ENTRE PALABRAS Y SILENCIOS

domingo, 16 de enero de 2022

LA CASA DE BERNARDA ALBA

 


Dibujo de portada de "La casa de Bernarda Alba" (Spanish Edition)






LA CASA DE BERNARDA ALBA

 

    En la Casa de Bernarda Alba, el significado de dignidad, de honor o  de decoro, entendidos como nombre, reputación e imagen pública, está en el corazón del mismo conflicto que se genera. En ese sentido, el texto posee evocaciones o reminiscencias estructurales de las tragedias clásicas griegas como presentar a la mujer sobria, vestida de negro, proyectada sobre un fondo de paredes blancas, así como señalar las fuertes emociones y  complicadas relaciones que se crean entre las mujeres, dando la sensación de que la vida humana está dominada por fuerzas superiores, poderosas e inescrutables, de las que no podemos deshacernos.

    La casa de Bernarda Alba presenta, con intensidad dramática, la permanente lucha humana por defender el libre albedrío frente a las fuerzas dominantes. Estamos ante la obra culminante de Federico García Lorca. El autor no pudo verla representada, ya que fue la última obra de teatro que escribió antes de morir en el aciago junio del 1936 vilmente asesinado por fuerzas fascistas. En la obra perviven, claramente mejorados, los mejores hallazgos logrados por el poeta en sus trabajos anteriores, que no es poco.  La Casa de Bernarda Alba, fue estrenada años después de la muerte del poeta, en Buenos Aires por la compañía de la gran actriz Margarita Xirgu. Hasta el año 1964 no se pudo representar en España.

       Relacionada con el teatro que se comenzaba a hacer por aquel entonces dentro y fuera de nuestras fronteras, con el cine, la fotografía, las vanguardias y el surrealismo como preferencias temáticas, Lorca subraya en esta obra, la intención documental y realista perfilando el inicio de un teatro novedoso que hubiera desarrollado de no haber sido asesinado. La casa de Bernarda Alba refleja, por encima de todo, las obsesiones y personalidades conflictivas de un grupo de mujeres  corrientes, obligadas a vivir en un encierro sofocante bajo el dominio  y control cruel de la madre. Mundo interior que va dibujándose con riqueza de pormenores, reflejado y concretizado en cada mujer y sus peculiaridades. Mundo necesariamente cerrado, doloroso y hermético, dentro del cual el personaje de Bernarda basándose en la autoridad que le confiere la posición de jefa de familia, mantiene sometidos a los otros miembros. De ese sometimiento, no consentido, nace un claro grito de libertad intrínseco en los silencios y murmuraciones de las jóvenes mujeres. En ese sentido, el enfrentamiento representa un modelo de conducta autoritario, el de Bernarda, y otro abierto y progresista representado esencialmente por el personaje de Adela. El drama se concreta y agudiza con la ausencia del amor en sus vidas traducido en el temor a permanecer irremediablemente solteras. El luto impuesto por la muerte del padre y la estrecha vigilancia, impiden que tengan relaciones fuera del control materno. Será la figura masculina de Pepe Romero quien desencadenará, y de qué manera, las pasiones y tensiones de estas mujeres. La hipocresía, el qué dirán, el temor al descrédito, el enmascaramiento, el encierro forzoso en las labores de la casa, la obsesión por la limpieza de Bernarda, el odio y la mentira, la desigualdad social y la injusticia de la época tan extrapolables a la nuestra en muchos casos,  se perfilan cuidadosamente en la obra.

    Lorca optó por un teatro representable, con argumento asequible, crítico y eficaz, tratando de enfrentar al público con su personal máscara, con su intestina conciencia. Y lo hizo con expresión precisa dada su gran sensibilidad, escribiendo una poesía puramente dramática apoyado en palabras inquietantes que sin duda trastornan el sosiego del atento espectador. Denuncia también, recalcándolo en cada acto, la tremenda marginación de la mujer, por lo que pese a los años trascurridos la obra mantiene una rabiosa actualidad.

 

Barcelona.-septiembre.-2014.

    ©Teo Revilla Bravo.






12 comentarios:

  1. Respuestas

    1. Lo es sin duda. Te encantará si está realmente bien interpretada.
      Saludos poéticos, estimado Ricardo.

      Eliminar
  2. Y tan actual que está aún Teo. Lorca supo reflejar la sociedad de manera asequible y tan auténtica que hasta duele. Te puedo asegurar que en mi ciudad viví en cierta manera, esas costumbres, vestimentas, la hipocresía y todo lo que en la obra se representa.
    Muy buen artículo, Teo.
    Besicos muchos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muy actual, no hay manera de progresar con rapidez, todo cuesta un mundo y así...
      Gracias por tu lectura, apreciada Nani.
      Te dejo un abrazo grande. Cuídate.

      Eliminar
  3. Certero análisis de la obra de Lorca. Y los condicionantes sociales de la época, y antes, que aún perduran más de lo que estaríamos dispuestos a reconocer... respecto a las mujeres.

    Abrazos Teo. Excelente trabajo. Y necesario.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, amigo Ernesto por tus palabras gratificantes, por tu visita. Una obra que nunca muere; la de Lorca en general.
      En cuanto al tema de la mujer, totalmente de acuerdo. Cómo cuesta transformar para bien la sociedad, acabar con todo lo que represente represión, opresión y falta de solidaridad y respeto.
      Un abrazo.

      Eliminar
  4. Creo que has detallado muy bien lo que mueve al autor en esta obra y dibujas bien también a los personajes y su destino, me ha encantado leerlo y recordar la obra que es maravillosa. Besitos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cómo me alegro Karyn Huberman, Haber acertado, al menos en tus consideraciones. Es una obra que mantiene toda su vigencia como denuncia. Lorca fue un iluminado en cierto sentido. Un abrazo.

      Eliminar
  5. Sí, Lorca es eterno. A veces cambian las formas pero no el fondo de la sociedad.

    besos

    ResponderEliminar
    Respuestas

    1. Bien expresado, amiga inma. La obra nos lo dice en cada acto, en momento, casi que en cada palabra.
      Un abrazo-

      Eliminar