«La atmósfera norteña, los colores del campo, los bosques y la sierra, la naturaleza siempre esplendorosa de los contornos cántabros y palentinos, unido al ambiente especial generado en la cuenca minera barruelana con sus vidas marcadas por la cercanía de la muerte, la angustia y la esperanza, hicieron brotar en mí el sentimiento y la sensibilidad que muy temprano me llevaron a la poesía y a la pintura, así como a toda forma de arte, pábulos de expresión y vida»
ENTRE PALABRAS Y SILENCIOS
domingo, 22 de marzo de 2026
martes, 10 de marzo de 2026
LA LEVEDAD DE LA VIDA
"Máscaras" 1983. Obra al óleo: Identidad, emociones, dualidad del ser humano, creencias...
LA LEVEDAD DE LA VIDA
Asombra la levedad de la vida, la intrascendencia de los días escapándose sin remedio. Nos vamos, y al final, ¿qué dejamos? La mayoría, nada edificante y sólido que se sostenga y sirva para bien de los que quedan. La vida, consumida detrás de algo que, impulsados a ello, mientras la vivimos no logramos saber bien qué es; quizás como el mismo tiempo, una simple burbuja de jabón reventándose sin más en las manos. Visto lo visto, tampoco es tan fundamental hacer o dejar hacer: el hombre sigue atendiendo más a su primitivismo antropológico que a la cultura alcanzada y trabajada durante milenios.
La vida suele ser redundante, perdiendo interés con los años en la mayoría de los casos por esas gotas que se producen en la memoria. Quizás no debamos darle tanta importancia al hecho de ser (uno se va de sí mismo sin poder hacer nada para retenerse) y actuar simplemente con nobleza como hacen los animales y las plantas; vivir libres y a gusto con uno mismo debería bastar, pues al fin y al cabo somos como esas esporas de los árboles dispersadas por los vientos desapacibles a saber a dónde en la bella primavera.
Según Cicerón, "la vejez firma el fin de la vida como el último acto de una representación: una representación en la que debemos evitar la fatiga, sobre todo cuando a la fatiga se le añade la saciedad”. Es difícil saber cuándo uno renuncia a querer vivir bajo la tiranía de una enfermedad, sea mental o física. Nos atamos con fervor a la vida.
Que el sentido común no nos abandone y podamos cumplir el ciclo vital con entereza y buena disposición, capaces de mantener el ritmo hasta el final sin desafinar grotescamente antes degradando la belleza de lograr respirar primaveras florecidas.
Decía Chirbes “que la muerte es un desnudamiento, una entrada en la verdad”.
Barcelona, mayo del 2025
© Teo Revilla Bravo
viernes, 27 de febrero de 2026
HONDURAS
HONDURAS
Honduras del deseo, incidiendo,
prolongándose en apariencia de paisaje.
En las antesalas de la noche
hincando el goce cual navaja abierta,
la danza de hielo se quiebra y esparce
con precisión oculta, ay, destino,
por el vacío errante de la nada.
Muerte fría, ciega, oculta.
La vida apenas espejea y solea
entre la calígine brumosa de los días,
fuga de un tiempo sin horizontes.
El deseo se torna huidizo como la misma
existencia. Sin darnos cuenta se nos va
subiendo la nada al cuello, poniéndose
por montera, interrogantes y problemas,
mientras se cubre el silencio de nostalgias
dejándonos huérfanos de las pequeñas
cosas que amamos, quimeras desprotegidas,
que en torno nuestro, diablos entre tinieblas,
confluyendo, giran en ritual de espera.
En la pradera, de suavísima hierba
primaveral, seguirán paciendo
las reses; en la pradera entre el silencio
espectral, los chopos llorarán tutelados
por el río que manso los riega.
BROTAN LAS PALABRAS
© Teo Revilla Bravo
martes, 17 de febrero de 2026
LA OBRA DE ARTE
Rosas silvestres en el VALLE DE SANTULLÁN 2015.
Obra de mí autoría.
LA OBRA DE ARTE
La obra artística captura la vida, es parte de las vivencias sensitivas del autor, de la observación, de un diálogo escuchado, de la visita pormenorizada a un museo, del fragmento armonioso de una música elegida o surgida al azar, de una imagen que sobrecoge, de una lectura ilustradora y amena, o a saber. De este germen nacido de una idea enclavada en la cabeza puede surgir un universo henchido de magia, a la vez complejo y arriesgado, donde se resignifican motivos inquietantes y atractivos que le hacen reflexionar sobre la vicisitud, estimulación, belleza o tonificación estética de la vida y el compromiso y comprensión del mundo que le rodea.
