"Intentando hallar destino", obra del 1994
SOMBRAS (Gaza 2022)
Sombras. Trémulos lugares donde permanecer
al acecho entre dolor y olor siniestro a pólvora,
sin tiempo posible de reacción.
Lugares asediados. Recuerdos, experiencias
del que está encaminado hacia el doliente ocaso.
Fuera de ellos, nada de nada, nadie de nadie
reacciona, soledad total entre inquietantes
sombras. El panorama geográfico, esponja
de sangre inocente, definitivamente muerto
en el vaivén desolado del infinito abismo.
Imágenes inquietantes. Arcos, puentes,
edificios derruidos, trincheras sin fin entre
escombros. Cruda realidad. Férreas ataduras
al miedo generado por asesinas explosiones
que van dejando atrapados o directamente
aniquilados —hambre, dolor, angustia, frío—,
en el fondo cavernario del olvido,
a miles y miles de inocentes seres.
Lloran pueblos, aldeas, ciudades.
Lloran los campos yertos y llora el mar
de sangre enrojecido.
Estamos ante lo inenarrable, ante los que ciegan
toda luz ¿Nadie se pregunta por el derecho
de los pueblos a ser libres y vivir, por el porqué
de tanta ignominia, odio y revancha?
¿Dónde están los cielos abiertos a la gloria?
¿Dónde los idolatrados dioses del Edén?
Los demonios de bocas oscuras parecen
sostener el espejo ardiente del mundo.
RESPIROS 2021.
© Teo Revilla Bravo

Un poema que duele leer, pero que es necesario. Lo escribiste en 2022 y hoy no parece haber envejecido ni una sola palabra. No entiendo que sigamos contemplando tanta muerte como si fuera una noticia más, pendientes de quién tiene razón mientras los inocentes son quienes lo pagan. Sigo admirado por tu galería de imágenes.Un abrazo
ResponderEliminarUn poema tan natural como la vida misma.
ResponderEliminarSiempre pagan el precio más alto, con la vida, los que menos culpa tienen.
Muy doloroso leerlo, pero la vida también se lee así.
Feliz semana Teo.
Un abrazo
Teo, este poema estremece porque no habla solo de un lugar concreto, sino de todas las sombras que la guerra proyecta sobre la condición humana. Sus versos transmiten desolación, impotencia y ese dolor que sentimos cuando contemplamos cómo los inocentes quedan atrapados entre el odio, la violencia y la indiferencia.
ResponderEliminarMe ha impresionado especialmente esa sensación de abandono que atraviesa el texto, como si el sufrimiento de tantos seres humanos se perdiera en un eco que nadie quiere escuchar. Y, sin embargo, la poesía consigue precisamente lo contrario: mantener viva la memoria de quienes padecen y recordarnos que no deberíamos acostumbrarnos jamás a la tragedia.
Gracias por compartir una reflexión tan profunda y necesaria.
Un fuerte abrazo, Teo.