 6 de julio de 2022

BUFA EL VIENTO

 



"El beso" Obra de Toulouse-Lautrec







BUFA EL VIENTO

 

Bufa el viento. Toca

húmedo tu boca.

 

Tiemblas levemente

en alas de goce y dulzura.

 

Mensaje lúcido:

toda tú —fondo hermoso

de tus ojos—  exultante,

reclama Intimidad

en hermosa convivencia,

mientras vas desplegando

la mano por mi piel,

cántico en un solo ser,

oda brillante al querer,

encuentro, dicha, ternura.


Todo se refugia hoy, amor,

en torno a tu  sonrisa.




FLOTAN LAS PALABRAS

© Teo Revilla Bravo






sábado, 2 de julio de 2022

LABOR DE POETA

 


Retrato de Antonio Machado, sanguina realizada por leandro Oroz Lacalle







 LABOR DE POETA

 

    Hace más de cincuenta años que escribo poesía, con mayor o menor acierto, voluntarioso y sin interrupción, tan vital y sustancial la he sentido desde siempre. Poemas guardados en una treintena de cuadernos cuadriculados escritos a un solo espacio. Mi primer libro, debidamente publicado por una editorial madrileña hace unos cuantos años, me acercó a lo que la ilusión nos reclama: ser de algún modo conocido y valorado como poeta fuera del ámbito personal e íntimo. Fue el momento de las presentaciones públicas, de ganarle momentos a la timidez, de ser mejor o peor valorado, de llegar —¡con poesía, qué valiente!— a la feria del libro de Madrid henchido como un chiquillo de emoción. Si dejamos a un lado la mención hecha por el autoparlante de que firmaba a unas horas determinadas el libro, pocos resultados complacientes más hubo en ventas, fuera de personas amigas y conocidas, la poesía no vende. Aún así, perduró el impacto y el asombro con cada firma, pese a saber que en el stand de al lado hacían cola por obtener a empujones la de una autora de novelas de éxito. No se vende poesía, como no sea la que se compra a otra persona que también lee y escribe poesía. Fuera de ese estrecho círculo poco más, aún sabiendo que la poesía mueve el planeta, lo mejora, lo calma y equilibra, lo protege de las atrocidades que el hombre comete, es necesaria.

    Hay que huir de quienes se miran el ombligo, que los hay, intentando convencernos de que son una y mil veces más guapos e inteligentes que nosotros. Es absurdo verles presumir que respiran mejor, que tienen más recursos estilísticos y literarios, que están por encima de quienes también tienen sentimientos y los escriben. Ese ego tan nublado y alborotado, seguramente nunca llegará a lo alto del Parnaso, no lo merece.

    Los poemas de esos cuadernos, aguardan revisiones futuras que posiblemente nunca llegarán. Algunos quedaron directamente en el fondo de la papelera en su momento por considerarlos irrelevantes y vacíos, otros, aguardan un fin similar imagino, y los menos siguen esperando su momento propicio. La poesía no sirve para engordar ridículos currículos ni para generar riquezas, hay que olvidarse de caer en esa trampa, es mejor irse a freír churros.  La vida, como lo hace en la propia alma, es el factor más importante, y ha de palpitar en cada poema escribiendo sin la idea de tener que publicar a toda costa, como hacen algunos en cuanto tienen setenta u ochenta poemas reunidos, pues aunque broten de un instante de inspiración, necesitan tiempo para desligarse del autor, como éste necesita a su vez alejarse y olvidarse que un día los escribió consciente de que son fruto de un instante que pasó. Es por eso, creo, que no merece la pena ser autocríticos ni reflexionar sobre si merece o no la pena guardar, tirar o quemar lo escrito. La única consecuencia valorable, es que el texto poético cobre entidad propia, ya veremos cómo lo trabajamos luego limpiándolo de impurezas, de abusos de adjetivos, de quitarle ripios y rimas innecesarias, de ajustar las palabras a lo que se quiera expresar eliminando estereotipos y temas manidos por exceso de sentimentalismo, que pasa.

    Las palabras del poema han de ir más allá de lo común, han de encontrar una luz diferente, siempre desde la personalidad de cada cual, teniendo en cuenta que la duda eterna que nos deja toda labor creativa, nadie podrá quitárnosla.  

    Leamos poesía, sigamos fieles a esta forma literaria tan rica como exquisita que nos acerca más que ninguna otra al interior del alma, y no olvidemos que nunca se deja de aprender.

 

Barcelona Junio 2022



ARTE Y POESÍA III

©Teo Revilla Bravo