Símbolos, guiños, figuras o fábulas, que invitan al espectador a entrar en ellos dejándose incomodar o apresar —confusa energía—, para vivir la propia aventura extrayendo de la obra cualquier filamento que lúdicamente le interese y le abra nuevas posibilidades que cuestionar sobre el absurdo, lo grotesco, carnavalesco, surrealista, peligroso, bello, o incluso feo, de la existencia.
Vivimos una época donde abunda lo superficial, lo que atrae de inmediato con brillos de dudosos gustos, a veces meramente decorativos y anestésicos, concediéndole ese “me gusta” del que tanto abusamos. El artista ha de moverse en torno a la incomodidad y a la crítica propia y ajena, permaneciendo ubicado en lo insatisfactorio e inconforme fuera de quienes están acostumbrados a manejar a los artistas como los cómitres manejaban remeros, que diría Chirbes, para crear —fuera del papel de lacayo—, abriendo la posibilidad de fraguar arte bajo control, conocimiento e iluminación, en una constante subvención de transformación social.
El arte y la vida han de llegar a extraños acuerdos para lograr entenderse.
Barcelona, nueve de mayo del 2025.
© Teo Revilla Bravo
lunes, 9 de febrero de 2026
SOMBRAS DEL SILENCIO
"Mujer en beige" 2002. Obra de mi autoría.
SOMBRAS DE SILENCIO
A Celeste
Porque escucho un rumor lejano y transitorio,
palabras que se mueven ligeras al viento
de la tarde mientras contemplo tu rostro
entrañado, extrañado y persuasivo a espaldas
del mundo, con visionaria desnudez de sombras
silenciosas habitando el eco de un grito atrevido,
te pienso.
Con la mirada inmóvil puesta en el vacío
al igual que tu rostro regresado,
nuestras almas, en enlace placentero,
parecen caminar juntas en desprecio del tiempo
por el atemporal sosiego de lo eterno.
Mis olvidos te devuelven a salvo,
libre de recuerdos, en largas noches de solitario
pensar, llegada desde lugares y tiempos desdibujados.
Apareces como a través de un torrente misterioso
de luz nunca descifrado, fluyendo por calmas
y praderas, por azuladas montañas,
por extensos valles de beatífica conformidad.
BROTAN LAS PALABRAS
© Teo Revilla Bravo
lunes, 2 de febrero de 2026
HABLAR DE PESSOA
"Entre juegos y sueños" 2009. Obra de mi autoría
HABLAR DE PESSOA
Hablar
de Pessoa resulta complejo. Su obra es un baúl de sorpresas resumidas
en palabras, donde se corre el riesgo, al abrirlo, de no saber leerlas, interpretarlas
y apreciarlas debidamente; tan grande
resulta el personaje y su prosa ante la multiplicidad de significados que puede
generar. Esa aura de valiosa perspectiva atrae, empapa, nos convierte en
fervientes admiradores. Pessoa fue un personaje melancólico por antonomasia,
rico en sensibilidad, que logró generar
un todo literario inabarcable. Pessoa, más que narrar o contar, parece pensar en
un discurso literario que le trascienda.
Quien accede a sus textos, más allá o acá del interés por conocerle, queda transformado y hechizado. Es difícil escapar al embaucamiento que genera. Querer abarcar ese camino de sombras invisibles que hablan por él, aparentemente a expensas de él, sus heterónimos, puede resultar agotador, una verdadera embriaguez.
Precisa y paradójicamente, del
escritor es esa oscuridad enigmática que nos deja cegados cada vez que le
leemos e intentamos dejarnos llevar por sus especulaciones interiores.
Pareciera que Pessoa no narrara ni contara en sí, sino que pensara
permanentemente en un discurso literario, pues su prosa y poesía son
iluminadoras para cualquier lector atento, por la multiplicidad de significados
que de ellas se encuentran. Los sentidos han de estar abiertos en todo momento
al menor detalle, al intimismo que nos invita a recoger la mayor sorpresa y el mejor enigma: “Mi gran melancolía es de nada, es nada”. Ahí radica, en un
todo inabarcable, la singularidad del impresionante escritor portugués.
Lisboa es el escenario ideal, casi único, donde los sentidos se le abren al poeta de forma asombrosa ante el menor detalle. “Me miro: de día soy nulo, es de noche cuando soy yo mismo. La única diferencia entre las calles y yo es que ellas son calles y yo soy alma, pero, ¿qué vale esta diferencia si pensamos en lo esencial de las cosas?”, nos dice el poeta.
Barcelona, abril 2025
jueves, 22 de enero de 2026
HONDURAS
"Súplica" 2009 Obra de mi autoría.
Honduras del deseo prolongándose,
incidiendo, arañando en apariencia
de paisaje las antesalas de la noche;
Hincando decidida cual abierta navaja
la danza de hielo, se quiebra
y esparce por el detenido paisaje.
