ENTRE PALABRAS Y SILENCIOS

jueves, 16 de marzo de 2017

EL DADAÍSMO O LA NEGACIÓN DEL ARTE.


L. H. O. O. Q.
 La ideología dadaista se sirve de la concepción clásica, adaptando cambios en obras clásicas. En este caso, sobre la Gioconda.




Fuente.
Obra expuesta en Nueva York bajo un seudónimo. Fue criticada por el mismo autor, partícipe así mismo del jurado de la exposición, intentando confundir la realidad y criticar así la forma controladora de la sociedad.




Elasticum; Hausmann.  Fotomontaje que consistía  en la inserción del papel en el dibujo.



Otro fotomontaje, éste de The Engineer, Grosz.



Obra "Parade Amourense", de Picabia. 

La gran aportación de la imagen dadaísta, fue la creación de cabezas sin cuerpos, así como la representación del ser humano con forma mecánica al ser su autonomía oprimida por la sociedad.  








      EL DADAÍSMO O LA NEGACIÓN DEL ARTE.


       
      El manifiesto Dadá nace en el año 1918 con el objetivo, ni más ni menos, que el de hablarnos de la muerte de la belleza.
      En 1920 se reunieron en Berlín en torno a una exposición de maniquíes coronados con una cabeza de cerdo y vestidos con el uniforme del ejército alemán, una serie de pintores dadaístas bajo el lema “El arte ha muerto”. Querían con ello hacer valer el carácter antiartístico, antipoético y antiliterario, que formulaban. Querían dejar constancia, con ello, que no querían fabricar obras de arte como tales, sino crear objetos que lo liberasen de las cadenas tradicionales que creían amordazaban las inquietudes en ese campo. Fue el principal objetivo de Picabia, y también de los vanguardistas que le siguieron, quienes consideraban que la obra de arte verdaderamente moderna no debe de estar hecha por artistas sino por simples hombres. El artista y el hombre, la obra y el objeto. O sea: recoger utensilios cotidianos de lo más variado reciclados incluso de las basuras, y presentarlos como obras propias bajo el contexto dadaísta de la negación del arte.
      Rebeldía, búsqueda de la subversión, insurgencia, juventud, insatisfacción, desenfreno, apasionamiento. En todo caso, un cóctel muy duro de digerir, apto solo para almas dolidas, desafiantes, irreverentes. Estas proclamas dadaístas resonaban ─aún resuenan─ en los oídos con un acento agudo y pertinaz, el del grito de la negación sistemática remarcando el fin del arte moderno. Tal actitud los emparentaba con el surrealismo al cuestionar y considerar relativo, todo lo considerado arte hasta ese momento. En ello, en la práctica constante de la negación,  encontraron -o creyeron poder hacerlo- su libertad creadora.
      En realidad fue una cornisa al borde del abismo, una barca a punto de zozobrar. Pero había algo psicológico en esa revolución artística y estructuradora, que pronto precipitó la apertura de una crisis profunda en su seno. No era para menos, pues buscaban su camino orientándose hacia el propio presagio, que no era otro que se estaba ante la abolición del arte. ¿Y qué hacer sin el arte? ¡Qué hay después, qué nos queda? Se trató de una revolución cultural, que podía negarlo todo y a todos, protestar, hacer actos irreverentes, reírse en los funerales, llorar en las bodas, doblegar y trastocar todas las reglas de la convivencia. Todo, absolutamente todo, era criticable.
      Tristán Tzara fue, quizás, el primer abanderado de la causa. Cual gurú del grupo predicó su verdad, que no era otra que el escepticismo llevado a los límites de la razón. Llegó a sentenciar: “Dadá no es nada”. No era nada, porque Dadá no era un isnmo más. No podía serlo, pues el movimiento estaba en contra de todos los ismos habidos y por haber. No se buscaba nada, No se quería nada. Solamente se estaba en contra de los manifiestos, y en ese contexto las obras no podía durar más de cinco minutos en las exposiciones que habían de ser fugaces. Incluso en las puertas de algunas exposiciones, se colocaban palos para que los concurrentes acabasen a golpes con lo que allí encontraban.

