"Entre juegos y sueños" 2009. Obra de mi autoría
HABLAR DE PESSOA
Hablar
de Pessoa resulta complejo. Como el personaje. Su obra es un baúl de sorpresas resumidas
en palabras, donde se corre el riesgo, al abrirlo, de no saber leerlas, interpretarlas
y apreciarlas debidamente, tan grande
resulta el personaje y su prosa ante la multiplicidad de significados que puede
generar. Esa aura de valiosa perspectiva atrae, empapa, nos convierte en
fervientes admiradores. Pessoa fue un personaje melancólico por antonomasia,
rico en sensibilidad, que logró generar
un todo literario inabarcable. Pessoa más que narrar o contar, parece pensar en
un discurso literario que le trascienda.
Quien
accede a sus textos, más allá o acá del interés por conocerle, queda trasformado
y hechizado. Es difícil escapar al embaucamiento que genera. Querer abarcar ese
camino de sombras invisibles que hablan por él aparentemente a expensas de él,
sus heterónimos, puede resultar agotador,
una verdadera embriaguez.
Lisboa
es el escenario, ideal, casi único, donde los sentidos se le abren al poeta de
forma asombrosa ante el menor detalle.
“Me miro: de día soy nulo, es de noche cuando soy yo mismo. La única diferencia
entre las calles y yo es que ellas son calles y yo soy alma pero, ¿qué vale
esta diferencia si pensamos en lo esencial de las cosas?”, nos dice el poeta.
Precisamente y paradójicamente, del
escritor es esa oscuridad enigmática que nos deja cegados cada vez que le
leemos e intentamos dejarnos llevar por sus especulaciones interiores.
Pareciera que Pessoa no narrara ni contara en sí, sino que pensara
permanentemente en un discurso literario, pues su prosa y poesía son
iluminadoras para cualquier lector atento por la multiplicidad de significados
que de ellas se encuentran. Los sentidos han de estar abiertos en todo momento
al menor detalle, al intimismo que nos invita, a recoger la mayor sorpresa,
y el mejor enigma: “Mi gran melancolía es de nada, es nada”. Ahí radica, en un
todo inabarcable, la singularidad del impresionante escritor portugués.
Barcelona abril 2025