EL VALLE
Todo a punto para la verde
templanza
reflejada en abrevaderos,
arroyos y fuentes.
Beber la vida. Recoger la
brisa.
Hasta el silencio que en
primavera enciende
de frescos colores el valle antes desnudo
por hielos y nieves. Todo
se atempera.
Todo parece estar a punto, mientras
pasean por el borde de las
manos las sombra
enredadas de luz de las solitarias
tardes
de paseos a orillas del
rumoroso Rubagón.
Hablar con los árboles verdes
y fuertes
de la forestal Pedrosa. Visionar
las cimas
blancas que cercan los
contornos del valle
como sonrientes y protectoras madres.
Rumor de bruñidas aguas
levemente rizadas,
de nubes descarguen agua o
no lo hagan,
de teñidos claros y
bruñidos soles.
Paisaje, bruma, luz,
aromas a flores
y hojas nuevas, a quietud,
a intenso color
de hierbas embelleciendo
de pronto la pradera.
Santullán, sutil hilo de
alegría y esperanzas.
Si en viaje de pasos y
abrazos me faltas,
honda pena en el corazón.
EMERGEN LAS PALABRAS
Cuaderno XXIII
© Teo Revilla Bravo
Hermoso poema que me fascinó leer. Hermosa foto.
ResponderEliminar.
saludos poéticos
.
Pensamientos poéticos y ensoñaciones
.
EliminarGracias por esos saludos, amigo.
Un abrazo grande.
¡Ay, ay, ay...qué bonito!
ResponderEliminarHas descrito de manera muy bella las ataduras del corazón a la tierra donde aprendimos a amar la vida.
Allá donde vayamos siempre están presentes valles, montañas, callejas, prados, casas, rincones...
En ellos están escritos retazos de nuestra vida.
"Si me faltas, honda pena".
Igual me ocurre a mi.
Abrazos.
Eliminar¿Ay, ay, aya,.... que me emocionas!
Gracias, paisanuca por estas letras que me llegan directas al alma. Retazos y colores de nuestras vidas, sí.
Un abrazo enorme.
Es una preciosidad
ResponderEliminarun abrazo
Gracias, Inma.
EliminarInmenso abrazo y buen fin de semana. Con paz, con la paz necesaria para todos los pueblos.
El valle, los valles... Siempre los he percibido como hogares recogidos, protectores, resguardados entre esas montañas que tú hoy señalas como madres. Cierto! Así las veo. Así las vivo.
ResponderEliminarVisité un día hace años Barruelo de Santullán. Visita fugaz por visitar una casa. No vi mucho más.
Hoy tu poema me recuerda, y pone en agenda, un segundo viaje a ese entrañable pueblo tuyo. Que ya aseguro que lo miraré con otros ojos. Otra sensibilidad. Consciente de albergar otras realidades.
Nos esperan en Aguilar.
Abrazos Teo.
Es una alegría lo que me cuentas, apreciado Ernesto. Mucha gente del País Vasco compró casa en Barruelo por venderse muy Baratas. El pueblo en sí, al ser minero, es grandón y no especialmente bonito, pero tiene alrededores de ensueño. Ideal para senderismo y excursiones a pie, así como para visitar el románico de sus aldeas y pueblos; el lado cántabro, tanto santanderino como palentino, es también un gran aliciente.
EliminarAguilar es una bella población cargada de historia.
Te lo paso a tu blog, pues no sé si regresas a ver lo que pongo. Por certeza.
Un abrazo.
Hola Teo.
EliminarSiempre activo el "Avisarme" al dejar un comentario. Por ello me llega el mío y todos los siguientes.
Me temo que con tanta demanda de casas "baratas", la oferta haya subido de precio... :))))))
Tenemos unos amigos cuya familia es de allí, y está la casa familiar que ya nadie habita. Pero de esto hace ya más de un año.
Daremos una vuelta por simple curiosidad. Para utilizarla, nos queda algo lejos.
Gran abrazo amigo. Buen finde.
EliminarSoy tan despistado que no había reparado en el avisarme, Ernesto. Y eso que me preguntaba que tenía que haber alguna forma para saber si te responde de nuevo. Gracias por ese "Avisarme" que aprovecharé.
No, no han subido mucho de precio aunque sí se van vendiendo. Depende mucho del estado en que se encuentre la casa. El puebla está medio vacío tras el cierre de las minas allá por los primeros setenta. Luego las familias que fueron conservando sus casas o murieron o las abandonaron a su suerte. Nosotros vendimos las casa paterna y nos compramos una para seguir yendo de vez en cuando. Vivimos en Barcelona, desde la diáspora...
No te entretengo más. Que pases un buen fin de semana y paz; mucha paz.
Teo
Prueba...
EliminarLo intento, gracias.
EliminarPoema desde el alma, desde tus raíces. Pintas con las palabras. Nos traes el paisaje vivido y recordado. Nostalgia en los recuerdos. Gracias, Teo, por compartir belleza. Un abrazo familiar.
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EliminarDesde el alma. Como toda emoción relacionada con el lugar que me vio nacer, amiga Marisa. Suelo escribirle versos más o menos acertados de vez en cuando.
Gracias por compartir conmigo estos momentos de sensibilidad y recuerdo.
Un abrazo muy agradecido por tu presencia en este pequeño rincón.
Teo.
Voy leyendo el poema y logras trasladarme, siento el césped bajo mis pies, la melodía del río bajando entre rocas, el aroma a bosque, el calorcillo que generan esos pequeños rayos de luz que se abren camino entre el follaje de los árboles. Cierro los ojos, huelo a valle y quiero salir volando hacia allá. Besitos
ResponderEliminarUn poema que añadir al poema tus ricas y generosas fases, Karyn. Es un placer recrear esos lugares del valle dormidos entre las nieblas, y despiertos ante la salida del flamante sol. Gracias por tanto camino andado. Besos.
Eliminar¡Cuanta paz y serenidad trasmite ese valle!
ResponderEliminarde tu alma emerge un canto de amor a el, de fidelidad que emociona
Precioso es leerte
Buen fin de semana, un abrazo
Carmen
EliminarEs así realmente: paz y serenidad; también belleza y respiro, amiga.
Gracias por compartir estos momentos de sensibilidad poética, y por tus cálidas palabras.
Un abrazo y ya, casi, buen comienzo de semana.
Teo
Cuando la magia se hace realidad
ResponderEliminarlo demas
no vale la pena
EliminarGracias por esa bella manera de expresarte, amiga Mucha.
Esa magia es la amistad, el aliento, la alegría de compartir.
Un abrazo.