      Algunos claros exponentes del dadaísmo fueron, Francis Picabia pintor y poeta, y Marcel Duchamp escritor y pintor, ambos franceses, Man Ray, estadounidense, o Hans Richter, cineasta alemán. Todos intentaron hacer catarsis manifiesta de sus sentimientos, de sus contradicciones sin límites ni destellos esclavos del tiempo que los tocó vivir, tiempo que los enlazaba a la realidad abrumadora de un mundo pervertido, desarraigado, destruido. La declaración en 1914 de la Primera Guerra Mundial, se supone tuvo mucho que ver.



Barcelona. Marzo de 2017.
©Teo Revilla Bravo.






domingo, 12 de marzo de 2017

AL ANOCHECER


"Paisaje al atardecer" Obra de Vincent van Gogh 









AL ANOCHECER


Al anochecer, cuando la luz borra contornos
y la sombra restriega nebulosas partículas
por los opacos cristales de la habitación,
la diosa del amor, con ojos de azogue,
ilumina el melodioso trayecto de la luz
que atempera la fragosa flema que reflejan
los chispeantes desvelos de la pasión.

Se mueven en el exterior las hojas
como aleves caricias revoloteando por el aire
a través de las frondas y tejidos que confeccionan
afanosas las arañas en las ruinosas piedras
inundadas de te quieros grafitis.

Mientras todo duerme en apariencia,
entristecido por sombras y oscuridades,
veo cómo una tornadiza luna blanca
asoma salpicando de huellas táctiles,
besos y caricias, amparando a los abandonados
cuerpos del amor, de la placencia y del deseo.

Desde lo profundo de la natura emerge,
una vez más, persistente entre susurros,
el ceremonioso ritual de la vida,
savia amagada, hambrienta de humus,
poniendo énfasis en cada yema fecunda
de las hojas, entre los suspiros que dispersa
febril el viento o entre los mismos pimpollos
a punto de incendiarse, transfigurando
en asombro la recién llegada de la primavera.




DESDE EL FONDO
Cuaderno V. 1978 - 1980
© Teo Revilla Bravo.







miércoles, 8 de marzo de 2017

EL DIVISIONISMO (PINTURA)

Georges Seurat



Paul Signac


Paul Signac


Camille Pisarro





EL DIVISIONISMO (PINTURA)


Parece ser que el “Divisionismo” fue una corriente intrépida, audaz y animosa, discordante con el resto de movimientos que se produjeron en la Europa de principios del siglo pasado. Pese a considerársele un avance más del impresionismo, al nacer como movimiento autóctono tuvo sus peculiaridades, pues entendía las indagaciones en torno a la luz, el color y la división de tonalidades, más como medio de llegar a algo concreto que como fin en sí mismo. La luz debían de ser un instrumento más y estar, por encima de todo, sometida al mensaje que se deseaba trasmitir.
El Divisionismo mostró una relación cercana al simbolismo a la par que sentaba bases para el Futurismo, movimiento que irrumpiría con fuerza en el panorama del arte italiano a partir de 1909 convirtiéndose en uno de los movimientos de vanguardia por excelencia, atento sobre todo a los acontecimientos sociales que reflejaban las condiciones laborales y de vida de las clases más desfavorecidas de la época. También se le conoció con el nombre de “Puntillismo”, método y técnica que pretendía incorporar la vibración luminosa mediante puntos, de tal forma que los efectos cromáticos no se obtuvieran de la paleta en sí, sino aplicando sobre el lienzo pequeñas áreas o puntos de pigmentos sin mezclar para que vistos desde cierta distancia formaran figuras y paisajes óptimamente definidos, ya que el propósito era que los efectos de mezcla en la pintura se dieran en la óptica del espectador. Con ese fin, se quería conseguir una mayor luminosidad y brillo, para lo cual los colores debían de ser puros en la creencia de que los tonos que se dieran directos serían más interesantes que las posibles mezclas de siempre; es decir: se aplicaban tal cual aparecían del tubo, de tal forma que fuera el ojo del espectador, como decía, quien lograra captar las distintas variaciones que se producían en las obras, imágenes vibrantes, luminosas, trémulas y armoniosas. Esos puntos o pinceladas, debían corresponderse en un mismo tamaño, de forma que al observar la pintura el espectador pudiera constatar la perfección lograda haciéndole pensar que estaba ante una imagen congelada en el tiempo  como si fuera una idílica visión de la misma realidad. Dos notables precursores de este movimiento fueron Delacroix y Watteau, pero los que lo desarrollarían sistemáticamente más tarde serían Seurat y los neoimpresionistas.
El movimiento, con nombres como Georges Seurat, HenriEdmond Cros, Vlaho Bukovac, Charles Angrand, Chuc Close, Camille Pisarro, Paul Signac y otros,  dejaron obras magistrales en pintura, algo que agilizaría y daría pie a otras corrientes del arte más contemporáneas de las que por fortuna nos estamos beneficiando.


