PASARÁN LOS AÑOS
Pasaran los años y la vida será
punto irrelevante en la mañana,
nostalgia de largo llanto,
ciclo de amor cumplido.
Será memoria olvidada
sin presente ni futuro,
cauce estrecho y seco de un río,
poema sin respuestas ni memorias,
horizonte, horizonte, horizonte,
mudos versos en sueños perdidos.
Será la voz del afecto que quise escuchar,
un vivir sin vivir que profesar,
un anhelo abierto sin estrechar
ni luchar, ni embelesar, ni soñar
ni engranar, ni iniciar,
insensible a las flechas que hacia mí
lance el arcoíris del amor.
Pasarán los años y habré sido
—desaparecido espectador del mundo—,
ladera oculta, quimera de mil sueños,
labios borrados, flores, palabras
y caricias desvanecidas en el limbo
de un solo instante detenido.
Cientos de gaviotas se deshacen
en la arena absoluta del olvido;
un viento sin luz cierra los ojos:
Quizás, aleteando, aleteando,
esté solamente dormido.
BROTAN LAS PALABRAS
© Teo Revilla Bravo

