"SINUOSIDAD", obra propia de taller, Regomir, Barcelona, año 1998
Uno baja hasta el fondo de sí mismo como un espeleólogo existencial, para hallar aquello que ni él mismo sabe que habita allí. Y nace el poema:
MUERTE
La muerte se me arrima asediando.
logra tocarme, dibujar sobre la templanza
del corazón una sonrisa, invadirme
apretando el espacio, perturbarme,
perpetuarse en mí en cadenciosas dilaciones.
Me veo morir y latir con ella,
en ella, en las desparramadas pupilas
de los desvelos, monocorde travesía
hacia el incuestionable momento.
Esta muerte que no acaba de acabar
dictamina mi existir persistente,
va de una muerte a otra instante,
a instante, forja la cadencia angular
de mi vida en nula y sorda vigilia,
eclipsa presurosa el correr de las horas.
En esta noche inmensa, amor,
tu recuerdo, presencia poseída,
es una rociada trémula, un discurso
presuroso abierto a tu encuentro,
un juego de espejos y reflejos eminentes,
ambos como almas cargadas de infinito.
BROTAN LAS PALABRAS
© Teo Revilla Bravo
magnífico lienzo, TEO.
ResponderEliminar¡Magnífico!, de verdad ¡
Me alegra que sea de tu agrado, Miquel, muchísimas gracias y muy buen fin de semana.
EliminarSi piensas asi la muerte,como un punto de encuentro,se puede leer y decir que bello encuentro aun de esa manera.El lienzo me parece hermoso..Te mando un abrazo!!
ResponderEliminarGracias, Menta. Y qué bueno que te agrade el lienzo.
EliminarUn abrazo y un buen fin de semana.
La muerte genera distintas emociones, la mayoría le teme, lo cual es entendible, no sabemos cuándo ha de llegar ni cómo se presentará, y claro, esa incertidumbre es escalofriante. He convivido bastante con la muerte, por la partida de personas queridas y decidí hacer las pases con ella, verla como un descanso, como un cambio y no como un final. Así me imagino que al morir me voy a encontrar con quienes partieron antes. Tu poema es muy humano, hablas de la muerte en todas sus caras, pero te quedas con la del encuentro amoroso, eso es esperanzador... y muy bello. Felicidades por tus letras amigo, te mando un gran abrazo.
ResponderEliminarP A T Y
Es un tema, Paty, que tiene sus complicaciones a veces, sobre todo si no logramos entender qué pretende con ese acabamiento del ser, sobre todo cuando el ciclo de la vida pensamos no se ha llegado a cumplir, frustrándonos cuando nos atañe, cuando lo vivimos y sentimos en seres amados y cercanos. Pero creo que, llegados a una cierta edad, cuando vemos que ya ha comenzado a actuar libremente envejeciéndonos, estar con ella, prepararnos con ella, seguir alentando vida con ella, saberlo hacer, es importante.
EliminarUn fuerte abrazo.
Conforme nos hacemos mayores, le vamos perdiendo el miedo a la muerte, pero no el dolor que supone la pérdida de nuestros seres queridos, presentir que no volverás a verlos.
ResponderEliminarAunque intuyo, creo, que volveremos a vernos en otra vida y quizás tu padre sea en la próxima tu hermano o amigo.
Esos espejos y reflejos te han inspirado de forma excelente.
Como siempre tus poemas atrapan la mirada y el corazón.
Feliz comienzo de semana.
Un abrazo Teo
Es así, Carmen: le vamos perdiendo miedo, vamos siendo conscientes de que no queda otra que saber manejarla de algún modo, de tal manera que podamos vivir con ella alentando vida. La creencia en la reencarnación es un estímulo importante, sin duda. Ojalá se cumpliera eso que dices de la reunificación en otro plano o bajo otros momentos.
EliminarGracias y un abrazo grande.
Hay muy poca gente capaz de mirar a la muerte de frente sin pestañear y convertirlo en esto. Sin aspavientos, sin trampa. Solo el pulso y la palabra justa. Un abrazo
ResponderEliminarSin duda, Angelo, no es fácil; lleva un largo camino aprender a sentir que, inequívocamente, la muerte nos acompaña desde que nacemos. Ahí la importancia de hallar ese pulso, esa palabra exacta, nunca del todo conseguida.
EliminarUn fuerte abrazo, querido amigo.
Teo, este poema tuyo se adentra en la muerte con una lucidez que desarma. No la esquivas ni la suavizas: la miras de frente, la dejas acercarse y la conviertes en un pulso compartido, casi en una respiración que acompasa la vida. Esa cadencia que describes, hecha de instantes que se deshacen y vuelven, tiene la fuerza de lo inevitable y la delicadeza de lo íntimo.
ResponderEliminarLa imagen del amor como presencia que irrumpe en la noche es especialmente poderosa. En medio de la sombra, aparece como un temblor que sostiene, como un reflejo que devuelve sentido incluso cuando todo parece inclinarse hacia el final. Ese contraste entre la amenaza y la ternura es lo que hace que el poema resuene tanto.
Hay en tus versos una aceptación serena, una manera de nombrar lo oscuro sin perder la luz. Y eso, en un tema tan difícil, es un logro profundo.
Un fuerte abrazo, Teo.
Recibir tus comentarios y apreciaciones, Enrique, tu manera de repasar el poema de manera tan bondadosa y meticulosa y leerlo, es todo un regalo que alegra el día. Gracias por regalarnos la lucidez de tus planteamientos, asertos y contestaciones, donde el afecto y la bondad de tu alma siempre van por delante. El tema se las trae, claro. Si algo se ha logrado con estos versos, se lo debo a quienes lo leéis con miramiento.
