HONDURAS
Honduras del deseo, incidiendo,
prolongándose en apariencia de paisaje.
En las antesalas de la noche
hincando el goce cual navaja abierta,
la danza de hielo se quiebra y esparce
con precisión oculta, ay, destino,
por el vacío errante de la nada.
Muerte fría, ciega, oculta.
La vida apenas espejea y solea
entre la calígine brumosa de los días,
fuga de un tiempo sin horizontes.
El deseo se torna huidizo como la misma
existencia. Sin darnos cuenta se nos va
subiendo la nada al cuello, poniéndose
por montera, interrogantes y problemas,
mientras se cubre el silencio de nostalgias
dejándonos huérfanos de las pequeñas
cosas que amamos, quimeras desprotegidas,
que en torno nuestro, diablos entre tinieblas,
confluyendo, giran en ritual de espera.
En la pradera, de suavísima hierba
primaveral, seguirán paciendo
las reses; en la pradera entre el silencio
espectral, los chopos llorarán tutelados
por el río que manso los riega.
BROTAN LAS PALABRAS
© Teo Revilla Bravo
Profundo poema. Te mando un beso.
ResponderEliminarMuchísimas gracias, Judit. Un beso.
EliminarEn las hermosas y cálidas islas tropicales, todo sucede con intensidad, muy diferente a las zonas templadas...
ResponderEliminarMe gusta especialmente la última estrofa... es como una pintura...
El retrato de la niña hondureña es una ternura...
Días magníficos en el preludio de una nueva primavera.
Volveré. Mi abrazo.
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En lugar de "islas" debería constar "países"...
EliminarCreo que es difícil de entender para quienes no conocen la región en absoluto.
¡Feliz marzo, Amigo... Que llegue una linda primavera!...
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Así es, amiga Majo. Gracias por tu llegada, por tu amistad, por este momento de compartir versos, especialmente esa última estrofa. La niña no es hondureña, es tailandesa; fue recogida por un amigo en un viaje que hizo al país.
EliminarAh, y feliz marzo, ya casi primaveral.
EliminarUn fuerte abrazo.
Diría que el retrato y el poema tienen la misma textura.
ResponderEliminarEsperemos ese tiempo al que nos invitas.
Un abrazo.
Dirías... Alfred, van muy relacionados en mí: tanto la pintura como el escrito de versos, van íntimamente relacionados, salen del mismo rincón del alma.
EliminarUn abrazo grande, apreciado amigo.
Teo, en este poema la hondura no es solo un tema: es una atmósfera que envuelve. La imagen de Honduras como deseo que se prolonga y se quiebra en la noche abre un territorio donde la existencia se vuelve frágil, casi un espejeo entre brumas. Hay versos que parecen respirar desde un borde: la nada subiendo al cuello, las pequeñas cosas que amamos convertidas en quimeras desprotegidas, los silencios cargados de nostalgia. Todo ello compone un paisaje interior tan vivo como la pradera que, ajena al desasosiego humano, sigue su curso entre reses, chopos y río.
ResponderEliminarMe impresiona cómo logras que la emoción se vuelva materia: hielo que danza, sombras que giran, palabras que brotan. Es un poema que mira de frente la vulnerabilidad y, aun así, deja un resplandor de belleza en su tránsito.
Un abrazo admirado.
Enrique, tus palabras siempre alientan, propician ganas de seguir expresándose uno con voluntad de acierto, de llegar, de comunicar a los amigos esas pequeñas cosas que nos salen del alma con sinceridad y sensibilidad. Tu repaso emotivo al poema lo certifica. Muchísimas gracias por este comentario para enmarcar que me has dejado hoy, uno más.
EliminarUn abrazo admirado también.
Eres muy amable, Teo. Gracias.
EliminarMe atrapa ese Espejo de una emoción, Theodore. La pintura está en tí.
ResponderEliminarRespecto del poema, hay una voz cripto, huidiza que luctúa sentimientos que se sienten en el oaisaje, en el tiempo, sin aclararse como a la espera dealgo que se desconoce y lo hace más indecible.