Barcelona, marzo de 2017.

©Teo Revilla Bravo.



sábado, 4 de marzo de 2017

IRRUMPES…

"Mujer en gris", obra de mi autoría llevada al blanco y negro.






IRRUMPES…

                                       A Celeste  (Homenaje in memoriam) 


                                “Cuando ella cesa también yo me extingo”
                                                                              ─Ángel González



Irrumpes. Lo haces arrollando
con la ilusión creciendo hacia
lo alto en optimismo. Verte. 
Sentir la liviandad de advertir 
que, así con la música que reverbera 
rebasando nuestros cuerpos, 
todo está bien. Mirarte. 
Susurrar palabras, prodigar abrazos 
animados en dicha, crear amores.

Lo sé:
          tu presencia aporta paz,
augura seguridad, crea armonía.

Te mueves, giras, sonríes, bailas 
denuda mil danzas en el entorno 
emocionado de mis pupilas.

Reinventado venturoso
en ti me hace bien, me conforto.
Eres sonrosado azul de dicha,
rosa alegórica que asombra
gozosa, paloma volandera 
de contenido alboroto.
Representas las estaciones del año 
y con ellas la vida que en ti amo;
personificas el mundo amable,
y el trasmundo de  lo bello necesario.

Un relámpago de magia y arrebato
me obliga a saltar de regocijo,
y en ese enredo o leve aturdimiento
muerdo la dulce fruta de tus manos.

Así voy y vengo, amor; 
así me alzo y desciendo de ti, 
por ti y en ti, como andante 
peregrino de valles, cauces y montañas,
asumiendo el papel de fiel compañero 
con devoción y vocación de amarte.

Lo restante rozagante lucidez
es la importancia del sol y de la lluvia
que alegran y riegan la mágica primavera 
que vivimos al lado de Pau, 
el hermoso hijo nacido del alborozo 
que impetuoso crece y crece.



  DESDE EL FONDO
Cuaderno V. 1978 - 1980
©Teo Revilla Bravo.

viernes, 24 de febrero de 2017

LA MUSA Y EL GENIO, NI TANTO NI TAN CALVO.



La musa, el genio. Pablo Picasso: "Jacqueline con flores", 1954





LA MUSA Y EL GENIO, NI TANTO NI TAN CALVO.

