LA BARCA
La barca se desliza —sauce brillante, aurora
en movimiento —por el río de la vida hacia el este
del este del Edén, entre pájaros volanderos que,
como aleves pinceles, van cubriendo contra viento
y marea, estelas de luz, espacios de acuarelas.
La vida hurga en mi alma, dibuja breves
poemas con ritmos luminosos en mi rostro,
lo abre a la circular del encanto con la vida.
Témpanos azules descorren los cortinajes
con los que me va envolviendo de eternidad
el paisaje, transfiriéndolo de interrogante
a probabilidad de inoportuno enigma.
Navega la barca libre hacia destino seguro,
absorbida por el espejo reflectante del agua,
llevándome, implacable, a lomos de un viento
desbocado, arrollador e insolente que la impulsa,
formando máscaras de mil mentiras,
abismos de eternidad y de cielos que han
de dejarme sin pulso ni aliento atrapado
en los efectos de la verdad más implacable,
llámese suspiro, llámese locura o aparente beso
lunar, huérfano de Dios, huérfano de ti,
en movimiento —por el río de la vida hacia el este
del este del Edén, entre pájaros volanderos que,
como aleves pinceles, van cubriendo contra viento
y marea, estelas de luz, espacios de acuarelas.
La vida hurga en mi alma, dibuja breves
poemas con ritmos luminosos en mi rostro,
lo abre a la circular del encanto con la vida.
Témpanos azules descorren los cortinajes
con los que me va envolviendo de eternidad
el paisaje, transfiriéndolo de interrogante
a probabilidad de inoportuno enigma.
Navega la barca libre hacia destino seguro,
absorbida por el espejo reflectante del agua,
llevándome, implacable, a lomos de un viento
desbocado, arrollador e insolente que la impulsa,
formando máscaras de mil mentiras,
abismos de eternidad y de cielos que han
de dejarme sin pulso ni aliento atrapado
en los efectos de la verdad más implacable,
llámese suspiro, llámese locura o aparente beso
lunar, huérfano de Dios, huérfano de ti,
huérfano de todo, huérfano de nada.
EMERGEN LAS PALABRAS
Cuaderno XXIII
© Teo Revilla Bravo
No te atrapará para siempre porque siempre estarás en tu poesia, en tus escritos
ResponderEliminarEl cortinaje de la vida nos va cubriendo pero vamos dejando en el escrito cuanto hemos soñado y vivido
Precioso de verdad
Un abrazo
Carmen
Dices bien, apreciada Stella.
EliminarTus palabras son alentadoras, muchísimas gracias.
Un gran abrazo.
Complementas esa bella imagen de Dante, con esos hermosos versos, que se deslizan por el río de la vida, de una manera magistral. Muy bonito.
ResponderEliminarBesicos muchos.
EliminarGracias, Mani, por esas gratas palabras que forman tu comentario. Me alegra mucho hayas sido de tu agrado el poema, siempre es un aliciente para seguir en ello.
Un abrazo muy grande.
Me encanta lo que has presentado
ResponderEliminarFeliz dia del amor y la amistad
EliminarGracias Mucha.
Que así sea hoy y siempre.
Abrazo.
Me he llevado una gran alegría al abrir uno de mis blog y encontrar tu cercano comentario, si tienes tiempo y te apetece me gustaria visitaras el de poesís, te dejo el enlace poeta
ResponderEliminarCALZANDO SENTIMIENTOShttps://calzandosentimientos.blogspot.com
solo si te apetece, yo te iré visitando muy a menudo porque me encanta como derramas tu palabra en la poesia haciendo de ella una joya
Un abrazo
Un abrazo inmenso, amiga stella.
EliminarMe pasearé por tu blog sin duda alguna.
Fuerte abrazo.
La imagen, su significado. Tu poema, el suyo. Dos trazos de realismo creativo!
ResponderEliminarAbrazos Teo.
Y un comentario que enciende el alma.
EliminarGracias, apreciado Ernesto. Tus palabras siempre son un aliento.
Abrazos.
Impresionante, aturde, ¿verdad?
ResponderEliminarUn abrazo
EliminarPodría ser, Inma.
Gracias por tu rápida visita, amiga.
Un abrazo.
Tus versos se mecen al compás de la corriente de ese río, río de la vida que anuncia muerte sobre los lomos de un desbocado corcel...suspira, pero no lo hagas por última vez, suspira para dejarnos más poemas, más de ti. Besitos
ResponderEliminarIntentaré aguantar hasta el límite de mis fuerzas; hay que agotar la oportunidad que se nos dio de vivir, de sentir, de conocer personas maravillosas como tu Karyn.
EliminarInmenso abrazo.
Gracias, Teo, por tus palabras que discurren como el agua, en este caso fuertes, violentas. Dante y Virgilio están presentes en la obra. Tú la cogiste para derramar tus palabras que fluyen desde el alma. Un abrazo familiar
ResponderEliminarMarisa, es una enorme alegría sentir tu presencia aquí, recibir el aliento de tus palabras, la sonrisa de tu amistad, que esa sí que fluye como el agua por el arroyo de la llanura...
EliminarInmenso abrazo.
Gracias a ti, Teo por tus aportaciones y por la constancia en el seguimiento del grupo de Órbita lleno de arte, de literatura, música... que hacen que la vida sea bella. Un abrazo familiar.
EliminarUn inmenso abrazo, Llanura.
EliminarBuenas tardes, Teo, gracias por pasar y dejar tu amable comentario amigo, un placer saludarte. No conocía tu blog y veo que tenemos seguidores afines.
ResponderEliminarPara semejante bello y extraordinario lienzo, no menos bello son tus versos que lo acompañan. Esa barca de la vida a la que todos nos aferramos, conducimos e intentamos llevar a buen puerto, sea siempre motivo de felicidad, afecto, amor, comprensión, equilibrio… el día llegará y con él nuestra paz absoluta. De momento, dejémonos llevar por aguas pacíficas, tiempo habrá de la tempestad.
Cordiales saludos.
Un abrazo y buen fin de semana.
Es una alegría tu aparición por el blog, amigo (aún no me hice con tu nombre) y también poder compartir momentos de unos y de otros aprendiendo, sintiendo la amistad, conociéndonos.
EliminarUn abrazo grande.