Un abrazo. Carlos
Qué bueno que te atrape, Carlos. La pintura la llevo en mí desde bien pequeño, amigo. En cuanto a tu reflexión sobre el poema, creo que has dado perfectamente en la diana.
EliminarMuchísimas gracias y un abrazo.
Reversionas un gran poema, Teo amigo... que ya me hacía cautivado y ahora me deleita!! Le afinas los sones, le pules las luces, le amplificas las voces... con maestría!!
ResponderEliminarUn lujo visitarte una vez más, amigo!!
Abrazo pleno de admiración por tu obra poético-pictorica.
Carlos, muchísimas gracias por esas palabras que animan el día. Te dejo un fuerte abrazo y, siempre, mi admiración ante tu inteligente mirada a la vida, al poema, a la amistad.
EliminarUn fuerte abrazo.
Belleza de poema y pintura.
ResponderEliminarUn abrazo.
Muchísimas gracias, Amalia, por tu visita y comentario.
EliminarUn abrazo y muy buen fin de semana.
Hermoso poema que enlaza con la belleza del retrato, "Espejo de una emoción". Emoción que siento al leerte y que llena mis sentidos del deleite del arte.
ResponderEliminarMil gracias amigo.
Gracias, Maripaz, qué bueno que lo hayas sentido así de enlazado. La poética y la pintura en mí son connaturales y una es sinónimo de otra; ambas pertenecen (o lo pretenden) ser poesía.
EliminarUn inmenso abrazo, apreciada palentina, gradense y paisana mía.
Bello y profundo tu exquisito poema, la danza de hielo se quiebra y esparce belleza, frescura, sentimiento, en el alma que quienes te leemos, Teo. Ay, el destino, no sabemos lo que nos prepara a lo largo del camino.
ResponderEliminarPero me quedo con esa pradera que yo imagino verdecida, florecida y silenciosa y al lado su río cantarín. Todo tu poema es un lujo, pero esa última estrofa, Es magistral. Mi felicitación Poeta. Genial.
Gracias por todo lo que compartes.
Se muy muy feliz.
Gracias, Marina, por tu exquisito y alentador comentario. La pradera siempre está ahí para que la aprovechemos... La de mi valle, en el que nací, es especialmente verde y bella.
EliminarUn abrazo grande, amiga, cuídate mucho.
Gracias por tan lindo y hermoso poema, que rezuma sentimientos, que imagino inspirados de la pintura de esa niña, de tu autoria, y que la has bordado por su luz, pelo y ojos, esa expresión de la niña, y por esos reflejos del sol en su rostro y mano. Una maravilla.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo, amigo Teo.
Gracias a ti, acabo de venir de tu blog y, ¡qué maravilla, amigo!
EliminarNo, no están inspirados en la niña; el poema llegó después, pero sin que guardara expresa relación. Voy colocando las pinturas para mostrarlas y en esta ocasión tocó esa.
Un fuerte abrazo, apreciado Manuel.
Hola, Teo.
ResponderEliminarPrecioso tu poema, que habla de los chopos... y tantas cosas más, que a mí me maravillan.
De la pintura no puedo opinar porque no la veo, pero seguro que es formidable.
Te dejo un abrazo lleno de gratitud.
Hola, Piedad.
EliminarMuchísimas gracias por tu presencia, amiga, por llegar hasta este pequeño rincón de ilusiones. La naturaleza nos atrae, nos acerca a lo más hermoso que un ser humano puede contemplar. La pintura es el retrato de una niña tailandesa realizado al óleo, recogido in situ en fotografía. Gracias por tanto. Un fuerte abrazo y buen comienzo de semana.
Querido Teo,
ResponderEliminarTenho uma mensagem para ti que vou substituir amanhã.
Gostava que participasses...
Sincero abraço amigo.
https://avivenciaravida.blogspot.com/
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Gracias, amiga Majo, acabo de verlo ahora, estuve fuera estos días.
EliminarUn abrazo.