Se nos ha contado con frecuencia que la historia del pensamiento, de la ciencia, del arte, nos ha sido dada como fruto del genio creativo y revelador de algunos seres humanos ─generalmente hombres─ que poseían excepcionales capacidades para hacerla posible. Esa visión del arte, generalmente proveniente del sexo masculino, claramente anulaba la labor de muchas mujeres que, pese a sus aportes interesantes en muchos campos del saber, permanecieron en la sombra bien por imposibilidad o bien porque sólo podían funcionar como musas, modelos, ayudantas o alumnas de taller o laboratorio, tan limitadas estaban. Hubo grandes creadoras a lo largo de los tiempos, a las que no se les quiso reconocer su valía, por considerar que el arte no era campo propicio para ellas. Sabemos ahora ─poco a poco salen a la luz─, que muchas de esas mujeres fueron el alma mater de algunas obras atribuidas a hombres, que acabaron llevando el sello de ellos al ocupar ellas simplemente el lugar de esposas, compañeras o amantes. Pongo por ejemplo a Camille Claudel que vivió a la sombra del escultor Roden; Lee Krasner que fue probablemente la primera persona en creer en la valía de la obra de Pollock, de quien fue pareja así como referente del expresionismo abstracto y gran prestigiosa de este movimiento cuyos pintores influyeron en gran parte de su obra; o el caso de Zanobia Camprubí escritora y gran traductora que hizo como ideal y razón de vida ser secretaria del poeta Juan Ramón Jiménez; o Zelda Sayre, conocida escritora estadounidense más recordada por ser la esposa y musa del escritor F. Scott Fitzgerald, mujer rebelde y moderna que en los años veinte reivindicó la vida desenfadada, gran inspiradora a su vez de muchas de las obras de Fitzerald; O la pintora Rosario Weiss (18141843) cuyos setenta y siete dibujos fueron atribuidos a Goya, de quien fue alumna, hasta que a mediados del siglo pasado un estudioso del arte logró darles la auténtica identificación. Y así infinidad de mujeres que desarrollaron en silencio una labor personal prodigiosa, quedando en muchos casos en el limbo del olvido. Aún así, algunas lograron destacar como las científicas Madame Curie (18671934) premio Nobel, o Nettie Stevens (18611912) quien demostró que el sexo venía determinado por unas bases cromosómicas concretas.  
La sensibilidad no tiene sexo y el arte tampoco. Sin embargo, la cara visible del arte, salvo excepciones, es masculina y está representada por hombres. Él, el genio, el talento, el artista; ella, la musa, la inspiración, la que trabaja en la sombra. Afortunadamente hoy en día hay una gran movilización, un reclamo permanente y fervoroso para acabar con este estado de cosas tan deplorables y poner el arte femenino en el lugar que le corresponde haciéndole justicia. Así se van descubriendo artistas fundamentales en todos los campos, de las que por fin podemos aprender y complacernos. Cuesta lograrlo. La mujer todavía aún hoy ha de tener que derribar muchos muros que le cercan y aprisionan, hay ejemplos claros de mujeres valiosas que han tenido y tienen que sudar y trabajar duro para poder lograr mostrar su valía. Por citar algunos casos cercanos a nosotros, se me ocurre mencionar a las cineastas Iciar Bollain e Isabel Coixet que siguieron la brecha abierta por Pilar Miró, o la escritora Laura Freixas quien en una conversación que leí de ella  hace poco, decía: “A medida que se va subiendo la pirámide de las artes hay menos mujeres y la cima siempre es predominantemente masculina”. La lucha ha sido y es ardua: la mujer ha tenido que batallar a contracorriente la mayoría de las veces, teniendo que soportar voces en contra como: “En casita preparando la ropa y la comida para tu marido e hijos estarías mejor, mona”. Sin duda que estaría y está bien en familia ¡qué duda cabe!, pero mejor estará si además puede ser ella misma realizándose sin trabas ni cortapisas. Ana Fernández─Villaverde, que además de música es pintora, afirma que ella lo nota a nivel económico y de reconocimiento: “Los artistas son los hombres y las mujeres hacemos manualidades”, otro tópicazo frecuente. “¿Qué significa ser mujer y dedicarse a escribir libros? Ser dos veces pobre, por lo tanto doblemente revolucionaria”, nos dice la escritora peruana Gabriela Wiener. La mujer artista se enfrenta a todo eso, parece mentira, pues el imaginario histórico identifica el genio artístico o científico como masculino, así como la autoafirmación, el egocentrismo, la ambición, la provocación o la promiscuidad, características que en la mujer han estado y aún están mal vistas pues siempre se confinó su labor a un asunto de ámbito privado. Todo empieza con la trasmisión e información de lo que aparece: no se da el mismo tratamiento a las obras de las mujeres que a la de los hombres, ni el mismo apoyo tienen unos y otras desde las instituciones. Si ya es difícil salir adelante para cualquier artista, los prejuicios en torno a la mujer la hacen más vulnerable, pues la desigualdad en este aspecto ─como en tantos─ es fragante. La solución pasa por tomar medidas que hagan de la ley de igualdad una realidad, pues sabemos que no basta con aparente buena voluntad.

Algunas, porque hay infinidad, de las frases de hombres doctos, de hombres de ciencia o de letras admirados por sus teorías, influencias, pinturas o escritos, que ayudaron a fijar las bases del patriarcado con sus pensamientos y manifestaciones:
San Agustín (354430): “es orden natural entre los humanos que las mujeres estén sometidas al hombre, porque es de justicia que la razón más débil se someta a la más fuerte.
Calderón de la Barca (16001681): “Sepa una mujer hilar; coser y hacer un remiendo, que no ha menester saber gramática ni hacer versos”
Schopenhauer (17881860): Sólo el aspecto de la mujer revela que no está destinada ni a los grandes trabajos de la inteligencia ni a los grandes trabajos materiales”.
Oscar Wilde (18541900): “Las mujeres nunca tienen nada que decir pero lo dicen encantadoramente”

Hasta que no veamos la presencia de la mujer en las artes y en las ciencias con naturalidad y no como agradables excepciones, estará la sociedad en deuda con ella y con todos.   


