ENTRE PALABRAS Y SILENCIOS

lunes, 2 de febrero de 2026

HABLAR DE PESSOA


               "Entre juegos y sueños" 2009. Obra de mi autoría




HABLAR DE PESSOA


Hablar de Pessoa resulta complejo. Como el personaje. Su obra es un baúl de sorpresas resumidas en palabras, donde se corre el riesgo, al abrirlo, de no saber leerlas, interpretarlas  y apreciarlas debidamente, tan grande resulta el personaje y su prosa ante la multiplicidad de significados que puede generar. Esa aura de valiosa perspectiva atrae, empapa, nos convierte en fervientes admiradores. Pessoa fue un personaje melancólico por antonomasia, rico en  sensibilidad, que logró generar un todo literario inabarcable. Pessoa más que narrar o contar, parece pensar en un discurso literario que le trascienda.

Quien accede a sus textos, más allá o acá del interés por conocerle, queda trasformado y hechizado. Es difícil escapar al embaucamiento que genera. Querer abarcar ese camino de sombras invisibles que hablan por él aparentemente a expensas de él, sus heterónimos, puede resultar  agotador, una verdadera embriaguez.

Lisboa es el escenario, ideal, casi único, donde los sentidos se le abren al poeta de forma asombrosa ante el menor detalle. “Me miro: de día soy nulo, es de noche cuando soy yo mismo. La única diferencia entre las calles y yo es que ellas son calles y yo soy alma pero, ¿qué vale esta diferencia si pensamos en lo esencial de las cosas?”, nos dice el poeta. 

Precisamente y paradójicamente, del escritor es esa oscuridad enigmática que nos deja cegados cada vez que le leemos e intentamos dejarnos llevar por sus especulaciones interiores. Pareciera que Pessoa no narrara ni contara en sí, sino que pensara permanentemente en un discurso literario, pues su prosa y poesía son iluminadoras para cualquier lector atento por la multiplicidad de significados que de ellas se encuentran. Los sentidos han de estar abiertos en todo momento al menor detalle, al intimismo que nos invita, a recoger la mayor sorpresa, y el mejor enigma: “Mi gran melancolía es de nada, es nada”. Ahí radica, en un todo inabarcable, la singularidad del impresionante escritor portugués.

 

Barcelona abril 2025                                                                           © Teo Revilla Bravo