EliminarUn inmenso abrazo.
No puedo evitar sentir temor a la muerte. Es algo natural que tiene que llegar pero me da mucha tristeza.
ResponderEliminarSobre todo, no ver nunca más a las personas que quiero.
Fantástica la pintura.
Te deseo felices días.
Un fuerte abrazo.
No, no se puede evitar, Amalia. Está presente: se nos van las personas que conviven con nosotros, y no logramos entenderlo ni aceptarlo, aun sabiendo que es inevitable. Pero de alguna forma debemos conseguir esa conformidad que evite vivir con ese dolor que suele provocar pensar en la de los seres que amamos y en la propia.
EliminarMe alegra mucho que hayas reparado en la pintura.
Un abrazo grande, apreciada amiga.
El poema me transmite una sensación intensa de la muerte como algo constante, no como un final sino como algo que acompaña la vida. Me impacta esa idea de “latir con ella”, como si fueran inseparables.
ResponderEliminarTambién noto un tono oscuro y reflexivo, pero al final el amor aparece como algo que, aunque frágil, le da un contraste y cierta profundidad. En general, es un texto denso que deja pensando.
Muchísimas gracias por tu presencia amiga, Naufrago (no sé aún cómo te llamas) y por tus reflexiones llenas de aciertos. Tengo que decirte, si me lees esto, que no sé cómo llegar a tu blog para comunicarnos allí, pues no me aparecen enlaces en la página en la que te pico. Si puedes, me dices algo; me pasa con varios.
EliminarUn abrazo.
La muerte llevada entre las líneas de tus versos, me ha gustado mucho este poema.
ResponderEliminarUn abrazo.
Montse, me alegran mucho tus palabras, que el poeta te haya agradado.
EliminarUn abrazo y muy buena entrada del mes de mayor.
Las noches de insomnio son muy duras, yo me aferro al teléfono y busco algo divertido.
ResponderEliminarEn cuanto a la muerte, lucharé, y solo cuando ella sea más fuerte me rendiré.
Mientras tanto, no quiero ni simpatia, ni complicidad con ella.
Sonrisas...
Tu poema es muy, muy precioso y expresivo...
como se fuera entre el sueño y la realidad...
Y tu pintura es muy hermosa, aún conserva la frescura de la primavera...
Felicitaciones.
Ven a pasar un rato conmigo... Estoy celebrando el baile...
Lo preparé con mucho cariño.
Un grande abrazo.
MJ
https://avivenciaravida.blogspot.com/
(Me excusa por cualquier error gramatical).
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Majo, el insomnio es como una enfermedad. Siempre dormí poco y a veces mal, desde la infancia. Ahora de mayor, aún se agrava más el asunto. La muerte no perdona, eso hemos de tenerlo muy en cuenta; hay que aprender también a morir cuando el ciclo de nuestra vida vemos que va acabando.
EliminarGracias por tu comentario.
Quería decirte que, cuando te pico, aparece tu espacio con foto e información, pero no los enlaces para poder ir directamente a tus blogs; me pasa con varios.
Bueno, feliz mes de mayo, amiga, y muchísimas gracias por todo.
Un fuerte abrazo.
Querido Theo, tuve un problema eléctrico con mi computadora y, cuando me la devolvieron del servicio técnico, no pude usar mi perfil habitual y no sé cómo solucionarlo.
EliminarDisculpa la incomodidad... Lo siento.
A respecto a la muerte...
Nuestro cerebro reacciona a los estímulos, incluso a los que nosotros mismos emitimos.
Si te sientes inseguro y te repites que estás muy bien, el cuerpo reacciona al instant!... Inténtalo.
Salud en un feliz mes de mayo.
Un grande abrazo, mi amigo.
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Muchísimas gracias por esos consejos, Majo. Yo tampoco sé cómo se soluciona; sucede con algunos amigos a los que sigo también. No pasa nada: te busco en la red por el blog y doy fácilmente con él.
EliminarBuen mes de mayo también para ti, amiga y un abrazo.
Teo, alguna vez escribí desde la recordación, que la pintura me trae a la memoria. Vestido espaldas abajo y el frufrú sensual de rodar. La pintura una belleza, y el poema un acercarse a la muerte, pero con la compañía de una mujer que se quiere debe ser un buen morir. Un abrazo.
ResponderEliminarCarlos
Así es, apreciado Carlos, lo has resumido a la perfección. Y alegría porque aprecies ese cuadro que para mí es bastante significativo.
EliminarUn fuerte abrazo desde Barcelona.
Magnífico lienzo de tu autoría, fundido con este hermoso poema que nos regalas y que suaviza algo una de las experiencias más difíciles de la vida.
ResponderEliminarÚltimamente intento verla con naturalidad, ya que mi miedo es algo que no consigo erradicar del todo.
Gracias por poner un poquito de luz a mis tinieblas.
Abrazo.
¡Qué bueno que te guste el lienzo, Maripa! Tiene sus años pero le tengo gran cariño, pues significa un momento de la vida especial. El temor, la angustia, el miedo a algo tan desconocido, es normal que lo sintamos; así es la vida: nacemos ya con ello, forma parte de lo que el ser humano es, lo conozca, calme, o de algún modo lo logre vencer.
EliminarUn abrazo largo y agradecido, amiga guardense.