Barcelona, febrero de 2017.
©Teo Revilla Bravo.
 


lunes, 20 de febrero de 2017

AFÁN



Emile Verhaeren, fue un poeta en lengua francesa de origen flamenco, uno de los principales fundadores del modernismo. La obra está pintada por Theo van Rysselberghe en 1915 






AFÁN

 

Afán, afán, afán. De ser y de que nos sean,

de mostrar y para que ensalcen lo mostrado,

de escribir y que se lea y reafirme ─incongruentes 

inspiraciones, asertos disímiles, panegíricos

insufribles, vastas soflamas y hasta prolongadas 

arengas largo tiempo empolvadas─ lo escrito.

 

Estamos adheridos al afán de sobresalir

como sea presuntuosos y contentos de sentir

la testuz crecer y crecer viéndola llegar

a las nubes doradas del sin par paraíso parnasiano.

Y lo hacemos lanzando suspiros a cada socaire

que deja la brisa al paso real de la fecunda

musa auxiliadora. Valiosos, sí, rubricados

versos, pura vanidad de vanidades.

 

Con pulso incierto garabateamos papeles

apelando a nuestra riqueza intelectual tan

sensible comocreemos que enriquecedora.

Escritos, alegatos, memorándum poemas, epístolas.

Todo eso que enlaza con la terrible angustia

de estar vivos y querer a toda costa reseñarlo.

Altanero borrador, estrecha mente de autor,

este poema escrito como ejercicio de no sé qué.

Quizás como requerimiento o testimonio

de horas trasnochadas, hueras y aburridas.

 

Mientras escribo, escucho a César Vallejo 

desde su tumba vociferar airado:

                                                  “Morimos 

para dentro y morimos para afuera”.



“SOLEDADES” (Provisional)
 Cuaderno  XVIII (2013-2014)
©Teo Revilla Bravo.
 





sábado, 18 de febrero de 2017

FOTOPOEMA







Fotografía de Karyn Huberman tomada en la Casa museo de Pablo Neruda en Isla Negra. 
Chile. Agosto 2014.


Fragmento del poema "DILEMA OPORTUNO", del poemario "Márgenes del Alma" 
de Teo Revilla Bravo.



miércoles, 15 de febrero de 2017

POESÍA, DON UNIVERSAL




Calíope, Musa de la poesía épica. Elemento de un grupo de Apolo y las Musas. Copia romana del siglo II. d.C. Ludovisi-Collection.






POESÍA, DON UNIVERSAL


Hay una poesía sutil, figuradamente silenciosa, cuyos versos se recogen con cada golpe de respiración, con cada aleve mirada o ligero pestañeo sobre el paisaje, las personas o las cosas que al artista y al poeta importan. Es la poesía universal que se refleja, según cómo y dónde, en todo lo existente perceptible; algo por averiguar, fundamental en tal caso para la salud funcional de las personas. Podríamos decir, que la poesía se refleja en el arte con mayúsculas, sea éste de la modalidad o estilo que sea, pues la poesía es el alma que se desprende de  ello, la parte más relevante, lo que se relaciona con la estética y la visualización de la belleza, pequeños o grandes detalles satisfaciendo concreciones y aportes naturales que afloran por doquier: una puesta de sol, una panorámica hermosa, una sonrisa o mirada captada al azar, el vuelo de las aves, el desconsuelo de un niño, la fragilidad de un anciano, el trascurrir de un río, el horizonte marino, la alta montaña… Todo lo que nos conmueve, es poesía, no hace falta hacer cábalas sobre su significado. Picasso manifestaba sorpresa de que la gente se preguntara por el significado de un cuadro, pues consideraba que la obra de arte no ha de pretender tener significado alguno ya que pertenece a un ámbito alejado de la lógica racionalista. El arte, como la poesía, va más allá de la pregunta y de la respuesta, va más allá de la cábala; es contemplación, sutilidad, esencia viva e iluminada, es la extensión de la mente de forma consciente o inconsciente hasta más allá de la esfera de la mente, es la proyección de la realidad más allá de la realidad, es la ampliación del espíritu con todos los sentidos abandonados a un propósito sublime. Tanto la pintura como la poesía escrita, que son profesiones libres,  han de evocar libertad, y eso se logra mediante el establecimiento en nuestro interior de una certeza estética. Como dijo el escritor francés André Gide: «Sin la inigualable belleza de su prosa, ¿quién seguiría interesándose por Bossuet?» Bossuet, Dijon, 27 de septiembre de 1627 - París, 12 de abril de 1704, fue un clérigo, predicador e intelectual francés.

