ENTRE PALABRAS Y SILENCIOS

miércoles, 16 de septiembre de 2020

VIDA INTERIOR


Obra del pintor segoviano Esteban Vicente


Perteneciente a la Escuela de Nueva York, años cincuenta, Vicente comparte estudio con De Kooning, que será su interlocutor en la Escuela. Más tarde trabajaría la técnica color field, en la década de los sesenta el gesto y la línea son determinantes para su obra serena, nunca abrupta. La evolución en los años 70 y 80 camina hacia una composición más precisa, con formas más contundentes y una gran armonía en el color. El caos y la acción se retiran abriendo paso a una obra despojada y calmada, en la que la textura, luz y color, brillan por encima de la estructura y la composición.



VIDA INTERIOR

 

Existe una vida interior, que con frecuencia olvidamos. Quizás porque intentan apagarla desde la cuna moldeándola a capricho de intereses políticos y aleccionadores. El poder intenta controlar -ruidos, temores- conciencias  para perpetuarse. Pese a todo, poseemos una vida interior crítica, que se revela, que no quiere verse afectada en lo fundamental por muchos poderes, revoluciones, vaivenes y sacudidas que se produzcan en la sociedad. Hay conciencias, por fortuna, que saben guardar y hacer valer su integridad. Para el poeta y novelista Borís Pasternak, eran los campesinos, los lugareños y gente sencilla e iletrada del campo ruso, quienes representaban, en su distancia de la ciudad y del poder, esta autenticidad humana deseable.

Las sacudidas, los movimientos, los cambios precipitados, no son siempre sinónimo de razón, progreso y paz. La armonía y la libertad, no es algo que se regala con carteles, arengas, ni pasquines, estos solo sirven para narcotizar conciencias por mucho que se pregonen desde actitudes políticas atractivas, sean éstas de gremios, asociaciones, sindicales, nacionalistas, o religiosas. Tampoco se compran, venden ni  regalan, como prometen voceros oportunos de la falacia y el contrasentido. La razón, la libertad y la paz, son sentimientos que han de producirse de dentro hacia afuera, algo que debemos dejar desarrollar en nuestro interior, difundiéndolo llegado el momento de madurez, con ejemplar modestia. El ser humano ha de mirar a lo más íntimo de sí mismo, sabiendo extraer de él ponderación, tranquilidad, equilibrio, aportándolo con generosidad a otros. Esta debe ser la fundamental rebeldía de cada cual: la de mirarnos y encontrarnos; la de no sentirnos manipulados ni conducidos como obedientes ovejas; la que sentimos con limpieza de ánimo, causa primordial por la que merece la pena luchar para ganar la batalla de la concordia y de la solidaridad.

El mundo está convulso y desorientado. Nos quieren serviles, marionetas manipuladas por aquellos que creen mover hilos y conciencias para hacerlas caer en la visión parcial de la realidad. Pretenden obligarnos a tomar partido con arengas, himnos, patriotismos, escudos, banderas..., todo eso que encierra y crea barreras entre gentes y pueblos. Estos actos y manifiestos políticos, casi siempre enfrentados entre sí, nos alejan cada vez más de lo universal solidario, de lo humano bien entendido,  de los valores que congregan y suman.

El ser humano, a lo largo de su historia y pese a todo ostracismo, se ha ido mestizando, echando raíces en otras culturas, entendiéndose con otras lenguas,  asumiéndolas, ayudando a fermentar unicidad, en un deseo de hallar la emancipación personal y colectiva a través del conocimiento y la convivencia en bien recíproco. Hay que derribar, desde el corazón de cada cual, abruptas e interesadas fronteras que dividen, enemistan, separan, y hasta matan.     


Barcelona, septiembre de 2017  

©Teo Revilla Bravo.



 

4 comentarios:

  1. Pienso que hay que intentar mantener nuestra vida interior, lo que nos mueve y hace sentir de diversas formas, aquella que nos proporciona las fuerzas por un lado y la sensibilidad por otro...es como la obra escogida, somos luces y sombras, matices armónicos y equilibrados, que debemos conservar así; no debemos dejar que manipulen nuestro yo íntimo. Somos así, pensamos, creemos y, podemos escuchar y hasta cambiar si creemos que es necesario, pero no se puede permitir que se nos impongan otras formas de ver nuestra existencia y todo lo que en ella se involucra. Muy bueno, besitos.

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    1. Autenticidad, lo llaman. Ser auténticos. Siempre dentro de lo posible, claro, porque la educación las formas de vida, los reflejos de la sociedad a la que pertenecemos, nos influyen. Grato leer un comentario tan completo, Karyn.
      Besitos.

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  2. Dejo el comentario de la amiga Norma Aristegy. Aquí quiso ponerlo para que se quedara, y aquí permanecerá pese a los problemas que a veces plantean el Bloguer o lo que sea.Gracias, Norma.

    Norma Aristeguy
    Últimamente me llevo más que mal con la tecnología. Te comenté este excelente escrito tuyo en tu blog ¡y se me voló!!!! Entonces dejé otro en el que te pedía que me etiquetaras para yo aprobarlo y así compartirlo en mi muro.
    Imagínate mi sorpresa ahora que volví a entrar, lo leí otra vez, me gustó más todavía, pero tampoco está el segundo!!!!
    Resumiendo, me resulta conmovedor el contenido pues me siento reflejada en tus letras en cuanto a mi país, mi pensamiento, mi desesperanza, etc. Debe ser que tu texto lleva implícito un convencimiento universal.
    Que los cambios no siempre son para bien, al menos en cantidad y calidad es una verdad con todas las letras aunque muy dura, y los que lo vemos así solemos sufrir ante tanta soberbia o ingenuidad del resto, de los "sabelotodo" que ridiculizan nuestra experiencia, y que aún no han trazado esa vida interior que siempre te permite ver màs allá de lo que reluce.
    ¡Me gustó muchísimo!!!
    Un abrazo.

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    1. Norma, decirte que me da mucha alegría poderte saludar tras estos dos meses apartado del Facebook viviendo la tranquilidad del verano en el pueblo donde nací, y de sentir que estás bien, espero que también toda la familia y afectos.
      Me agradaría que tu comentario estuviese en el blog ya que allí intentaste dejarlo. Voy a ver si da resultado y copio ahora y lo pongo. En el blog, si no estás metida en sesión en el Bloger, no puedes dejar nada, se te borra. Si tú tienes el tuyo abierto, ahí donde habitualmente tienes tu página de Norma, entonces no tienes problemas. Pero hay que entrar.
      A parte de todo este rollo, gracias por ser receptiva al escrito y sumarte a las propuestas que en él aparecen a modo de simple escrito. Todo lo expresado llega de la sinceridad, del convencimiento, de la rabia que nos produce un mundo que camina a muchas marchas, pero que las que más se notan no son precisamente las que nos convienen. Es desde nuestro interior desde donde se pueden producir cambios, porque es donde se genera la visión, el conocimiento y convencimiento de cuanto en todos los sentidos nos afecta.
      Un abrazo muy grande.
      Si quieres compartirlo, puedes ir a mi página más particular aquí, en Facebook. Te la dejo: https://www.facebook.com/autorteorevillabravo.
      Un inmenso abrazo.

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