La vida apenas espejea y luce
entre la calina brumosa de los días
y la fuga de un tiempo sin horizontes.
El deseo se torna huidizo como
la misma existencia;
sin darnos cuenta, se nos va subiendo
la nada al cuello, poniéndose por montera problemas e interrogantes que cubren el silencio de nostalgia, dejándonos huérfanos de las pequeñas cosas que amamos, quiméricas desprotegidas que en torno, confluyentes, giran en ritual de espera.
En la pradera, de hierbas suavísimas,
seguirán paciendo ajenas a todo las reses,
y en el silencio espectral llorarán
los chopos creciendo junto al río que,
entre volanderos envites de los pájaros escribiendo poemas en el cielo, complaciente entre susurros los riega y mantiene.
© Teo Revilla Bravo
martes, 13 de enero de 2026
EL POEMA COMO REALIDAD LIBERADORA
"Begonias" 2015, obra de mi autoría.
EL POEMA COMO REALIDAD LIBERADORA
El poema es un suceso que va más allá de las palabras
escritas a modo de versos. Igual que un acorde musical se escucha sintiéndolo
maravilloso sin tener que explicarse, así el poema sí llega del hondo latir del
alma de quien lo leyere. Cuando se hacen propios los versos que inspirado deja
el poeta, otra manera de sentir se vislumbra; algo bueno ha sucedido, un nivel
más hondo de exploración del compromiso con nosotros mismos y también con el
mundo, captando a su través la vida.
El poema carece de un único lenguaje. Es
plural. Renace y respira —auras luminosas— con cada suspiro sentido, siendo
importante hacer renovadas lecturas de él, pues releerlo genera nuevas apreciaciones
de las que beneficiarnos.
El poeta nos habla de distancias, de
melancolías, de amor y soledades, de sufrimientos, de tiempos de renovación, de
la existencia y del mundo que le rodea. Sin duda es una rica actividad del
espíritu, y su expresión en el papel o en la pantalla suele ser acompasada,
morosa y cálida.
El poeta gana con cada verso escrito, amplía
y ahonda a conciencia su vocación. Autónomo y árbitro de sí mismo, su
revelación es liberación purificadora de sentimientos y destemples del alma, necesaria para hallar la esencial
conformidad del espíritu como realidad liberadora.
Barcelona, marzo 2025
© Teo Revilla
Bravo
domingo, 4 de enero de 2026
AVANZAMOS
AVANZAMOS
De prisa, despacio, galopantes, breves,
calmos, de la ceca a la meca o volatilizados
entre encrucijadas candentes,
brumosos, silenciosos, creativos, destructores,
paso a paso, acechantes o pasivos, avanzamos.
Del fondo del sueño instructor nacidos,
llegados a donde se cruzan los caminos
recogiendo dudas, batallas y recuerdos
a veces descabezados, sin aliento,
cobardes o valientes, almas fugitivas en viaje infinito,
con o sin toma de conocimientos, avanzamos.
Así la vida:
Conciencia caminante enmascarada
buscando sugerencias vibrantes con cada respiro
y paso dado, entre aciertos, equívocos y extravíos,
con buenos y malos días y adioses grotescamente
o amorosamente recibidos o bien dados,
aferrados a sueños y emociones, avanzamos.
Trasuntos de infinitos tiempos, de espirales
de soles y estrellas, héroes de todo y de nada,
falaces carátulas de cartón piedra metidas en arcas
de ardientes desiertos, jaloneando la existencia
de ilusorios y vanos pensamientos, inmiscuidos
en el presente hacia el futuro, avanzamos.
lunes, 29 de diciembre de 2025
LA INSPIRACIÓN
LA INSPIRACIÓN
“La inspiración existe, pero debe
encontrarte trabajando”. Pablo Ruiz Picasso.
Quedó a la espera el cuadro “Elba”. Relegado. Se
acabará en otro momento si llega la inspiración e impulso creativo para
retomarlo. No lograba motivarme ni percibir el momento mágico, perdiendo el
tiempo en cada intento, así que he puesto nuevo lienzo en el caballete,
regresando momentáneamente al bodegón para buscar formas, colores y claroscuros
como un principiante, ese que nunca se deja —ni se debe dejar—, ansiando capturar ideas.
Una
obra puede resultar tu mejor amigo, o el peor enemigo cuando se revuelca en
contra. Pintar es un constante batallar por hallar una transformación estética
que te convenza y anime, superando bloqueos; es un esfuerzo catalizador por atrapar
luminarias, formas, elementos, tonos y mezclas, tratando de arrancar a la naturaleza
ese trocito de belleza que nos cautivó en un momento dado para introducirlo del
mejor modo, dándole vida artística, en una tela, tabla o papel.
Barcelona,
marzo 2025
Teo Revilla Bravo