Y es que cuando interviene el intelecto o el poder (que utiliza la producción artística para divulgar la propia ideología) en estas cuestiones, en su intento por probar y descubrir la verdad que hay en ellas, se llena de normas y de credos que todo lo enturbian y deforman: hay que fraccionar, hay que dividir, hay que crear escuelas, hay que progresar y diferenciar, hay que apartar lo moderno de lo viejo, hay que…. «Es el arte», dijo Henry James, «lo que crea vida, lo que crea el interés, lo que crea la importancia... y no conozco ningún sustitutivo de ninguna clase para la fuerza y la belleza de su actividad». Etiquetar el arte es romper o parcelar los sentimientos que despierta; y con ellos a la misma poesía, bien sea escrita o connatural. Los sentidos deben ser respetuosos con la realidad y respetuosos con las artes, pues al fin y al cabo el artista no es otra cosa por mucho que pregonen lo contrario, que un buen o mal imitador de las formas y colores de la vida. Las artes quedan vinculadas entre sí en la deducción de la vis poética que las hermana, pues la fuerza de la poesía deja su huella en cuanto toca, uniendo las cosas más dispares en virtud reconocible. Las comparaciones también en esto son odiosas. El arte en nuestras vidas, afortunadamente, es la compensación que tenemos por todo lo que de bueno se pierde, y a la vez contrarresta lo agresivo cruel y bárbaro que en nuestras sociedades se genera. La poesía, en este contexto, equilibra la balanza y la vida continúa regenerándose afortunadamente, de lo que se deduce que el hombre para subsistir depende de las artes, ahí donde la poesía se convierte en sentimiento trasformador universal.



Barcelona. Febrero de 2017.
©Teo Revilla Bravo.









domingo, 5 de febrero de 2017

LLEGASTE


"Hombre frente al mar", obra de mi autoría. 







LLEGASTE… 


Llegas batiendo palmas,
forjando sonrisas, creando suspiros,
dejando inefable perfume a nimbos
de sosiego, a cielos aletargados
en beneficio de la ilusión,
del encantamiento, de la placidez,
de la serena calma.

Llegas del sol y de la luna,
iluminada, batiendo alas, posándote
sobre la brisa, dejando en el ambiente
espectáculos fogosos, fiestas, diversiones,
hilaridades, bulla, algaradas, alegrías...

Llegas nítidamente dibujada,
avanzando un tiempo de ilusión 
y primavera, de amor ondulado  
junto  al estanque, de movimientos 
felices sin nubes ni plegarias...

Estás ahí calor, color, luz, ave
formidable, transformada e integrada,
en el amor levemente murmurada.  
…………………………………………………………..

Llegaste desplegando cordajes, cabos,
aparejos,  jarcias, navegando velámenes
blancospor  océanos de ilusión.





“SOLEDADES” (Provisional)
 Cuaderno  XVIII  2013-2014)

©Teo Revilla Bravo.









  

miércoles, 1 de febrero de 2017

LA HOJA


"El bosque de Nuny"  Obra de mi autoría.






LA HOJA

Se desprende la hoja del árbol.
Lánguida, lentamente, 
entre tropiezos con el aire y telarañas 
volátiles volcadas de las ramas.
Débil cae al suelo en un instante 
de misterioso volátil silencio,  
sintiendo que el bosque se cubre 
poco a poco, de sombras. 

En trampa de savias y néctares 
-riesgos del destino-, 
siente la orfandad fundirse 
con la tierra que la inhuma, 
abono puro para rebrotes nuevos.

Germinará la tierra en abril. 
Se hará espléndida en verdes 
y quietudes; renovará su cobertura 
dichosa; se colmará de flujos, 
ceremonia y belleza el bosque.

Antojos de la naturaleza nutriéndose
de cúpulas carismáticas, 
mientras se traduce en vida, 
-esencias enterradas-  a través 
de remolinos en precisa y ritual 
emotividad.


DESDE EL FONDO
Cuaderno V. 1978 - 1980

©Teo Revilla Bravo.